Muchos, estando postrados, tocando el suelo con la frente, derramando cálidas lágrimas, rugiendo amargamente desde su corazón, apretando sus manos, desplegando mucha sinceridad, emplean este atrevimiento contra su propia Salvación.Cierto, la espada del Espíritu es la Palabra de Dios, de ahí que el mal uso de la Palabra resulte en heridas en la carne de quien la blande.
Porque no es por sus propios pecados la razón por la que buscan a Dios, ni piden perdón por sus ofensas, sino que llevan a cabo este atrevimiento contra sus enemigos, haciendo lo mismo que hace aquel que después de desenvainar su espada, no la usa contra sus enemigos sino contra sí mismo, cortando su propia garganta.
Estos usan sus oraciones no para pedir por la remisión de sus pecados, sino para pedir venganza contra sus enemigos, lo cual no es nada más que hundir su espada contra ellos mismos.
San Juan Crisóstomos, Homilía contra la Publicación de los Errores de los Hermanos
Páginas
Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!
En el Nombre de Jesús, amén!
Mostrando entradas con la etiqueta Oración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oración. Mostrar todas las entradas
viernes, 1 de febrero de 2013
De que Pedir Venganza contra Tus Enemigos Es Herirte a Ti Mismo...
Dice Juan Crisóstomo,
viernes, 23 de noviembre de 2012
De que Solo Una Cosa Es Nuestra...
19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;Interpretar Romanos 8:26 de manera literal, nos lleva a la conciencia de la ceremonia contínua que Dios en Espíritu realiza en el corazón de cada uno de nosotros.
Efesios 5:19
Dios es nuestro Padre, Jesús nuestro Mediador y el Espíritu nuestro intercesor...
De este modo, cada vez que oramos o intercedemos por los demás, lo único que hacemos es unirnos a la tonada que Dios canta en cada uno de nosotros, de ahí que toda melodía que desafine no llegue a oídos de Dios.
Cierto, Dios es el Señor absoluto de todo lo creado y soñado, y eso incluye también a nuestras oraciones.
Pero sería un error que la conciencia de esta realidad nos llevara a la apatía frente a la oración, pues dicha conciencia está destinada a la Humildad y a la memoria de que nada es nuestro...
Salvo nuestro pecado.
domingo, 29 de julio de 2012
De una Oración de William Barclay...
Oh Dios mío, concédeme hoy que no decepcione a ningún amigo, que no agravie a nadie que quiera, que no falle a nadie a quien me deba, que no me averguence a mí mismo.Y el hoy indica que dicha oración era diaria...
Concédeme que haga mi trabajo con honestidad y fidelidad, que busque el placer en la felicidad y pureza.
Concédeme que hoy no desvíe a nadie de su camino, que no haré el camino en la bondad y fe más duro a nadie.
Ayúdame hoy a ser de ayuda y ejemplo a todos, a llevar nuevas fuerzas y dar apoyo donde quiera que esté.
En el Nombre de Jesús, amén...
William Barclay
Suscribirse a:
Entradas (Atom)