Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!



domingo, 6 de marzo de 2011

De cómo Replicar a todo Musulmán que Niega que Jesús Sea el Hijo de Dios...


La réplica debe hacerse de la única manera que podemos desmontar las mentiras de toda secta: Con lógica, y...

Su propio material.

En efecto, el Corán sostiene que Jesús es Hijo de Dios, el asunto es que no se dan cuenta.
Veamos por qué.

Empecemos.

El Corán dice que Jesús es profeta,
Y les enseñará la Escritura y la Sabiduría, la torá y el Inyil (el Evangelio).
Y será un mensajero para los hijos de Israel, y les dirá...

Corán 3:49
Que Jesús hizo milagros,
Voy a crear para vosotros, a partir del barro, algo con forma de ave.
Soplaré en ello y será un ave con permiso de Allah.
Y sanaré al ciego y al leproso y daré vida a los muertos con permiso de Allah

Corán 3:49
Y sobretodo, y aquí está la clave, que Jesús nació de una virgen,
Cuando los ángeles dijeron: "María! Alá te anuncia la buena nueva de una Palabra que procede de Él.
Su nombre es el Ungido, Jesús, hijo de María, considerado en la vida de acá y en la otra y será de los allegados.
Hablará a la gente en la cuna y de adulto, y será de los justos".
Dijo ella:"Señor! Cómo puedo tener un hijo, si no me ha tocado mortal?"
Dijo: "Así será. Alá crea lo que Él quiere. Cuando decide algo, le dice tan sólo: "Sé!" y es.

Corán 3:45-47
Con estas premisas en mente, todo musulmán honesto debe preguntarse lo siguiente:
Si Jesús no tuvo padre humano...

Quién fue su padre?
El único ser capaz de crear vida de la nada es Dios.

No un ángel.

No el Diablo.

Solo Dios.

Por consiguiente, según el Corán, Dios es el Padre del Señor Jesús, pues Dios crea lo que Él quiere, y cuando decide algo, dice tan sólo: Sé! y es.

Mientras meditáis en todo esto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


viernes, 4 de marzo de 2011

De que Calvinista o Arminiana, la Expiación Es Limitada...


Al poco de recibir fe, hubo un tema que rápidamente me angustió: Por quién murió Jesús en la cruz?

Me habían enseñado que Dios era una especie de Papá Noel, suave, blandito, y ansioso por jugar con Sus hijitos por los siglos de los siglos amén, No sabes que Jesús pagó por los pecados de toda la Humanidad?, me decían.

Pero había algo que no cuadraba en esa teología.

Si Jesús no vino a salvar a alguien en concreto, sino que por el contrario, en la cruz ocupó el lugar de toda la humanidad, entonces una de dos:

O toda la humanidad fue redimida, y por tanto, salva.

O la muerte de Jesús fue insuficiente a no ser que fuera complementada con obras humanas.

Lo primero me presentaba a un Jesús gritando con justa razón Consumado es!, pues toda la humanidad era redimida, pero lo segundo me llevaba a una Salvación por obras.

Ahora bien, hay pocas cosas en las que todas las ramas cristianas están de acuerdo, y lo que sigue es una de ellas: No todos los seres humanos serán salvos.

Por tanto la pregunta que al instante me golpeó las sienes fue:
Por qué murió Jesús por toda la Humanidad, si Dios no deseaba salvarla en su totalidad?

Si Dios quiere salvar a todos los seres humanos tal y como me repetían, y Jesús pagó en la cruz el pecado de todos ellos, por qué no son todos salvos?

Esta reflexión hizo que desechara el Universalismo, es decir, la idea de que Jesús redimió a toda la Humanidad, pues por algún propósito que no entendía, no todos los seres humanos serán salvos.

Esta conclusión -la imposibilidad de que toda la humanidad fuera salva- no me hizo avanzar mucho.

En efecto, yo seguía siendo incapaz de resolver la siguiente pregunta:

Ocupó realmente Jesús el lugar de alguien concreto en la cruz, o simplemente estaba dejando una puerta abierta para que todo aquel que se esforzara pasara a través de ella, consiguiendo así -en parte por el trabajo del Cristo, en parte por su propio esfuerzo- su Salvación?

No obstante, esto último -la Salvación por obras- no podía aceptarlo, pues era una de las pocas cosas que sabía que era negado por la Palabra una y otra vez.

Porque por Gracia sois salvos, no por obras, no por obras... recordaba haber leído en la Biblia machacona y firmemente.

El círculo se iba estrechando, y solamente podía llegar a una única posibilidad, para tristeza del gordinflón vestido de rojo.

La expiación de Jesús, su sacrificio, tenía que ser limitado, concreto, triunfante y Consumado en la cruz.

En la cruz, Jesús debía estar ocupando literalmente el lugar de alguien, debía estar pagando el precio reclamado por la vida de alguien específico, alguien que sería inevitablemente salvo mediante la Gracia que era en la muerte sustitutoria del Señor.

En efecto, uno es salvo porque Jesús ha ocupado su lugar, y porque Dios -si es Justo- no puede castigar dos veces el mismo pecado.

No me gustó la idea al principio, pues todo lo que rebajara el inmeeeeenso amor del dios Papá Noel que me habían enseñado, me sabía a poco.

No obstante, pensaba esto sin darme cuenta que en el fondo, la expiación del dios Papá Noel también era limitada.

Por qué?
Bien, porque si la muerte de Cristo era para toda la humanidad, y dependía de ésta conseguir la Salvación, el efecto de dicha Salvación es limitado.

Exacto, si Jesús muere por alguien que a la postre puede perderse para siempre, el efecto y poder de dicha expiación no es total.

En otras palabras, la muerte de Jesús no salva a nadie, pues depende del obrar humano, por tanto, el efecto de dicha expiación es limitado en su extensión.

Jesús podría haber muerto por... nadie.

El calvinista limita cuantitativamente la expiación, aunque no cualitatiamente:
El Jesús calvinista redime a su Pueblo, su Iglesia, todos aquellos que debían ser redimidos, efectivamente lo son, Consumado es!, y Gloria a Dios que ha salvado a Su Pueblo...!

Pero para el arminiano, la expiación de Cristo es cuantitativamente ilimitada -puede salvarse cualquiera- pero cualitativamente limitada:
El Jesús arminiano no redime a nadie concreto, esfuérzate por ser salvo, y ojo no caigas que sino al final la muerte de Jesús no habrá servido para nada.

Como dice Lorraine Boettner, el Camino calvinista es estrecho, pero te lleva a su destino.
En cambio el Camino arminiano es amplísimo, pero se detiene a la mitad.

El sacrificio del Jesús arminiano depende de que a alguien le parezca atractiva la idea de cargar con su propia cruz, dejarlo todo, mortificar su pecado, todos y cada uno de sus días hasta el final, y todas esas otras cosas que tanto fascinan al ser humano... (WTH!?)

Y conociendo la naturaleza del hombre, el Jesús arminiano nos conduce al pesimismo.

La idea de Dios hecho carne, luchando toda su vida como hombre contra el pecado, aceptando el ser humillado, escupido, golpeado, azotado, clavado en una cruz como un criminal... y que al final no sirviera para nada, me causaba un rechazo visceral.

Mas Dios muestra Su Amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros, dice la Escritura, pero eso nos lleva al siguiente disparate:

Cuando éramos enemigos, Jesús muere por nosotros, y nos reconcilia con Dios.

Pero una vez reconciliados, Dios deja abierta la posibilidad de que nos perdamos por los siglos de los siglos, pues la Salvación en el fondo, depende de nosotros.

Qué tipo de Salvación por Gracia, no por obras es esa…?

No, el sacrificio sustitutorio de Jesús fue literalmente eso: un Sacrificio Sustitutorio, y El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? dice la Palabra.
Cómo no nos dará arrepentimiento, fe, mansedumbre, el deseo de hacer Su Voluntad, el anhelo por mortificar nuestro pecado, el... que nos conduzca a la Salvación?

Alguien estaba siendo redimido en la cruz, alguien cuyos pecados no volverían a ser juzgados, pues era por ese alguien, por cuyos pecados mi Señor estaba siendo castigado, en otras palabras: Alguien estaba recibiendo Salvación en la cruz.

El calvinista puede anunciar el Evangelio: la Gracia del perdón de los pecados y la vida eterna, para todo aquel de la fe en la sangre de Jesús, pues la fe es el medio a través del cual Dios llama a los Suyos.

Sin embargo, el arminiano no puede hacer tal cosa.

Exacto, bajo la perspectiva arminiana, es posible que alguien de la fe, pueda perderse irremisiblemente, pues como cree que la fe puede perderse, en el fondo el tipo depende de sí mismo, no del Señor Jesús.

No hay Gracia en el Evangelio arminiano, hay una puerta abierta que cada hombre debe esforzarse por atravesar, hay un pago por su buen obrar, pero Gracia?
4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda;
Romanos 4
Hmm, por lo visto no.

Mientras meditáis en todo esto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...



Fuentes: Was Anyone Saved at the Cross?
The Reformed Doctrine on Predestination

jueves, 3 de marzo de 2011

De cómo Refutar la Idea Mariana que Sostiene que la Mujer Encinta que Da a Luz en Apocalipsis 12 Es... María


Con la Palabra, todo debe refutarse siempre con la Palabra.

Así pues, vamos pa'llá!


Leemos en Apocalipsis 12,

1 Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.

2 Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.
Según el movimiento mariano, la mujer encinta es María, veamos cómo argumentan esto,
Es cierto que los comentaristas entienden generalmente que el pasaje completo se aplica literalmente a la Iglesia, y que parte de los versos concuerdan mejor con la Iglesia que con María.
Pero... debe tenerse en cuenta que María es a la vez una figura de la Iglesia y su miembro más conspicuo.
Lo que se dice de la Iglesia, en cierto modo se puede decir también de María.
Por ello el pasaje del Apocalipsis (12:5-6) no se refiere a María como una mera adaptación, sino que se aplica a ella en un sentido verdaderamente literal que parece estar parcialmente limitado a ella y parcialmente extendido a toda la Iglesia.
No es maravilloso el argumento?
Es verdad que la mayoría de los comentaristas creen que es la Iglesia... pero qué diablos, es María...!
Ahora bien, cómo sabemos que no es así?

Cómo sabemos que no puede ser que la mujer encinta sea María?

Por Apocalipsis 4, donde inmediatamente después de las advertencias del Señor contra sus iglesias, leemos lo siguiente
1 Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.
Todo aquello revelado en Apocalipsis, alude a acontecimientos futuros, no pasados.

Ergo, la mujer encinta que da a luz no puede ser María.

Mientras meditáis en todo esto, dad gracias a Dios por todo en Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


lunes, 28 de febrero de 2011

De cómo Refutar el Dogma de la Inmaculada Concepción de María...


Mediante la Palabra, se refuta mediante la Palabra.

Recordemos, antes de nada, que dicho dogma sostiene que,
La Iglesia Católica contempla la posición especial de María por ser madre de Jesús de Nazaret y sostiene que Dios preservó a María libre de todo pecado y, aún más, libre de toda mancha o efecto del pecado original, que había de transmitirse a todos los hombres por ser descendientes de Adán y Eva, en atención a que iba a ser la madre de Jesús, que es también Dios.

En esta entrada refutaremos dicho dogma recurriendo exclusivamente a la Palabra.

En efecto, leemos en Lucas 2,
21 Cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, el cual le había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido.

22 Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor.
Detengámonos aquí.
A qué alude dicha purificación?

A Levítico 12, la Ley de la purificación de la mujer tras el parto.

Leamos algunos versículos de dicho capítulo para desmontar el dogma mariano que nos ocupa,
2 Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y dé a luz varón, será inmunda siete días; conforme a los días de su menstruación será inmunda.
Por qué Dios declara a toda mujer que da a luz inmunda, contaminada?

Porque en la sangre está la vida, y dado que en el parto se produce flujo de sangre, la mujer queda impura.

De ahí que no pueda tocar nada santo durante días y días.
4 Mas ella permanecerá treinta y tres días purificándose de su sangre.
Ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario, hasta cuando sean cumplidos los días de su purificación
.
Es obvio que tanto José como ella misma reconocieron la impureza de la madre de acuerdo a la Ley de Dios, de ahí que tuvieran que hacer expiación por su impureza.
24 y para ofrecer conforme a lo que se dice en la ley del Señor: Un par de tórtolas, o dos palominos.
Lucas 2

8 Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto y otro para expiación; y el sacerdote hará expiación por ella, y será limpia.
Levítico 12
Lucas 2:22, junto a Levítico 12, refutan definitivamente el dogma mariano de la preservación del pecado de María.

En efecto, el hecho de que José y María tuvieran que guardar días de purificación, que ofrecieran dos tórtolas o dos palominos como expiación por su impureza, es la demostración de la pecanimosidad de nuestra hermana.

Ahora bien, para qué demostrar dicha pecanimosidad?

Para que todos los católicos que sinceramente aman a Dios y están metidos en alguna secta mariana, comprueben la falsedad de sus dogmas, puedan abandonar dicha secta, y así poder finalmente dirigir sus oraciones única y exclusivamente a Dios Padre.

Mientras meditáis en todo ello, dad gracias a Dios Padre por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


lunes, 21 de febrero de 2011

De Romanos 11 o, Cómo Dar Gracia a Unos y Otros, Evitando que Unos, Miren por Encima del Hombro a los Otros y Amén...


Una de las constantes que se repite en la Palabra es que Dios no desea que ningún hombre se enorgullezca por su Salvación, que ninguno crea que tiene papel alguno en ella, que sea consciente que dicha Salvación es una Gracia de Dios, no motivada por sus obras.

En efecto, teniendo en cuenta la naturaleza humana, siempre tendiente al orgullo, a atribuirse unos méritos que no merece, y a destacar en los demás, las mismas falencias que uno adolece, la Salvación por Gracia nos plantea el siguiente problema, a saber.

Desde el momento en que Dios eligió al pueblo judío para manifestarse al mundo, cómo hacer que ningún judío se enorgullezca de ello, que ninguno crea que su etnicidad le situó por encima de los demás, y que por tanto, le ameritó para Salvación?

Y no solo eso, teniendo en cuenta la inmediata bienvenida con que acogieron los gentiles el mensaje del Evangelio -el perdón de los pecados por fe en la sangre de Jesús- cómo hacer que estos no se sientan por encima de los judíos, los cuales rechazaron dicho Evangelio?

Dios, que es más listo que todos nosotros juntos, ha encontrado la manera de dar Gracia a judíos y gentiles, evitando que unos miren por encima del hombro a los otros.

En efecto, Pablo nos explica esto en el capítulo 11 de Romanos, por tanto, vamos pa'llá!

Pablo está escribiendo la carta a la iglesia de Roma, una iglesia formada por gentiles, con lo cual tiene que responder a la siguiente cuestión: cómo es que si Jesús es el Mesías de Israel, el pueblo judío le rechaza?

Es que,
¿Ha desechado Dios a su pueblo?
pregunta Pablo poniéndose en el lugar de los gentiles de Roma.
En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín.
Y aclara Pablo.
2 No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció.
He aquí la clave, la cual nos remite al tema de la predestinación que el mismo Pablo expone en los capítulos 8º y 9º.

Dios elige a los suyos en base al puro afecto de Su Voluntad...
5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su Voluntad,
Efesios 1
No en base a la obras que hayan hecho o puedan llegar hacer los hombres, de ahí que Pablo inmediatamente recurra a la Escritura, y nos remita al remanente de Elías,
¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo:

3 Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme?

4 Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.

5 Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por Gracia.
Dios no ha deshechado a Su Pueblo, pues el Señor -al igual que pasó en tiempos de Elías- se ha reservado un Remanente para Él.

Dicho Remanente es escogido por Gracia, no por obras, de ahí que inmediatamente después Pablo nos diga,
5 Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por Gracia.

6 Y si por Gracia, ya no es por obras; de otra manera la Gracia ya no es Gracia.
Y si por obras, ya no es Gracia; de otra manera la obra ya no es obra
.
Lo que Pablo nos explica es, Dios no ha desechado a Su Pueblo, Dios no ha olvidado las promesas hechas a nuestros padres, o es que yo no soy judío?

Tanto yo como el resto de los hermanos que hemos recibido Salvación mediante la fe, lo somos por Gracia, igual que el Señor hizo en tiempos de Elías cuando salvó de la quema general a siete mil judíos.

No obstante, Pablo más adelante nos explica que la causa del rechazo de Israel al Mesías no es casual, pues tiene un propósito,
7 ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos;

8 como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy.

9 Y David dice:
Sea vuelto su convite en trampa y en red,
En tropezadero y en retribución;

10 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean,
Y agóbiales la espalda para siempre.
Entonces, poniéndose en el lugar de los romanos, Pablo plantea la siguiente pregunta,
11 Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen?
En otras palabras: ¿Ha desechado Dios definitivamente a su pueblo?

La respuesta es concluyente de nuevo,
En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos.
El para nos indica causa, propósito, no es cierto?

Dios ha endurecido a Israel con un fin, el cual, es revelado por Pablo más adelante,
25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles;
Este versículo estuvo durante mucho tiempo golpeando mis sienes arminianas.

Hasta que mis sienes pasaron a ser calvinistas...

Y acepté la Voluntad de Dios.

En efecto, fijémonos la cantidad de cosas que Pablo nos revela en este versículo.

Punto primero, Dios es el responsable del endurecimiento -en parte- de Israel, (ha acontecido a Israel endurecimiento), lo cual es lógico pues teniendo en cuenta que solo se puede ir a Jesús por fe, y que ésta es un don de Dios, solo puede ir al Mesías a quien Dios haya dado fe.

Recordáis a Jesús diciendo esto mismo?
44 Nadie puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.
Juan 6
Y,
Pero él contestó y dijo: Toda planta que mi Padre no haya plantado, será desarraigada.
Mateo 15
Sigamos.
Punto segundo, el número de gentiles que iremos a Cristo está decidido de antemano por Dios (hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles).

Si Dios espera a dar Gracia a los judíos, hasta que haya recibido Gracia la totalidad de los gentiles, es porque hay un número de estos a los que desde antes conoció, lo cual va en harmonía con el resto de la Palabra.

Es decir, el Señor no deja la puerta abierta en espera que los más aptos se decidan a entrar o no, tal como plantea el arminianismo, el número de gentiles predestinados a Salvación es concreto, determinado, y hasta que no entren todos los gentiles que serán llamados a Salvación, el Señor no levantará el endurecimiento impuesto sobre Israel.

Ahora bien, por qué? pues de esto va esta etnrada.

Por qué el Señor ha decidido hacerlo así?

La respuesta es muy sencilla, para eliminar todo orgullo en el hombre por su Salvación, para evitar que judíos miren con desprecio a los gentiles por no ser pueblo, y los gentiles a los judíos por su rechazo.

En efecto, cómo llega la Salvación a los gentiles?

A través de los judíos,
22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.
Juan 4
Ahora bien, cómo llegará la Salvación a los judíos, una vez el endurecimiento se levante?

A través de los gentiles,
31 así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia.
Romanos 11
Se entiende?

Los judíos del futuro -algunos miran a los mesiánicos de hoy en día, y hablan de cumplimiento profético- recibirán el mensaje del Evangelio a través de las misiones de los gentiles, de sus prédicas, de todo el material escrito por ellos durante siglos.

Mirarán a su propia historia, serán conscientes del rechazo de su pueblo a Jesús durante miles de años, y verán que su Salvación, vino a través de los gentiles.
...para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia.
No te enorgullezcas tú judío, pues a pesar de formar parte del pueblo a través del cual Dios se ha manifestado al mundo, eres descendiente de los mismos que rechazaron -y no mataron, pues eso lo hicieron los romanos!- al Mesías.

Y no te olvides además, que tu Salvación ha llegado a traves de la locura de la predicación de los gentiles, junto con los cuales ahora formáis parte del mismo cuerpo, el del Mesías.

Y tú gentil, por qué pones esa cara?
Es cierto que acogistes bien el Evangelio, que creíste el mensaje del perdón de tus pecados por la sangre del Mesías, pero no te olvides, que tú no eras pueblo de Dios, dice Pablo.

En efecto, ahora le toca el turno a los gentiles.

Pablo nos explica que para evitar que los gentiles miraran con desprecio a los judíos por el rechazo de estos al Evangelio, estos deben tener presentes que han sido injertados en la Promesa...

Por Gracia.

Veamos esto,
17 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo,

18 no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.

19 Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado.

20 Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie.
No te ensoberbezcas, sino teme.

21 Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.

22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado.

Romanos 11
Hay quien ve en el versículo 22 una evidencia de que la Salvación puede perderse, pero eso contradeciría tooodo lo que hemos visto, y supondría que ésta no es una Gracia.

Ahora bien, fijémonos cómo Pablo insiste en que nadie caiga en el orgullo.

En efecto, de qué manera Dios ha escogido dar Gracia a judíos y gentiles, de manera que ninguno se sienta por encima del otro?

Tal como hemos visto.

Dios se ha reservado un remanente judío para Sí.

Dicho remanente es endurecido -privado de fe- hasta que la totalidad de los gentiles que escogió igualmente por Gracia, haya recibido su Salvación.

Todo gentil sabrá que la Salvación vino a través de los judíos, que uno es heredero de Abraham por fe, que la raíz es santa, que el Mesías era israelita, que...

Sabrá igualmente que la fe es por el oír y el oír por la Palabra de Dios, por tanto, la Salvación -la fe- solo puede venir a través de la predicación, cierto?
De esta manera, cuando Dios levante el endurecimiento sobre los judíos, estos escucharán el mensaje del Evangelio...

A través de los gentiles.
30 Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos,

31 así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia.

32 Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.

Romanos 11
Los gentiles estamos en deuda con los judíos, y los judíos con los gentiles.

Los gentiles no éramos pueblo, pero por Gracia fuimos injertado en el Olivo que es el Israel de Dios.

Y los judíos que eran pueblo, rechazaron a su Mesías hasta que la fe les vino a través de las prédicas de los gentiles, lo cual les hace deudores de estos.

Por este plan tan inteligente destinado a eliminar orgullos y sentimientos de superioridad, Pablo inmediatamente después dice,
33 !!Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! !!Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?
Unos deudores de los otros, todos salvos por Gracia, todos objeto de la Misericordia de Dios.

Mientras meditáis en todo esto, dad gracias a Dios por todo, en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


martes, 15 de febrero de 2011

De 1 Corintios 3:15 o, qué Significa Edificar Oro, Plata, Piedras Preciosas, Madera, Heno u Hojarasca?


En relación a esta entrada sobre 1 Corintios 3:15 y el erróneo dogma del purgatorio, un hermanito de mi iglesia me preguntó qué quería decir concretamente edificar oro, plata, piedras preciosas, madera, heno u hojarasca, que leemos en el versículo 12.

En esta entrada daré respuesta a eso.

Aconsejo leer ante la entrada a la cual he aludido para entender de qué se está hablando en el pasaje.

Ahora bien, leamos el versículo en su contexto,
8 Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.

9 Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.

11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.

12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,

13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.

14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.

15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

1 Corintios 3
Bien, qué es aquello que es edificado sobre la base que es Cristo, pero que es madera, heno u hojarasca?

Todo aquello que no permanece, aquello que no pasa la prueba del fuego, es decir, del juicio de las obras que hacemos en Nombre del Señor: la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará [...] Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo.

Como expliqué en la anterior entrada, el juicio del cual nos habla Pablo no es el de Salvación o perdición, pues como vemos él en ningún momento pone en duda la Salvación de aquellos a los que se dirige -si sobre este fundamento (Cristo) alguno edificare [...] si bien él mismo será salvo- el juicio es el de la calidad de la obra de cada uno en el Señor.

Por tanto, qué es aquello que no permanece y no pasa la prueba del juicio, qué es el oro, plata y piedras preciosas?

Todo aquello que es levantado en base a las fuerzas y/o propósitos humanos.

Por consiguiente, qué es aquello que permanece y pasa la prueba del juicio?

Todo aquello que es trabajado con las fuerzas que da Dios, y que tiene como único propósito glorificar a Dios.

En efecto, cuando Dios repase con nosotros el trabajo que hicimos con los dones y capacidades que nos dio para ser luz en el mundo, tendrá en cuenta más la calidad del trabajo que no la cantidad.

Pero a nivel práctico, qué puede ser madera, heno, hojarasca? ponme un ejemplo, me dijo el hermano.

Bien, tomemos las misma acción: ir a trabajar a un comedor para indigentes.

Si yo voy para poder presumir de bondad delante de los hermanos, si voy para hacerme notar, para poder pasar mi bondad delante de la cara de todo el mundo, es decir, si mi propósito último soy Yo mismo... edifico hojarasca.

Todo el trabajo realizado durante años en ese comedor no habrá servido para NADA a ojos de Dios, pues el fin último no habrá sido Dios, sino uno mismo.

Veamos cómo nos dice esto mismo el Señor Jesús,
1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha,

Mateo 6
En cambio, si voy al comedor para indigentes por Amor a Dios, porque comprendo que como fui salvo por Gracia, debo dar Gracia, porque comprendo que he sido llamado a manifestar el carácter de Dios, y que por tanto debo dar a cambio de nada, a aquellos -buenos o malos- que nada pueden darme... entonces, como mi último propósito es Dios, todo aquello que edifico permanecerá.

Recordemos al Señor Jesús diciéndonos esto mismo,
12 Dijo también al que le había convidado: Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos; no sea que ellos a su vez te vuelvan a convidar, y seas recompensado.

13 Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos;

14 y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos.

Lucas 14
El propósito último, no las acciones en sí es aquello que tiene valor delante de Dios.

Recordáis igualmente al Señor hablándonos de cuál es la señal de alguien que viene de Dios?
44 ¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?
Juan 5

18 El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia.
Juan 7
Otro ejemplo.

Hay hermanos que creen que dan Gloria a Dios por memorizar pasajes enteros de las Escrituras, sin darse cuenta que en ello hay poca Gloria.

Ojo, es necesario memorizar algunos pasajes, especialmente cuando uno predica, pero lo que quiero decir es que cuando uno se aprende versículos de memoria, lo está haciendo con sus propias fuerzas, con su propia capacidad mnemotécnica.

En cambio, si la debilidad de uno es el rencor, le cuesta a horrores perdonar a alguien, y le pide a Dios de todo corazón que le dé Gracia para hacer Su Voluntad, si le pide que le haga perdonar de verdad a quien le ha hecho daño, entonces, cuando uno hace lo que solo mediante el Espíritu Santo se puede hacer, entonces -decía- uno da Gloria a Dios.

Da Gloria a Dios -edificamos con oro, plata y piedras preciosas- todo aquello que solo puede hacerse mediante el Espíritu Santo de Dios, da Gloria a Dios que perdonemos a alguien, que busquemos servir antes que ser servidos, que procuremos que hermanos se reconcilien, que logremos anteponer la Voluntad de Dios a la propia...

Un ejemplo perfecto de lo que es edificar de manera duradera es el Señor Jesús, pues uno de los propósitos por los cuales el Señor se encarnó, fue para enseñarnos cómo debe vivir el hombre.

Jesús se pasó toda su vida guiado por el poder del Espíritu Santo, buscando hacer la Voluntad de Dios y no la propia, y todo con el único propósito de glorificar a Dios, de manifestar la Verdad de Dios delante de los hombres.

Ahora bien, hay hermanos que por su mucho Amor a Dios, quieren hacer, hacer y hacer, y se olvidan de todo esto, se olvidan que solo hemos de hacer las cosas de Dios con las fuerzas y capacidades que nos da Dios.

Hablo de auténticos hermanos que aman al Señor y que luchan a diario para anteponer Su Voluntad a la suya.

Estos hermanos yerran, pero sin maldad.

Un ejemplo de esto es 2 Corintios 1,
8 Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida.

9 Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos;
Pablo, en su mucho celo por las cosas de Dios, estaba empezando a hacer las cosas del Señor, apoyándose en sus propias fuerzas, no en las que le daba Dios.

Pero Dios le hizo pasar por circunstancias angustiosas, para que se diera cuenta que con sus propias fuerzas, nada puede hacer, que confiar en la propia capacidad, conduce a la muerte.

Cuando con las fuerzas que Dios nos da, resistimos durante mucho tiempo a un pecado, podemos llegar a pensar que dicho dominio viene en realidad de nosotros, y no de la Misericordia del Señor.

De ahí que a la mínima que dejamos de orar para que Dios nos dé fuerzas para resisitir... caigamos.

Hemos de estar siempre inseguros, deprimidos, pensando que somos unos inútiles?

Si alguien ha entendido eso cuando leía esta entrada es que no ha comprendido nada.

Lo que hemos de hacer es comprender que solo podemos avanzar por el Camino con las fuerzas que nos da Dios, que nuestra naturaleza está caída, y que separados del pámpano, nada podemos hacer.

Si tu orgullo te lleva a rechazar lo que lees, si en el fondo te averguenza o humilla tener que reconocer toda tu vida que dependes de Dios (Ya llevo tres décadas en el Evangelio, no tengo que orar cada día!), entonces plantéate si realmente estás bien sujeto a la Roca.

EL Reino de los Cielos es para los pobres de Espíritu, nos dijo el Señor Jesús.
En efecto, los pobres de Espíritu son aquellos que son conscientes de su propia insuficiencia, que son conscientes que todo les ha sido dado por Gracia, que nada le distingue a uno de los demás, que es un privilegio estar agarrado al pámpano y que -como los niños- se someten a la Voluntad y dominio de su Padre.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios Padre en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


sábado, 12 de febrero de 2011

De Romanos 10:9, o de qué Tipo de Confesión Estamos Hablando...?


Contradice la cita del título,
que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
A uno de los versículos más repetidos por los reformados?
No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
La verdad es que no, una vez analizado qué quiere decir Romanos 10:9.


Vamos pa'llá!

El contexto inmediato de Romanos 10 intenta responder a la siguiente pregunta, cómo es que Israel rechazaba a Jesús, si resulta que éste era el cumplimiento mesiánico profetizado?

Una de las razones que Pablo da es que Israel rechazó a Jesús porque él reveló la verdadera dimensión de la Ley.

Israel había errado en su manera de encarar la Ley, de ahí que rechazaran a aquel que la cumplía, tal como ésta debía ser cumplida,
31 mas Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó.

32 ¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley
,
El sino como es tremendamente revelador.

Con ello Pablo deja claro que la única manera de alcanzar la justicia de Dios, es mediante la fe, la confianza en la Misericordia de Dios.

En efecto, qué debería haber hecho todo israelita ante la enormidad de la Ley, ante la cantidad ingente de reglamentos de imposible cumplimiento, ante las advertencias de maldición en caso de su violación?

Haberle confesado a Dios su debilidad, su incapacidad de cumplir las exigencias de Dios por un lado, y haber rogado a Dios por Su Misericordia por el otro...

Cómo respondió Israel a la Ley?
Mediante el legalismo, pues no solo intentó cumplir las leyes de Dios, sino que creó una serie de reglamentaciones anexas, ya sabes, la mal llamada Ley oral.

Cuando un nuevo bebito en Cristo, es consciente de las exigencias del Camino angosto a través del cual hemos de seguir al Mesías, queda abrumado.

El bebito quiere a Dios, quiere cumplir la Ley de Cristo de todo corazón, quiere tener -nada más nacer- una santidad y autocotrol propio de alguien que lleva décadas en el Evangelio... pero cae contínuamente.

Y se frustra.

Por tanto, siempre hemos de decirle lo siguiente a los hermanos que acaban de nacer de nuevo para Dios: uno solo puede acercarse al Señor en Espíritu y en Verdad, por tanto, sé sincero con Dios, no hagas como el antiguo Israel.

Dile a Dios la verdad, que le amas y que quieres cumplir la Ley de Cristo pero que eres incapaz de hacerlo, pues a la mínima caes, y caes, y vuelves a caer para tu desánimo.

Aprende de Abraham, apela simplemente a la Misericordia de Dios, no a tus capacidades o fuerzas, y pídele al Señor que por favor te dé Gracia, pues de no ser así, nunca podrías andar como Jesús anduvo.

Parece algo sencillo de hacer, pero pocos lo hacen, pues es necesario una buena cantidad de humildad para realizar lo que acabo de describir.

Israel no lo hizo, y muchos cristianos tardan décadas en hacerlo.

Pero volvamos a donde estábamos.
Decía que la Ley fue entregada para evidenciar el pecado en el ser humano, fue entregada para que el hombre -una vez consciente de su impureza y maldad- comprendiera que la única salida era rogar a Dios por Su Misericordia, rogar por Su Gracia.

Esto es lo que nos enseñó Jesús, no confíes en la justicia que viene de las obras, de tus propias fuerzas y reglamentaciones de aparente santidad, confiésale a Dios tu incapacidad, y apela a la Misercordia y Gracia de Dios.

Esta manera de entender la Ley fue abiertamente rechazada por los estamentos sacerdotales y religiosos de la época, por eso Pablo nos dice que Israel tropezó en la piedra de tropiezo, es decir, tropezaron en Jesús porque habían tropezado en el significado de la Ley, en su intención última.

Por consiguiente, cuando ya en Romanos 10, Pablo nos dice que, porque el fin de la ley es Cristo, no está diciendo que Jesús haya abolido la Ley, sino que es precisamente su cumplimiento.

Ahora bien, qué tiene que ver todo lo que acabo de decir con el contexto inmediato de Romanos 10:9?

Leamos dicho contexto,
5 Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas.

6 Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (esto es, para traer abajo a Cristo);

7 o, ¿quién descenderá al abismo? (esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos).

8 Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.(B) Esta es la palabra de fe que predicamos:

9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
Un análisis superficial de este pasaje vería un contraste entre las justicias que aparecen en los versículos 5º y 6º,
5 Porque de la justicia que es por la ley, Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas.

6 Pero la justicia que es por la fe dice así...
Pero por qué sabemos que no es así?

Porque Pablo nos acaba de decir que la justicia de Dios no es por obras de la Ley, y sobretodo porque, el pasaje que escoje Pablo para apoyar que la justicia de Dios es por fe, está tomado de la Ley mosaica, el Deuteronomio 30:11-14.

Lo que Pablo está haciendo es corroborar que el Cristo es el fin y cumplimiento de la Ley, ya sabes, la misma aseveración que leemos en Romanos 10:4,
4 porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.
La justicia que exige la Ley, es la justicia de la fe, la justicia que exige la Ley es la que Jesús ofrece, y ambas se obtienen de la misma manera: por fe.

Tan sencillo y tan complejo como esto...

Ahora bien, si resulta que la Ley es de imposible cumplimiento, por qué dice Moisés que, Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos...?

Porque es Dios mismo quien capacitará al hombre a cumplir Su Ley.
6 Y circuncidará YHWH tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a YHWH tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.
Deuteronomio 30
Moisés es perfectamente consciente que sin la iniciativa de Dios, es imposible cumplir Su Ley,
4 Pero hasta hoy YHWH no os ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír.
Deuteronomio 29
En otras palabras, lo que Pablo nos dice es que para nosotros, los de la fe, el cumplimiento de la Ley de Dios no es difícil de lograr, pues Dios nos ha capacitado para ello.

No porque seamos mejores que nadie, ni porque tengamos unas cejas más perfiladas, sino simple y llanamente porque Dios nos ha capacitado para ello.

Por eso Juan nos dice que, y sus mandamientos no son gravosos, porque Dios nos ha facultado para resistir las tentaciones y andar como Cristo anduvo, de manera que nadie que se llama cristiano, puede ser considerado como tal si vive una vida practicando el pecado por mucho que se haga llamar, pastor, papa o apóstol...

Por tanto, esta es la razón por la que Pablo ve Deuteronomio 30:11-14, como un anuncio de la justicia de Dios que es por fe.

Por eso en Romanos 10:6-8, Pablo nos dice que dado que la Ley enseña que la justicia que conduce a Vida no puede ser alcanzada por esfuerzos humanos sino confiando en la Misericordia de Dios para nosotros y en nosotros, entonces, todo los creyentes a los que va dirigida la epístola, deberían ver esto como un anuncio del Cristo.

Para Pablo la justicia de Deuteronomio 30:11-14 que dice, confío en la Misericordia de Dios para que circuncide mi corazón, y para que así pueda amarle como debo hacerlo, es la misma justicia que dice confío en el trabajo de Cristo, en sus promesas...

Pablo nos dice que la palabra de fe que predicamos, es aquella que Dios pone en nuestra boca y corazón, es aquella fruto de la obra de Dios en nosotros, de nuestra regeneración, de nuestro nuevo nacimiento.

En efecto, por tanto, la confesión que leemos en Romanos 10:9, no tiene nada que ver con la que Jesús condena en Mateo 7:21-23.

La primera es fruto del trabajo, de la Misericordia de Dios en el hombre, la segunda es una manifestación vacía, carente de autenticidad, huera.

Por tanto, cuando en Romanos 10:9 leemos,
9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
Hemos de entender que Pablo no nos está hablando de una declaración de fe -sin fe- en la resurrección de Jesús, ya sabes, la misma profesión de fe que proclaman la mayoría de las personas que se llaman a sí mismos cristianos, lo que Pablo está diciendo es que Dios ha cumplido en nosotros Sus promesas, que Dios ha tomado de nuevo la iniciativa.

En efecto, Pablo nos dice que la Salvación no consiste en tener que subir al Cielo o descender al abismo para traer al Cristo, es decir, no consiste en esfuerzos humanos, Pablo nos dice que la Salvación la tenemos en nuestros corazones circuncidados, y la evidencia de haber sido objeto de dicha circuncisión es que afirmamos que Jesús es el Señor y sobretodo que creemos de todo corazón que Dios le levantó de los muertos.

Pablo no quiere que nos sintamos abrumados por la quimera de tener que conseguir la Salvación por nuestros propios medios tal y como buscaba hacer Israel, quiere que seamos conscientes del significado de la resurrección de Jesús, pues creer en ella de todo corazón -y una verdadera fe implica una vida transformada en amor a Dios, pues los demonios también creen, tiemblan y siguen odiando a Dios- es la prueba de nuestra resurrección futura, de nuestra Salvación, de haber sido objeto de la Gracia de Dios.

Mientras meditais en todo esto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...