Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!



jueves, 14 de febrero de 2013

De que el que Vive y Estuvo Muerto, ya No Sangra...

20 Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor.
Juan 20:20
Tras su resurrección, Jesús ya no sangra.

Lógico, sus heridas están cerradas porque las nuestras también lo fueron, y dado que todo pecado ya ha sido pagado, no es necesario que corra/se derrame más de su sangre...
17 añade:
Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.
18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.

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