Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!



domingo, 22 de abril de 2012

De que Si Algo Se Hace Presente Es Porque Antes Estaba Ausente...

18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.
20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.

Juan 14:18,23
Se me antoja tremendamente significativo que un dogma como el de la transubstanciación haya nacido en el seno del catolicismo, donde la separación entre lo sagrado y secular forma parte de su esencia.

Lo secular a un lado, lo sagrado al otro, y en la misa lo sagrado se hace presente en lo secular.
Cierto, la transubstanciación sostiene que en la misa el pan se transforma en el cuerpo de Cristo, el cual se hace entonces presente por el milagro...

Y decía significativo porque algo solo puede hacerse presente si antes no lo era, olvidando que la promesa de Dios es que el Jesús morará en el creyente, tal como Él moró en Jesús...

jueves, 19 de abril de 2012

De que la Desobediencia Muestra qué Es lo que Realmente Nos Importa...

21 Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas?
Romanos 2:21
En otras palabras, no desobedecemos porque ignoramos la Voluntad de Dios, sino porque nos importa menos que la nuestra.

sábado, 14 de abril de 2012

De las Connotaciones Mesiánicas de las Genealogías En Mateo 1...

La genealogía con la que Mateo abre su Evangelio y que a nosotros nos parece tan innecesaria, es no obstante, fundamental para el autor.

Cierto, la genealogía que pasa de Abraham a David, de éste hasta el exilio babilónico, y de éste hasta Jesús es muy significativa para Mateo pues tiene connotaciones mesiánicas.
17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce.
Mateo 1:17
Catorce, repite Mateo, catorce...
Pero, por qué?

Para entenderlo tenemos que irnos a Daniel 9, un pasaje en el que Daniel le pregunta a Dios si era tiempo de que se cumpliera la profecía de los setenta años de exilio de Jeremías.
10 Porque así dijo YHWH: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, Yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar.
Jeremías 29:10
En efecto, pero a la pregunta de Daniel, Dios envía a Gabriel que le responde lo siguiente:
24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.
Daniel 9:24
No setenta años, dice el ángel, setenta semanas de años, es decir, setenta veces siete.

Ahora bien, en todo esto hemos de tener en cuenta algo importante.
Aunque el exilio de manera oficial había acabado, aunque la mayoría de los judíos exiliados habían vuelto, aunque habían reconstruído el Templo, los judíos se sentían todavía bajo el exilio en su propia tierra a causa de la dominación extranjera.
36 He aquí que hoy somos siervos; henos aquí, siervos en la tierra que diste a nuestros padres para que comiesen su fruto y su bien.
37 Y se multiplica su fruto para los reyes que has puesto sobre nosotros por nuestros pecados, quienes se enseñorean sobre nuestros cuerpos, y sobre nuestros ganados, conforme a su voluntad, y estamos en grande angustia.

Nehemías 9:36-37
El exilio continuaba, la maldición de las setenta veces siete seguía pendiendo sobre la cabeza de Israel, y las profecías de restauración mesiánica de Isaías y Ezekiel seguían sin cumplirse.

Exacto, porque para una mentalidad judía, el fin de las angustias estaba en el setenta veces siete.

Fíjate, cada siete días había un Sabath.
Cada siete años un año sabático.
Y cada siete veces siete años un año jubilar.
8 Y contarás siete semanas de años, siete veces siete años, de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a serte cuarenta y nueve años.
10 Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores: este os será jubileo; y volveréis cada uno a su posesión, y cada cual volverá a su familia.

Levítico 25:8,10
En el año jubilar los esclavos eran liberados, la tierra vendida era devuelta a sus antiguos propietarios, los que estaban lejos volvían a su casa, y todo volvía a ser como había sido, Porque es jubileo; santo será a vosotros.

Ahora bien, el ángel no habló de siete veces siete años, sino de de setenta veces siete, es decir, un jubileo de jubileos...

Israel esperaba el tiempo de la visitación, el tiempo cuando se produciría la gran redención, cuando los que estaban lejos serían hechos cercanos, y todo sería como En el principio, cuando se reestablecería la comunión de Dios con el hombre rota por el pecado, es decir, la promesa de Dios a Daniel anunciaba la venida del Mesías redentor que traería la libertad verdadera, una Nueva Creación.

Pero Señor, nos parece escuchar a Daniel, setenta vees siete son casi quinientos años...
Cierto, casi quinientos años de espera, una espera que Mateo anuncia que ha llegado a su fin.

Sin embargo, en vez de años, Mateo nos habla de generaciones, de catorce veces tres, es decir, seis sietes, y con Jesús alcanzamos las siete veces siete.
La historia de Abraham al nacimiento de Jesús recorren un ciclo de seis semanas (3 x 14 = 6 x 7), un ciclo que es completado por la séptima semana que nos lleva a Jesucristo, momento que inaugura la era de Redención.

En otras palabras, para Mateo Jesús es el Jubileo en persona, la persona que redimirá a Israel de su mayor problema: sus pecados, aquello que les aleja de Dios y les hace ser malditos.
21 Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, (El Señor Salva) porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
Mateo 1:21
No podía ser de otro modo: acaba con la causa de nuestro exilio y volverás a Casa, elimina lo que nos aleja y habremos sido hechos cercanos, destruye lo que nos esclaviza y recibiremos Libertad, hiere en el calcañar a lo que nos hacer ser peregrinos y tendremos la Nueva Creación... como En el Principio
17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito:
18 El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;
19 A predicar el año agradable del Señor.
20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.
21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

Lucas 4:16-21
En Jesús se cumple el llamado de Israel -el medio a través del cual Dios cumplirá la promesa abrahámica de bendecir a todas las famílias de la tierra- y el juicio divino por los pecados que la rebelión de Israel había causado.

Jesús es el clímax de la historia de Israel, eso es lo que nos está diciendo Mateo, es decir, que las genealogías, que la historia de Israel importa porque Dios ha llamado y elegido a Israel como el medio a través del cual redimirá al mundo.
Exacto, el Mesías de Dios es el Mesías de Israel porque la Salvación a la humanidad vino de los judíos.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo, en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...

viernes, 13 de abril de 2012

De Mateo 10:25 y lo que le Basta al Discípulo...

24 El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.
25 Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?

Mateo 10:24-25
Y esta es la enseñanza, que por nuestro Bien y mediante el sufrimiento, Dios tiene que rompernos, hundirnos y levantarnos, con el fin de transformar nuestra vida rebelde, en la de un discípulo que no está por encima de su Maestro.

jueves, 12 de abril de 2012

De Ezekiel 36 en Mateo 6:9, o el Significado de Santificar el Nombre de Dios...

Dado que pocos hermanitos tienen claro el significado de la frase santificado sea Tu Nombre que encontramos en el Padrenuestro de Jesús, en esta entrada me propongo explicarlo.
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Mateo 6:9
La clave de las palabras de Jesús se encuentra en Ezekiel 36:16-32, un pasaje en el que Dios establece cómo santificará Su Nombre en Su pueblo.

Cierto, en dicho pasaje Dios explica que dado que Israel ha incumplido una y otra vez Su Pacto, Él ha tenido que ser fiel al mismo, enviando las maldiciones por desobediencia que leemos con pasmo en los versículos 15 al 68 del capítulo 28 de Deuteronomio.
17 Hijo de hombre, mientras la casa de Israel moraba en su tierra, la contaminó con sus caminos y con sus obras; como inmundicia de menstruosa fue su camino delante de Mí.
18 Y derramé mi ira sobre ellos por la sangre que derramaron sobre la tierra; porque con sus ídolos la contaminaron.
19 Les esparcí por las naciones, y fueron dispersados por las tierras; conforme a sus caminos y conforme a sus obras les juzgué.

Ezekiel 36:17-19
Sin embargo, la infidelidad de Israel no solo supuso un perjuicio propio, sino que resultó en deshonra para con Dios Su Señor.
20 Y cuando llegaron a las naciones adonde fueron, profanaron Mi Santo Nombre, diciéndose de ellos: Estos son pueblo de Yahvé, y de la tierra de Él han salido.
Ezekiel 36:20
Y es a partir de este momento donde el pasaje nos acerca al Evangelio de la Gracia de Dios, pues Dios debe hacer lo que el hombre no ha podido querido hacer: Santificar Su Nombre.
21 Pero he tenido dolor al ver Mi Santo Nombre profanado por la casa de Israel entre las naciones adonde fueron.
22 Por tanto, di a la casa de Israel: Así ha dicho Yahvé el Señor: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de Mi Santo Nombre, el cual profanasteis vosotros entre las naciones adonde habéis llegado.

Ezekiel 36:21-22
Y el modo en que lo hará será el siguiente: La Regeneración.
23 Y santificaré Mi grande Nombre, profanado entre las naciones, el cual profanasteis vosotros en medio de ellas; y sabrán las naciones que yo soy Yahvé, dice Yahvé el Señor, cuando sea santificado en vosotros delante de sus ojos.
24 Y yo os tomaré de las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país.
25 Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.
26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.
27 Y pondré dentro de vosotros Mi Espíritu, y haré que andéis en Mis estatutos, y guardéis Mis preceptos, y los pongáis por obra.

Ezekiel 36:23-27
Exacto, pues Israel es el epítome del ser humano caído.
De este modo, antes de llevar a cabo Su extraña obra de dar Gracia a unos hombres caídos, El Señor quiere hacer evidente al ser humano nuestro estado, nuestro fracaso, para que todos tengamos presente que nada de lo que recibiremos será por algo meritorio por nuestra parte: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel.

La Ley no fue entregada para vivir por ella, sino para evidenciar dicha caída, y enseñar al hombre el camino de Abraham, es decir, que la única manera de acercare a Dios es apelando a Su Misericordia, tal como vemos en la parábola del Fariseo y el Publicano.

Cierto, por eso Dios pone sobre los hombros de Israel la exigencia más grande:
2 Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque Yo Soy santo Yahvé vuestro Dios.
Levítico 19:2

6 Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.
Éxodo 19:6
Una exigencia de imposible cumplimiento para un hombre caído, una exigencia que Dios mismo llevará a cabo mediante Aquel en quien son Sí todas las promesas.

Exacto, el Nombre de Dios es santificado cuando reflejamos quién es Dios, Su carácter, por eso Dios santifica Su Nombre tomando un pueblo caído e indigno y haciéndolo portador de Su imagen mediante el poder de Su Espíritu, de ahí que inmediatamente después de esta promesa, Dios nos hable de un Valle de Huesos secos que recibe Vida una vez Dios sopla Su Ruah en ellos.

Hemos de entender que el nombre es la esencia de la cosa, por eso Dios cambia el nombre a Abram y Jacob, por eso Moisés le pregunta Su Nombre, y por eso Jesús dice que ha manifestado el Nombre de Dios, y que quien le ha visto a él ha visto a Dios Padre, pues él es la imagen de Dios, Santo como Él es Santo.

Todo esto explica por qué Jesús abre el Padrenuestro con la petición de que se cumpla la promesa de Dios para con Su Nombre, pues es la base sobre la que reposan las restantes peticiones.

Es decir, porque Dios santificará Su Nombre, vendrá a nosotros Su Reino.
Porque Dios santificará Su Nombre, haremos Su Voluntad.
Porque Dios santificará Su Nombre, recibiremos el pan nuestro que es Jesús, etc...

Es ahora, en el poder de Su Espíritu, cuando Dios hará en nosotros lo que nosotros en nuestro estado natural no podíamos hacer,
15 sino, como Aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;
16 porque escrito está: Sed santos, porque Yo Soy santo.

1 Pedro 1:15-16

9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas a Su luz admirable;
1 Pedro 2:9
En conclusión, santificar el Nombre de Dios es la vindicación de Su Nombre, al hacernos reflejar Su carácter, siendo santos como Él es Santo, pues solo podemos hacer tal cosa en el poder de Su Espíritu.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...

Warning:
El hermano Humberto Pérez -autor de uno de mis blogs favoritos: Mis Libros y Pergaminos- ha escrito una entrada buenísima en relación al Padrenuestro.
Por favor, id a leerla...
Ya!

miércoles, 11 de abril de 2012

De Mateo 16:19, o Cómo Demostrar que la Interpretación Católica del Atar y Desatar Es Errónea...

Uno de los argumentos que el romanismo católico blande para defender su idea de que su obispado tiene preeminencia sobre cualquier otro obispado es Mateo 16:19.
19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.
Mateo 16:19
Antes de nada, veamos cuál es según el catolicismo, la interpretación de Atar y desatar.
Jesús da también a Pedro la autoridad de ‘atar’ y ‘desatar’.
Para los judíos ‘atar y desatar’ significa declarar lo que es prohibido y lo que es permitido.
Por tanto le corresponde a Pedro declarar lo que es permitido y lo que no es permitido en la Iglesia de Cristo
.
En efecto, por eso cuando a cualquier católico se le demuestra que lo que aparece en su catecismo contradice de pleno las Escrituras neotestmentarias, blande Mateo 16:19 -el único texto de la Biblia que el catolicismo considera inerrante- para mostrar que son ellos -y no Jesús- los que tienen la última palabra en las cosas de Dios.

No obstante, en esta entrada veremos qué quiere decir atar y desatar.

Una de las reglas exegéticas más básicas es la de interpretar los textos oscuros a la luz de los claros, por tanto, hemos de preguntarnos, en qué otra parte de la Biblia se nos explica qué quiere decir atar y desatar...?

Bien, un par de capítulos más adelante del mismo Evangelio el Señor nos habla de ello.
En efecto, en Mateo 18:15-20 nos encontramos un pasaje que en muchas Biblias se titula, Cómo se debe perdonar a un hermano,
15 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.
16 Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.
17 Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.
18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.
19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Mateo 18:15-20
Punto primero, con quién está hablando Jesús?

Con sus discípulos, pues estamos ante una escena en la que el Señor habla con los suyos,
1 En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?
Mateo 18:1
Es decir, las palabras de Jesús van dirigidas a todos los creyentes, no solo un miembro de su rebaño, pues como hemos visto, en este pasaje el Señor nos habla de cómo y bajo qué circunstancias hemos de perdonarnos entre nosotros.

Por tanto, este pasaje nos concierne a todos, no a un miembro concreto del rebaño, el cual es mágicamente dotado por Dios de una potestad que se transmite a sus herederos, o es que las promesas que Dios hizo a Salomón pasaron a sus descendientes?

Remarcar este punto es importante, pues por un lado se elimina de un plumazo todo exclusivismo aberrante a Dios, y por el otro se pone de relieve que las palabras de Jesús son una promesa dada a todos nosotros los de la fe, y no un poder exclusivo mediante el cual puede hacer y deshacer doctrina a conveniencia un grupo concreto de fieles.

Sigamos.

Ahora bien, qué temas está tratando el Señor?
Como acabo de decir, Jesús nos habla de cómo debemos perdonarnos entre nosotros.
15 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.
Mateo 18:15
Este pasaje es interesante porque Jesús nos enseña cómo debemos confrontar al hermano que peca contra nosotros.
Y debemos hacerlo del siguiente modo.
Primero hemos de pedirle explicaciones, si persiste debemos llamar testigos, y si no desiste en su mal actuar, debemos dejarle en su pecado para que dé cuenta del mismo a Dios.

Cierto, porque como vemos claramente en el pasaje, atar y desatar no alude a la potestad de crear doctrina, sino al perdón de los pecados que los hermanos cometen contra nosotros, o nosotros cometemos con ellos.

Detengámonos en las instrucciones de Jesus.
Según el Señor, si yo te pido perdón y tú me perdonas, mi pecado quedará desatado en los Cielos es decir, Dios no me pedirá cuentas por mi mal actuar, de ahí que Pedro diga que,
8 Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.
1 Pedro 4:8
Exacto, es el Amor a Dios, es el amor de los hermanos lo que lleva a uno que ha pecado contra otro a pedirle perdón, y al agraviado a perdonar, con lo que se produce liberación para el que ata y desata de la carga.

Al mismo tiempo, si yo peco contra ti, y ni siquiera te pido perdón por mi mal obrar, estoy -tal como aprendemos en 1 Corintios 3:10-15- edificando paja, y el Juicio de galardón lo revelará.
Seré salvo, pero mis galardón será menor.

Ahora bien, cómo podemos saber que efectiamente esta es la interpretación correcta?
Bien, hay un recurso lingüístico judío consistente en repetir lo que se quiere enfatizar.

Fijémonos en lo que dice Jesús inmediatamente después de mencionar el atar y desatar,
18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.
19 Otra vez os digo, que...

Mateo 18:18-19
De este modo vemos que en el versículo 19, el Señor parafrasea -explica con otras palabras- el significado de lo que acaba de decir, y lo que dice es lo siguiente,
19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
Mateo 18:19
Está hablando el Señor de barra libre para todos los creyentes?
No, pues debemos recordar una vez más que estas palabras son dichas en un contexto que desarrolla el tema del perdón de pecados de los hermanos que nos han agraviado.

Es por esto por lo que vemos que la interpretación católica no solo es falaz e interesada, sino que contradice una cantidad enorme de pasajes.

Cierto, como siempre digo a mis hermanos católicos que sé que no me reconocen como hermanos, las tradiciones no son malas en sí, el asunto es que se debe rechazar toda tradición por muy antigua que sea, que contradiga las palabras del Señor.
19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Mateo 28:19-20
Cierto, añade todas las tradiciones que quieras, pero las palabras de Jesús son intocables.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo, en el Nombre de nuestro Señor Jesucrito...

De que Nuestros Peros Son Muertos que Entierran a Sus Muertos...

59 Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre.
60 Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios
.
Lucas 9:59-60
Todo lo que viene después del Pero es lo que está en nuestro corazón, pues los Peros con que objetamos a Dios demuestran quién es nuestro padre.
Sé que he de perdonar siempre pero...
Sé que he de entregarme a mi hermano pero
...
Los Peros son muertos que entierran a sus muertos, pues con cada Pero que cavamos nos enterramos a nosotros mismos.