Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!



viernes, 6 de enero de 2012

De Sombras, Tipos, Realidades Presentes y Antitipos...


La teología reformada sostiene que a todo tipo veterotestamentario le corresponde un antitipo neotestamentario.

A modo de ejemplo, vemos que el Sabath veterotestamentario o el Tabernáculo encuentran su antitipo en Jesús, nuestro verdadero Reposo, y la verdadera Shekináh de Dios.

En efecto, las figuras del Antiguo Testamento son las sombras de las realidades presentes en Cristo, es decir, de las celestiales.
23 Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos.
Hebreos 9:23
A lo largo del Nuevo Testamento, vemos el contraste entre la sombra y la realidad, lo cual es la base para una de las reglas exegéticas básicas: el Antiguo Testamento se interpreta a partir del Nuevo, nunca al revés, de ahí que el Señor revelara a los discípulos camino a Emaús, desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, todo lo que de él decían las Escrituras.

De este modo vemos que a lo largo y ancho del Nuevo Testamento Jesús es descrito como el verdadero Maná, el pan verdadero, la Luz verdadera, el vino verdadero, pues Jesús es la cosa celestial por excelencia.

No es de extrañar, por tanto, que en la Palabra se establezca un contraste claro entre la Ley mosaica y la Verdad que es en Jesús.
17 Pues la Ley por medio de Moisés fue dada, pero la Gracia y la Verdad vinieron por medio de Jesucristo.
Juan 1:17
Cierto, pero hemos de tener cuidado en interpretar que todo aquello que sea tipo de una Verdad espiritual es mentira, pues la Palabra jamas dice tal cosa.

Los tipos tiene una función determinada en la Revelación de Dios, y dicha función es la de expresar de forma velada las realidades espirituales que son en Cristo, realidades que solo pueden ser des/reveladas por el Espíritu.

Esta es la razón por la que los padres de la Iglesia predicaban al Señor empleando únicamente material veterotestamentario, pues este era el medio que comunicaba en sombras el Camino, la Verdad, y la Vida que es en Jesús.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


De la Eternidad Regresiva del Amor de Dios...


3 Yahwé se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado;
Jeremías 31:3a
Cuando hablamos del Amor eterno de Dios, ponemos inconscientemente nuestra mirada en el porvenir, olvidando la eternidad pasada, pues para nosotros el tiempo es progresivo, nunca regresivo.

Pero que el Amor de Dios sea eterno quiere decir que se extiende hacia adelante no más que hacia atrás, y que la evidencia del cumplimiento de la promesa que nunca dejará de amarnos, radica en el hecho que Aquel que vive en un eterno presente, nunca empezó a hacerlo.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo, en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


jueves, 5 de enero de 2012

De Principios, Humanidades, y la misma Imagen como en un Espejo...


Oh no, no busques pastores, ángeles, estrellas o pesebres al inicio del Evangelio de Juan, porque el apóstol comienza la historia mucho más atrás.

En la eternidad.
1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
El inicio del Evangelio de Juan nos sitúa en el Principio del mundo, pues su cristología pone su punto de mira más en la divinidad de la Palabra que no en su humanidad.

Pero incidir en lo divino no supone negar lo humano de aquel que fue tentado en todo, y se compadeció de nuestras debilidades, al hacerse uno de nosotros, compartiendo nuestra vida, para sufrir nuestra muerte.
14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros,
El Jesús de Juan es la Palabra creadora completamente humana, un Verbo de Dios que sufre, tiene hambre, llora y -en su plena identificación con la humanidad- es hecho maldición por nosotros para que fuésemos hechos justicia de Dios en él.
34 Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lama sabachtani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
Marcos 15:34
Cierto, puede que su Eli, Eli, lama sabachtani no tenga el encanto y optimismo del viejo Feliz Navidad!, pero te aseguro que sin el grito desgarrado de Jesús nadie sería capaz de celebrar lo segundo.

Y aunque vivimos rodeados de todos aquellos que por el temor a la muerte están toda la vida sujetos a servidumbre, la muerte no se enseñorea de nosotros, pues la tumba quedó vacía, y el sudario enrollado en lugar aparte, para que todos aquellos que miramos a cara descubierta como en un espejo la Gloria del Señor, seamos transformados de Gloria en Gloria en la misma imagen, mediante el Espíritu del Señor y amén.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


martes, 3 de enero de 2012

domingo, 1 de enero de 2012

De San Anselmo de Canterbury y la Justificación del Pecador por Fe, No por Obras...


24 siendo justificados gratuitamente por Su Gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar Su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,

Romanos 3:24-25

Hace aproximadamente unos mil años, San Anselmo escribió -en su obra llamada Opera Omnia- un tratado destinado a hombres moribundos, en el que les indicaba qué palabras deberían decir en el Día del Juicio.
Ven, por tanto, mientras algo de vida permanezca en ti.
Que tu única confianza resida en su muerte, no confíes en ninguna otra cosa. Y si el Señor tu Dios quiere juzgarte, di: 'Señor, entre Tu juicio y yo presento la muerte de mi Señor Jesús el Cristo, no puedo contender contigo de ninguna otra manera.'

Si te replica que eres un pecador, di: 'Señor, interpongo la muerte de mi Señor Jesucristo entre mis pecados y Tú.'

Si dijera que mereces la condena di: 'Señor, pongo la muerte de mi Señor Jesucristo entre mis obras perversas y Tú, y ofrezco sus méritos como aquellos que debería tener y no tengo.'

Si dice que está airado contigo, di: 'Señor, opongo la muerte de mi Señor Jesucristo entre Tu Ira y yo.'

Y cuando hayas acabado de decir todo esto, di una vez más: 'Señor, opongo a todo est la muerte de mi Señor Jesucristo entre Tú y yo.'
Si esto no es justificación por fe, no por obras que baje Dios y lo vea.

Nunca podemos ofrecer nuestras obras, nuestros méritos para ganar el favor de Dios en algo, pues con esto estamos diciendo que no confiamos en el único mérito que Dios mismo ha dispuesto para hacer propiciación por nuestros pecados: el Mesías hombre, el Mesías Dios, Jesucristo.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


De Citas de Esas Tan Buenas que No Te Cansas de Releer de Tanto en Tanto... (17)


(Para Pablo) todo siempre acaba con y en Cristo.
Él es el punto final, él es la explicación de su vida, y toda su perspectiva vital.

Cristo es el todo-suficiente para toda circunstancia, para toda eventualidad, y para toda posibilidad.
La vida cristiana no es simplemente una filosofía, no es solo un punto de vista, no es solo una enseñanza que tomamos e intentamos poner en práctica.
Es todo eso e infinitamente mucho más.
La auténtica esencia de la vida cristiana, de acuerdo a las enseñanzas que encontramos a lo largo ancho del Nuevo Testamento, es que se trata de una fuerza poderosa entrando en nosotros.
Es una vida, si quieres llamarlo así, que palpita en nosotros.
Es una actividad, una actividad de parte de Dios.

(Los cristianos) no son solo hombres que han abrazado cierta teoría que intentan poner en practica, sino que es Dios haciendo algo en y a través de ellos.
Nuestros pensamientos más elevados, nuestras aspiraciones más nobles, todas y cada una de nuestras acciones más justas vienen y son de Dios, pues se trata de algo que nace en nosotros a través de Él.

Se trata de la actividad de Dios, no simplemente la nuestra (Filipenses 3:10), y no es difícil encontrar a Pablo diciendo exactamente lo mismo en algunos pasajes de otras epístolas (Efesios 1:19,20; 2:10).
20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,
Efesios 3:20
Esto es característico de la doctrina neotestamentaria, y si no hemos sido capaces de detectarlo nos hemos perdido uno de los aspectos más gloriosos de la vida cristiana.

Esta es la razón por la que volvemos una vez más a algo que no me canso de citar, es decir, la definición favorita de John Wesley de lo que es un cristiano, una definición tomada de un libro de Henry Scougal,
'La vida de Dios en el alma del hombre'.
El cristiano no es simplemente un hombre bueno, decente y moral.
La Vida de Dios ha entrado en él, y es precisamente esa energía, ese poder, y esa vida aquello que le hace peculiar y específicamente cristiano.

Martyn Lloyd-Jones, Spiritual Depression

Y amén...