Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!



miércoles, 12 de septiembre de 2012

De la Total Depravación Total del Ser Humano, y la Justificación por Fe en la Epístola a Diogneto...

La epístola a Diogneto es una de las primeras obras apologéticas cristianas, pues se calcula que fue escrita a finales del siglo II.

Sin embargo, lo que me llamó la intención cuando la leí por vez primera, no fue su riqueza apologética, sino cómo daba voz a doctrinas tales como la justificación por fe no por obras, y la Depravación total del ser humano, es decir, la incapacidad del ser humano -no solo de salvarse- sino de siquiera optar por lo bueno, a no ser por la Gracia de Dios.
Habiéndolo, pues, planeado ya todo en su mente con su Hijo, permitió durante el tiempo antiguo que fuéramos arrastrados por impulsos desordenados según deseábamos, descarriados por placeres y concupiscencias, no porque Él se deleitara en nuestros pecados en absoluto, sino porque Él tenía paciencia con nosotros; no porque aprobara este período pasado de iniquidad, sino porque Él estaba creando la presente sazón de justicia, para que, redargüidos del tiempo pasado por nuestros propios actos como indignos de vida, pudiéramos ahora ser hechos merecedores de la bondad de Dios, y habiendo dejado establecida nuestra incapacidad para entrar en el reino de Dios por nuestra cuenta, hacerlo posible por la capacidad de Dios.
Y cuando nuestra iniquidad había sido colmada plenamente, y se había hecho perfectamente manifiesto que el castigo y la muerte eran de esperar como su recompensa, y hubo llegado la sazón que Dios había ordenado, cuando a partir de entonces Él manifestaría su bondad y poder (oh la bondad y amor de Dios sobremanera grande), Él no nos aborreció, ni nos rechazó, ni nos guardó rencor, sino que fue longánimo y paciente, y por compasión hacia nosotros tomó sobre sí nuestros pecados, y El mismo se separó de su propio Hijo como rescate por nosotros, el santo por el transgresor, el inocente por el malo, el justo por los injustos, lo incorruptible por lo corruptible, lo inmortal por lo mortal.

Porque, ¿qué otra cosa aparte de su justicia podía cubrir nuestros pecados? ¿En quién era posible que nosotros, impíos y libertinos, fuéramos justificados, salvo en el Hijo de Dios? ¡Oh dulce intercambio, oh creación inescrutable, oh beneficios inesperados; que la iniquidad de muchos fuera escondida en un Justo, y la justicia de uno justificara a muchos que eran inicuos! Habiéndose, pues, en el tiempo antiguo demostrada la incapacidad de nuestra naturaleza para obtener vida, y habiéndose ahora revelado un Salvador poderoso para salvar incluso a las criaturas que no tienen capacidad para ello, Él quiso que, por las dos razones, nosotros creyéramos en su bondad y le consideráramos como cuidador, padre, maestro, consejero, médico, mente, luz, honor, gloria, fuerza y vida.

Epístola a Diogneto, Capítulo IX
Sola Gratia...!

martes, 11 de septiembre de 2012

De Citas de Esas Tan Buenas que No Te Cansas de Releer de Tanto en Tanto... (46)

Un día, mientras estaba sentado a la orilla del río, agarré una piedra redonda del agua y la partí por la mitad.
Su interior estaba perfectamente seco, a pesar del hecho de haber estado inmersa en el agua durante siglos.

Lo mismo pasa con muchas personas de occidente.
Durante siglos han estado rodeadas de cristianismo, viviendo inmersas en sus beneficiosas aguas.
Y no obstante, nada ha llegado a sus corazones, no lo aman en absoluto.

La culpa no es del cristianismo en sí, sino de los corazones de las personas, endurecidos por el materialismo y el intelectualismo.

Sadhu Sundar Singh
Dolorosamente ilustrativo.

Me preocupa ver lo mismo entre la mayoría de mis hermanos reformados.
Conocen todas las doctrinas, entienden todos los misterios, pero la Misericordia de Dios no ha llegado a sus corazones.

Es como si creyeran que Jesús vino a reemplazar a unos 'maestros de la Ley' por otros, centrándose en el mucho saber e ignorando que la santidad implica transformación interior.
En Espíritu, no en letra.

lunes, 10 de septiembre de 2012

De los Vasos Boca Arriba de Zac Poonen...

A la pregunta de Cómo se entiende que algunos pastores -que más tarde se ha descubierto que eran unos hipócritas que vivían una doble vida- puedan haber sido de bendición para muchas personas, Zac Poonen ofrece una ilustración genial.

Poonen dice que las personas no regeneradas que toman el nombre de cristiano, son como un vaso de barro vuelto boca abajo.
El agua que es la Palabra de Dios, resbala por él, y riega a todos aquellos que le rodean, pues el poder no está en la persona sino en la Palabra.
El interior del vaso está sucio, pero el exterior humedece todo lo que le rodea, asegura.

En cambio, las personas regeneradas son como un vaso de barro boca arriba de cuyo interior brotan ríos de agua viva.
Las personas que les rodean reciben las mismas aguas que refrescan a todos aquellos que rodean los vasos boca abajo, pero a diferencia de aquel, el vaso regenerado tiene su interior limpio.

Y tal vez por esto, Pablo escribe,
18 ¿Qué, pues? Que no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me gozo, y me gozaré aún.
Filipenses 1:18
Amén...

sábado, 8 de septiembre de 2012

De Citas de Esas Tan Buenas que No Te Cansas de Releer de Tanto en Tanto... (45)

Cuando la voluntad abandona lo Alto, y se vuelve a lo bajo, se torna maligna.
No porque sea perverso aquello hacia lo que se vuelve, sino porque el abandono de lo Alto es aquello en sí perverso.
Por tanto, no es aquello inferior lo que hace a la voluntad perversa, sino que ésta se ha vuelto maligna por desear -perversa y desmesuradamente- lo inferior.

Agustín de Hipona
Cierto, pues el mal no es nada más que ausencia de Bien, de ahí que sea perverso todo aquello que comporte un abandono de éste.

viernes, 7 de septiembre de 2012

De María la Mujer de Cleofás, y María la Siemprevirgen...

25 Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena.
Juan 19:25
Saber sobre la identidad de María, la esposa de Cleofás, nos ayuda a saber más sobre la família de Jesús.

Cierto, en los Evangelios claramente se alude a los hermanos de Jesús, de ahí que los protestantes defendamos que María tuvo otros hijos, pero un estudio profundo de la Palabra revela que tal vez, creer que Jesús tuvo hermanos sea algo precipitado, pues en Juan 19:25, se describe a la esposa de Cleofás como María, hermana de la madre del Señor.

Esto implica que el término 'hermana' no siempre tenía un significado biológico, pues no hay padre que ponga el mismo nombre a dos hijos suyos...
Por tanto, María la madre de Jesús no puede ser hermana biológica de María esposa de Cleofás.

De este modo, no es aventurado sostener que el término 'hermana' pudiera significar en aquella época, pariente cercano, o cuñada, tal como sostienen algunos estudiosos.

Ahora bien, dado que la Palabra no arroja luz al respecto de la identidad de 'María la mujer de Cleofás', debemos recurrir a fuentes no escrituriales.
La fuente más clara es el testimonio de Hegésipo (muerto el 180 dc), el cual es citado por San Eusebio,
Después del martirio de Santiago y la conquista de Jerusalén que sobrevino inmediatamente después, se dice que aquellos de entre los apóstoles y discípulos del Señor que todavía vivían, se juntaron de todas direcciones con aquellos que estaban relacionados con el Señor de acuerdo a la carne, pues la mayoría de ellos todavía vivían para tomar consejo sobre quién debería suceder a Santiago.

De común acuerdo nombraron a Simeón, el hijo de Cleofás, de quien el Evangelio hace mención, para ser digno de suceder el trono episcopal de esa parroquia.
Era primo, así dicen, del Salvador, pues Hegésipo redactó que Cleofás era hermano de José.
Y es partir de este testimonio cómo algunos estudiosos intentan dar luz sobre la família del Señor,
Según Hegésipo, José tenía un hermano llamado Clopas. Este nombre es extremadamente raro, y sólo se conocen dos personajes con dicho nombre, uno de ellos en Juan 19:25.

Por tanto, podemos estar seguros que el hombre del que el Cuarto Evangelio hace mención es el hermano de José.
Si 'María de Cleofás' era la esposa de Cleofás, entonces tuvo que ser la esposa del hermano del marido de la madre de Jesús, una relación que no sorprende que el evangelista haya decidido dejarlo como 'la hermana de su madre', a pesar de ser menos precisa.

Por tanto, parece que una tía de Jesús, así como su madre, se encontraba entre las mujeres galileas que acompañaron a Jesús en su último viaje, y estaba presente en la cruz.

Es probable que Cleofás mismo tambien estuviera en Jerusalén por aquel entonces.
Lucas nombra uno de los dos discípulos camino a Emaús como Cleofás (Lucas 24:18).
Este nombre griego no es el mismo que el semitico 'Clopas' que leemos en Juan, pero era común entre los judíos palestinos de la época ser conocidos tanto por el nombre judío como por el griego si estos sonaban de manera similar (Simón/Simeón).

Lucas le nombra porque era un personaje lo suficientemente importante en la iglesia primitiva como para que los lectores de Lucas hubieran oído hablar de él.
Quizás su compañero en el camino a Emaús fuera su esposa María, pues los tíos de Jesús se encontraban entre los fieles seguidores del final de su ministerio.

Profesor Richard Bauckman
De este modo, si consideramos que María de Cleofás era pariente cercana de la virgen María a pesar de ser descrita como 'hermana', y que era la madre de Santiago el Menor y de José, hemos de reconsiderar que Jesús tuviera hermanos naturales, pues tanto Santiago como José son contados como 'hermanos' del Señor en Marcos 6:3,
3 ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él.
Marcos 6:3
A la luz de lo expuesto, no es por tanto, improbable que estos 'hermanos' de Jesús fueran de hecho hijos de María de Cleofás, la cuñada de María, lo cual es un punto a considerar a favor de la creencia ortodoxocatólica de María 'siemprevirgen'.

Pero no desmonta todo lo expuesto el 'hasta que' de Mateo 1:24?
25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre Jesús
Mateo 1:24
No exactamente, pues eso también tiene explicación, una no muy convincente según mi opinión, pero explicación al fin y al cabo.

Sea como sea, espero retomar este tema más adelante.

Mientras tanto, dad las gracias por todo a Dios nuestro Padre en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...

miércoles, 5 de septiembre de 2012

De que Toda Inflación Conduce a la Devaluación...

Hoy en día, la palabra 'cristiano' es más un sedante que un eslogan.

Hay tantas -demasiadas- cosas que son 'cristianas':
Iglesias, escuelas, partidos políticos, asociaciones culturales, y por supuesto Europa, Occidente, la Edad Media, por no decir nada de 'El Rey Más Cristiano', un título concedido por Roma, la cual prefiere otros apelativos tales como 'Romana', 'Católica', Católicaromana', 'Santa', los cuales son equivalentes a la palabra 'cristiana'.

No obstante, la inflación del concepto 'cristiano', conduce -como toda inflación- a la devaluación.

Hans Küng, Ser Cristiano
Cierto, no es que los cristianos tengamos apellidos (bautistas, ortodoxos, católicos, calvinistas...), es que -desde el momento que los mormones, testigos y adventistas se declaran 'cristianos'- debemos tenerlos para poder distinguir las ovejas de las cabras.

martes, 4 de septiembre de 2012

De un Milagro Mayor de Gracia...

Un día de Año Nuevo, una iglesia enorme y concurrida invitó a otras iglesias a que se uniera a un culto de Comunión.
Todos vinieron, la mayor parte de ellos de los barrios de chabolas.

Uno de los que vinieron era un ladrón que había pasado siete años en prisión.
Por casualidad, acabó arrodillado para tomar la Santa Cena al lado del juez que le había sentenciado.
Y ninguno de los dos pareció darse cuenta.

Depués del culto, un juez le preguntó al pastor, 'Se ha dado cuenta de quién estaba arrodillado a mi lado...?
'Sí', dijo el pastor, 'pero pensaba que usted no se habría dado cuenta'.

'Qué milagro de Gracia' dijo el juez.
'Un increíble milagro de Gracia' asintió el juez.

'Cree que estoy hablando de él, verdad?' dijo el juez.
'Estoy hablando de mí....

Él tiene un historial criminal enorme, y tiene sentido que un criminal vea su necesidad de Gracia.
Pero yo fui a una escuela privada, y tengo una buena carrera, y he ido a la iglesia toda mi vida, y oro cada noche, y solía despreciar a gente así...

Es sólo por la Gracia de Dios que vi que soy tan pecador como él.
De hecho, probablemente sea peor, pues en el fondo creo que soy mejor que él'...

Y esta mañana, al arrodillarme a su lado me he dado cuenta: Soy un milagro de Gracia mucho mayor'...

Adaptación de Kent Hughes, Ephesians: The Mystery of the Body of Christ
Genial...

Fuente:
http://dashhouse.com/dashhouse/2008/9/26/a-bigger-miracle-of-grace.html