Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!



lunes, 10 de enero de 2011

De Herejías que Tienen Lugar en la Misa Católica

De entre todas las herejías mejor disfrazadas de santidad que uno se ha encontrado a lo largo de su Camino, destaca -sin duda alguna- la de la misa católica.

Y esto no es ninguna maravilla, pues el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz.

En esta entrada veremos el por qué.



Empecemos viendo qué es lo que nos dice el catecismo católico con respecto a la misa.
La Eucaristía es "fuente y culmen de toda la vida cristiana".
Para el catolicismo la misa es el mayor de los sacramentos, de ahí que la herejía sea tanto más ofensiva, pues el resto de los dogmas se articulan a partir de dicho sacramento.

Ahora bien, qué es lo que tiene lugar en cada celebración eucarística católica?

El sacrificio de Jesús en la cruz.
1365 Por ser memorial de la Pascua de Cristo, la Eucaristía es también un sacrificio.
[...]
1366 La Eucaristía es, pues, un sacrificio porque representa (= hace presente) el sacrificio de la cruz, porque es su memorial y aplica su fruto:

«(Cristo), nuestro Dios y Señor [...] se ofreció a Dios Padre [...] una vez por todas, muriendo como intercesor sobre el altar de la cruz, a fin de realizar para ellos (los hombres) la redención eterna.
Sin embargo, como su muerte no debía poner fin a su sacerdocio (Hb 7,24.27), en la última Cena, "la noche en que fue entregado" (1 Co 11,23), quiso dejar a la Iglesia, su esposa amada, un sacrificio visible (como lo reclama la naturaleza humana) [...] donde se representara el sacrificio sangriento que iba a realizarse una única vez en la cruz, cuya memoria se perpetuara hasta el fin de los siglos (1 Co 11,23) y cuya virtud saludable se aplicara a la remisión de los pecados que cometemos cada día (Concilio de Trento: DS 1740).

1367 El sacrificio de Cristo y el sacrificio de la Eucaristía son, pues, un único sacrificio: "La víctima es una y la misma. El mismo el que se ofrece ahora por el ministerio de los sacerdotes, el que se ofreció a sí mismo en la cruz, y solo es diferente el modo de ofrecer" (Concilio de Trento: DS 1743).
"Y puesto que en este divino sacrificio que se realiza en la misa, se contiene e inmola incruentamente el mismo Cristo que en el altar de la cruz "se ofreció a sí mismo una vez de modo cruento"; […] este sacrificio [es] verdaderamente propiciatorio" (Ibíd)
.
Fijémonos en las ideas que se presentan en el catecismo para poder mostrarlas como lo que son: una herejía.

Tenemos por un lado que la eucaristía es presentada como un sacrificio real, el mismo sacrificio que el que sufrió el Señor en la cruz, un sacrificio que se repite cada vez que se oficia misa,
Por ser memorial de la Pascua de Cristo, la Eucaristía es también un sacrificio.
[...]
1366 La Eucaristía es, pues, un sacrificio porque representa (= hace presente) el sacrificio de la cruz, porque es su memorial y aplica su fruto
.
Ahora bien, qué nos dice la Palabra en relación al sacrificio de Jesús en la cruz?

Que fue el último por los pecados de su Pueblo pues fue Suficiente para perdonar sus pecados, para santificarlos, que a diferencia de la Ley mosaica, el sacrificio de Jesús no necesita repetirse una y otra vez, pues fue la propiciación que Dios mismo ofreció...

Veamos cómo el autor de la epístola a los Hebreos, nos dice todo esto.

En ella, el autor primero muestra la inefectividad y temporalidad de los rituales mosaicos, para así poder contrastalos con la eficacia y perfección del sacrificio de Jesús,
1 Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal.

6 Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto;

9 Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto,

Hebreos 9
El antiguo pacto era incapaz de borrar los pecados, de ahí que cada año tuvieran que ofrecerse sacrificios una y otra vez, una y otra vez...

En efecto, pues el fin de la Ley mosaica era evidenciar el pecado en el ser humano.

Algo que tiene que repetirse una y otra vez, es algo incapaz de perfeccionar al beneficiario de dicho sacrificio, y he ahí lo perverso del culto católico pues, la misa -al equiparar los sacrificios mosaicos con el de Cristo- lo que está haciendo es rebajar el sacrificio y la sangre del Señor, a la altura de los sacrificios imperfectos realizados con sangre de animales de la Ley mosaica.

Ahora bien, qué nos dice el autor de Hebreos en relación al sacrificio de Jesús?

Justo lo contrario de lo que hemos visto en los sacrificios mosaicos,
26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;

27 que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.

28 Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.

Hebreos 7

...

24 Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;

25 y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.

26 De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.

27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,

28 así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.

Hebreos 9
Qué es lo primero que aprendemos tras leer estos pasajes?

Primero, que los tipos del Concilio de Trento, no habían leído la epístola a los Hebreos...

Y segundo, que si hay algo que la eucaristía no puede ser es un sacrificio, pues Dios nos dice una y otra vez, que el sacrificio de la cruz se llevó a cabo una sola vez, que es Suficiente para hacer propiciación por los pecados de Su Iglesia y que por tanto, dicho sacrificio fue el último sacrificio propiciatorio que habrá jamás.

Para qué instituyó el Señor la Santa Cena?
Como un recordatorio de su sacrificio, como un anuncio de la segunda venida del Cristo en Gloria.
23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;

24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.

25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.

26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.

1 Corintios 11
La misa es un recordatorio del Único Sacrificio Verdadero, el de nuestro Señor, por consiguiente -si creemos en la Palabra de Dios- la misa no puede ser un sacrificio por pecado alguno.

Esta idea queda aun más clara en el capítulo 10º de la misma epístola,
1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.

2 De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado.

3 Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados;

[...]

8 Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley),

9 y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último.

10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

11 Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;

12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

13 de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies;

14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

15 Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho:


16 Este es el pacto que haré con ellos
Después de aquellos días, dice el Señor:
Pondré mis leyes en sus corazones,
Y en sus mentes las escribiré,

17 añade:
Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.

18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.

Hebreos 10
Cómo puede alguien que haya estudiado la Palabra, cómo puede alguien lleno del Espíritu Santo de Dios, tras leer estos pasajes, sostener que
1367 El sacrificio de Cristo y el sacrificio de la Eucaristía son, pues, un único sacrificio: "La víctima es una y la misma.
El mismo el que se ofrece ahora por el ministerio de los sacerdotes, el que se ofreció a sí mismo en la cruz, y solo es diferente el modo de ofrecer" (Concilio de Trento: DS 1743)
.
No son suficientemente claras frases tales como una vez para siempre, y no para ofrecerse muchas veces, Cristo fue ofrecido una sola vez, donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado...?

Por alguna razón muy sencilla de entender, el catolicismo vuelve al viejo e ineficaz sistema ritual de expiación de los pecados, vuelve al interminable ciclo sacrificial de expiación por los pecados diarios.

La razón es la falta de fe en la eficacia del sacrificio de Jesús en la cruz.

Exacto, tal y como escuché una vez a Piper, la falta de fe se traduce en dos cosas, o rebelión abierta contra Dios, o legalismo.

El catolicismo ha optado por el legalismo, pues en realidad no cree en el Valor del sacrificio de Jesús, de ahí la necesidad de su contínua re-presentación propiciatoria.

El católico cree que si peca, debe ofrecer algún tipo de satisfacción, ya sea mediante penitencias o mediante misas, pues cree que Jesús limpia algunos pecados, mas no todos.

Veamos cómo nos dice esto el catecismo católico,
"Y puesto que en este divino sacrificio que se realiza en la misa, se contiene e inmola incruentamente el mismo Cristo que en el altar de la cruz "se ofreció a sí mismo una vez de modo cruento"; […] este sacrificio [es] verdaderamente propiciatorio"(Ibíd).
Al mismo tiempo, es enorme el disparate que supone hablar de sacrificios incruentos, es decir, sin sangre de por medio.

En efecto, en todo sacrificio es absolutamente necesario el derramamiento de sangre, de ahí que leamos que,
22 Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.
Hebreos 9
Pero por qué es necesario dicho derramamiento?

Por lo que significa, es decir, la vida está en la sangre.

El catolicismo no comprende lo que sucede en la cruz, y como no lo comprende cree necesario la hacer propiciación por los pecados que cometemos en nuestras andaduras por el Camino.

Lo que el catolicismo no entiende es que en la cruz, el Señor hizo propiciación por los pecados de su Iglesia, de su pueblo, pues el Señor es el Cordero de Dios, el Mesías de Dios, Dios encarnado.

Es decir, su valor supera el de toda la humanidad entera, de ahí que su muerte cubra todos los pecados de Su Pueblo.

En efecto, todo pecado implica una mancha en el alma que impide que tras la muerte, el hombre pueda tener comunión con Dios, pues donde hay Santidad, no puede haber pecado, y Dios es pura Santidad.

Recordáis al autor de Hebreos diciéndonos que sin santidad, nadie verá a Dios?

En efecto, ahí nos está hablando de esta misma idea.

Por muy pequeño que sea el pecado de alguien, la imposibilidad de tener comunión con Dios es total.

Adán no asesinó a nadie, no robó nada, no adoró a ningún otro dios... simplemente desobedeció un mandato del Señor, y al pecar, al mancharse su alma, tuvo que abandonar el Edén, es decir, el estado de pureza y comunión que tenía con Dios antes de su falta.

El castigo que exige una alma manchada de pecado, es la muerte del pecador, o la muerte de un sustituto sin mancha, tal como anunciaban los sacrificios de la Ley mosaica, recordáis?

El cordero recibía los pecados del pueblo, era degollado en cumplimiento de la Ley de Dios (El alma que pecare, esa morirá), y el pueblo recibía perdón por los pecados de ese año.

En dicho sacrificio había una transferencia de justicias.

Pues bien, ahí es donde entra nuestro Señor, o no recordáis a Juan diciendo He ahí el Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo...?

Jesús se ofreció como cordero sacrificial para pagar el precio que exige el pecado de su Iglesia, de su Pueblo.

En la cruz vemos una transferencia de justicias, nuestro pecado en él, su justicia -su vida sin pecado- en nosotros.

Esto es lo que permite que tengamos acceso a Dios Padre.

Una vez Jesús es ofrecido como sustituto sin mancha... el Pueblo de Dios, Su Iglesia, recibe el perdón por sus pecados.

Un perdón definitivo, total.

Quien forme parte del pueblo de Dios, no tiene que ofrecer una y otra vez sacrificios por sus pecados, pues el sacrificio que sufrió el Señor por nosotros, fue Suficiente.

Si no fuera así, Dios habría fallado de algún modo pues no hemos visto que fue Dios quien presentó el sacrificio de Jesús como propiciación por los pecados de Su Pueblo?

El creyente, debe alejarse del pecado, pero si por la razón que sea, el hermano peca, simplemente debe arrepentirse de todo corazón, pedir perdón a Dios por su pecado y acogerse a la Gracia de Dios.

Ahora bien, quien se tome la Gracia de Dios como una licencia para pecar lo que le dé la gana, demuestra que no pertenece a la Iglesia de Dios y su condena es segura.

Pero este es otro tema.

Lo que estamos diciendo es que Jesús presentó el sacrificio perfecto por todos los pecados de aquellos a los que redime, de ahí que no haga falta presentar sacrifico alguno más,
12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

[...]

14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

Hebreos 10
Sostener que la misa es un sacrificio por los pecados, afirmar que en el altar se vuelve a sacrificar al Mesías, al Cordero que Dios mismo presentó para hacer propiciación una vez por todas por los pecados de Su Pueblo, es no creer, desconfiar la Palabra de Dios y sobretodo una burla al sacrificio de Jesús, pues reduce dicho sacrificio, a la categoría de los vacíos rituales mosaicos, los cuales eran incapaces de hacer remisión perfecta por los pecados de nadie.

La ideas que leemos en Hebreos son claras, Dios mismo se encarnó en Jesús el cual es hecho nuestro Sumo Sacerdote Perfecto, se ofreció a sí mismo por los pecados de Su Pueblo, un sacrificio que perfeccionó, en el sentido que cubrió de modo definitivo todos los pecados de los que santifica, es decir, los que por fe reciben el Espíritu Santo.

La Suficiencia de dicho sacrificio hace innecesario tener que volver a repetirlo una y otra vez, tal como se veían obligados a hacer los sacerdotes mosaicos.

Por consiguiente, nada de volver al viejo sistema, pues era ineficaz, una sombra del verdadero sacrificio, el del Mesías, nada de afirmar que el divino sacrificio de la misa, es verdaderamente propiciatorio, pues el único sacrificio verdaderamente propiciatorio, fue el de Jesús, realizado una sola vez en la cruz.

El catolicismo ha levantado en cada iglesia un pequeño altar donde vuelve a sacrificar, en cada misa, al Cordero de Dios, un pequeño altar a imagen del sacerdocio levítico, un sacerdocio ineficaz, realizado por sacerdotes impuros con sangre de animales...

La misa niega la singularidad del sacrificio de Jesús, niega el que es hasta el momento, el acto más grande de toda la historia de la humanidad, y lo niega pues re-presenta (hace presente según ellos, de modo verdadero), un sacrificio literalmente irrepetible pues su repetición niega su valor Absoluto, su eficacia.

Documentándome sobre el tema de la misa católica, encontré un artículo firmado por John MacArthur.

En dicho artículo, cita a John O'Brian, un sacerdote autor de un libro titulado "The Faith of Millions: The Credentials of the Catholic Religion".

MacArthur extrae la siguiente cita,
Cuando el sacerdote anuncia las magníficas palabras de la consagración, es decir, de la misa, alcanza el Cielo, hace descender al Cristo de Su Trono, y lo coloca sobre el altar para sacrificarlo una vez más por los pecados de la humanidad.
Este poder ejercitado por los sacerdotes, es mayor que el poder de los santos y los ángeles, más grande que el de los serafines y querubines.
Incluso es mayor que el de la virgen María, pues mientras María fue el medio a través del cual el Cristo vino al mundo una vez, el sacerdote le hace descender del Cielo para presentarlo sobre el altar como la víctima eterna, no una vez, sino miles de veces
.
Ahá, O'Brian tampoco ha leído la carta a los Hebreos...

La misa contiene muchas herejías más, por ejemplo, los congregantes no toman el vino como ordenó el Señor, pues tan solo lo toma el sacerdote; se defiende la idea de la transubstanciación; el culto se realiza en un lugar lleno de estatuas ante las cuales nadie tiene el menor problema para inclinarse ante ellas, y un largo etcétera...

Hay tantas, tantas aberraciones en la misa católica, que si intentáramos analizarlas detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían...

Todos los católicos que aman sinceramente a Dios, deben confiar en Él, deben confiar en las Promesas que son en el Mesías, el Cristo, el Hijo, deben entender que Dios le ofreció una vez por todas, como propiciación -sacrificio agradable a Dios- por nuestros pecados, por todos ellos... deben comprender que no hay ninguna otra rama cristiana -ni ortodoxa, ni protestante- que defienda que en la misa se sacrifica de nuevo al Cordero de Dios, que la misa tiene poder para expiar pecados, deben ver que hasta el concilio de Trento, la misa se veía como un memorial del único sacrificio propiciatorio verdadero, el de Jesús nuestro Señor, deben comprender que el hecho de que la iglesia ortodoxa nunca haya considerado la misa como la re-presentación, es decir, la repetición propiciatoria del sacrificio de Jesús, ni que haya jamás considerado que el pan y el vino se transubstancian en la verdadera carne y sangre del Señor, es la demostración de que todo esto es una creación del ánimo antireformador del concilio de Trento, pues tanto los católicos como los ortodoxos, supuestamente son herederos de la misma tradición -los apóstoles- y jamás de los jamases, la iglesia ortodoxa ha defendido esas ideas.
Al mismo tiempo deben comprender que la misa rebaja el sacrificio de Jesús, la sangre del Cordero de Dios, a la indigna y estéril altura de los sacrificios mosaicos y la sangre de animales, deben comprender que el hecho de confiar en la expiación de la misa, conduce a a apartar la mirada y la disminuir la confianza en el sacrificio de la cruz, pues si cuando uno sabe que puede expiar sus pecados en una misa, deja de confiar exclusivamente en el sacrificio de la cruz...

Todo católico honesto debe entender que Dios no está loco, y si nos deja en Su Palabra que el sacrificio de Jesús fue único, irrepetible y Suficiente para expiar todo pecado que Su Iglesia haya cometido, pues fue sacrificio de la sangre del Cordero de Dios, si nos presenta la repetición contínua de los sacrificios mosaicos como la evidencia de su incapacidad y futilidad como sacrificio expiatorio, todo católico honesto debe comprender que es literalmente imposible que de repente Dios se desdiga, y sostenga que cada culto eucarístico es propiciatorio, que se sacrifica de nuevo a Jesús, que en realidad todo lo que nos dejó en Su Palabra no era cierto...

Cómo confiar en un Dios así?
Qué valor tienen las promesas de un Dios que promete vida eterna y perdón de pecados, si como vemos es incapaz de mantener Su Palabra?

Dios no miente, Dios no está loco, Dios cumple lo que promete, y Sus promesas son en Su Hijo, que fue entregado por nuestros pecados y levantado para nuestra justificación.

Le pido de todo corazón a todos los católicos que piensen y mediten en lo que han leído, que confíen en el perdón de sus pecados realizado en la cruz, que confíen en el sacrificio único, irrepetible y suficiente del Mesías, el Cordero de Dios, y que tengan fe en Dios, pues de eso va todo.

Mientras reflexionáis sobre todo esto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo..


3 comentarios:

Longinos dijo...

Renton, Renton, duro te es dar coces contra el aguijón...

Renton dijo...

Tu comentario lo dice todo, pues eres incapaz de refutar ni uno solo de los pasajes bíblicos que contradicen tu catecismo, e incapaz de apoyar lo que dice tu catecismo con ni un solo pasaje bíblico...

Dios te bendiga Emilio!

:]

Isa dijo...

¡Muy bien dicho, Renton!
Saludos afectuosos y fraternos.