Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!



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jueves, 14 de febrero de 2013

De que el que Vive y Estuvo Muerto, ya No Sangra...

20 Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor.
Juan 20:20
Tras su resurrección, Jesús ya no sangra.

Lógico, sus heridas están cerradas porque las nuestras también lo fueron, y dado que todo pecado ya ha sido pagado, no es necesario que corra/se derrame más de su sangre...
17 añade:
Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.
18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.

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viernes, 14 de diciembre de 2012

De Jesús y la Teoría Mimética de René Girard...

12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,
Hebreos 9:12
El filósofo francés René Girard, en su interesante teoría de la Mímesis, sostiene que uno de los mecanismos que tenían las sociedades primitivas de purificarse de lo maligno era expulsando o sacrificando a las divinidades los elementos que alteraban el orden establecido.
Al igual que un organismo que amputa un miembro enfermo, este acto era catártico, liberador.

Sin embargo, el ansia de sobrevivir a toda crisis que contaminaba el orden social, a menudo les llevaba a buscar víctimas entre los inocentes, victimizando a chivos expiatorios -Juan 11:49-50- mostrándose impotentes a la hora de traer sanidad a un mundo podrido.
Los sacerdotes llamados a traer sanidad, eran parte del problema.

Según Girard, las sociedades humanas modernas no se han librado de dicho mecanismo, sino que este ha evolucionado en algo más sutil, algo desprovisto de todo ropaje religioso, pero no menos inútil:
Los mitos, las prohibiciones, los tabúes sociales.

Ahora bien, una vez somos conscientes de la naturaleza violenta de nuestras culturas, las cuales siguen dando voz a la práctica de la expulsión y victimización del chivo expiatorio, vemos la pervivencia de movimientos sociales que en nombre del interés nacional, el progreso, la pureza racial, o cualquier otro atavismo sectárico, siguen derramando sangre en los altares de las viejas divinidades.

Esta es una de las razones por las que los cristianos estamos llamados a no formar parte de ello, pues Jesús puso fin a todo sacrificio.

Lo que ello conlleva es que ya no ponemos nuestra esperanza en ritual alguno que enderece lo torcido, ya no justificamos el abuso cometido contra las minorías, ya no aplaudimos la marginación del Otro, pues Jesús es el último ritual, la minoría abusada, y el Otro marginado.

De ahí que tan pronto nos identificamos con el perseguidor que ritualmente purifica el mundo, lo único que conseguimo es expulsar a Jesús de nosotros.

domingo, 18 de noviembre de 2012

De la Muerte de Dios, o de que Ningún Testamento Se Cumple Si el Testador No Muere...

15 Así que, por eso es mediador de un Nuevo Pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el Primer Pacto, los llamados reciban la Promesa de la herencia eterna.
16 Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador.
17 Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive.

Hebreos 9:15-17
Todo testamento con la muerte del testador se confirma, de ahí la encarnación de Dios, y de ahí que si la semilla no muere no pueda dar fruto...

En efecto, si tenemos presente que ningún testamento se cumple si el testador no muere, y que los términos de dicho testamento son las Promesas de Dios, lo único que asegura el cumplimiento de dichas Promesas es la muerte del Testador:
Dios en el Mesías, el Mesías de Dios nuestro mediador.

Y amén.

lunes, 22 de octubre de 2012

De que el Último Sacrificio Fue También el Último...

1 Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados;
Hebreos 5:1
En efecto, la naturaleza misma de todo sacerdocio es puramente relacional, pues no puede haber ofrenda alguna a no ser que se tenga algo que ofrecer, no puede haber oblación alguna a no ser que haya alguien que la consagre, pero tampoco puede haber entrega alguna a no ser que haya alguien a quien brindarla.

Lo que esto implica es que la esencia de toda ofrenda es Unificadora, la búsqueda de la restauración de la comunión entre Dios y el hombre, así como la de éste con sus congéneres, es decir: Unidad en comunidad.

Esta es la razón por la que Jesús es llamado verdadero Sumo Sacerdote, pues el Mesías de Dios es tanto aquel que entrega como la misma ofrenda, aquel que recibe como aquello recibido.

Por consiguiente, su entrega voluntaria -Perforaste mi oído- es el cumplimiento del ministerio sacerdotal, dado que en él se culmina el oficio de sacerdocio.

Cierto, por un lado, Jesús representa a Dios delante de toda la Creación, por el otro refleja el Amor de Dios al mundo, y por último vehicula la alabanza y gratitud que todo lo creado debe a Su Creador.

Y esta es la razón por la que el sacrificio de Jesús fue el Primero delante de Dios, tanto como lo fue también el Último.

viernes, 17 de agosto de 2012

De que en el Mar Rojo Se Ahogó Nuestro Yo Egipcíaco...

29 Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.
Hebreos 11:29
Un par de observaciones rápidas.

La primera es que todos los que pasamos por las aguas, morimos al mundo al clavar lo egipcíaco -el Viejo Yo- en la cruz.
Y la segunda que todo aquel que no muere en las aguas, no puede entrar en la Tierra Prometida que son los Nuevos Cielos y Nueva Tierra, y muere en el desierto de este mundo.

lunes, 20 de febrero de 2012

De que quien Está Sujeto a Servidumbre, No Puede Amar como Fue Amado...


14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,
15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

Hebreos 2:14-15
Por temor a la Muerte, el hombre se ve obligado a tener que satifacer sus necesidades vitales primero, a negar de contínuo el Amor, a alejarse de su esencia: Ser imagen de Dios.

Que Dios sea Amor, y que el Amor no busque lo propio, explica la alienación del hombre que teme a la muerte, pues a causa de este temor, el hombre ha perdido su esencia, se ha exiliado de toda común-unión, y ha degenerado en un indivíduo.

En efecto, esta es la razón por la que solo aquel que venció la Muerte, puede amar como fue amado, pues vive libre del Miedo.
Aquel que teme a la Muerte es un esclavo y se sujeta a cualquier cosa con tal de evitar la Muerte.
[Pero] aquel que no teme a la Muerte está lejos de la tiranía del Diablo. Pues en efecto, 'Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida', y si un hombre decide despreciar esto, de quién será esclavo?

No temerá a nadie, no está bajo el terror de nadie, está por encima de todos y es más libre que nadie, pues aquel que aborrece su vida aborrece mucho más todas las otras cosas, y cuando el Diablo encuentra una alma así, es incapaz de realizar ninguna de sus obras.
Dime por tanto, con qué le puede amenazar? la pérdida de dinero y honores? el exilio de su tierra?
Pues todas esas cosas son pequeñas para aquel que afirma que 'de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios'.

No ves que al echar fuera la tiranía del Diablo, Él [Jesús] ha deshecho la fuerza del Diablo?

Juan Crisóstomo
Maravilloso.
La frase, Pues aquel que aborrece su vida, aborrece mucho más todas las otras cosas, me parece tremendamente interesante pues describe las causas y los efectos, de manera contraria a como yo las entendía.

Pero no, no se aborrece primero las cosas para ir progresando poco a poco a lo largo de nuestra existencia, hasta que despreciamos nuestra propia vida, se aborrece la vida primero, y como consecuencia de ello, el mundo queda clavado en la cruz...

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


martes, 5 de abril de 2011

De Malaquías 3 o, la Santificación en el Cristiano...


En Malaquías 3 leemos,
1 He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho YHWH de los ejércitos.

2 ¿Y quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿o quién podrá estar en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores.

3 Y se sentará para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata, y traerán a YHWH ofrenda en justicia.
Pregúntale a un herrero cómo se afina el oro, cómo se limpia de impurezas la plata y te responderá pacientemente que se tiene que calentar la pieza en el fuego del horno, sacarla cuando esté al rojo vivo, golpearla con fuerza para así eliminar las impurezas del metal, y repetir esto hasta que dicho metal esté limpio.

Fuego, golpes, fuego, golpes....

Cuándo sabrá el herrero que el metal está limpio?
Cuando se vea reflejado en él.

Cuando el cristiano recibe el Espíritu Santo, empieza el proceso de santificación -el moldeado de su carácter a imagen de Jesús- un proceso que dura toda la vida del creyente.
29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
Romanos 8
Pero la manera que Dios nos limpia de nuestras impurezas, de los restos de nuestro viejo Yo que no han muerto al mundo, es mediante el sufrimiento, las tribulaciones.

El autor de Hebreos nos habla de esto con prístina claridad,
5 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:

Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,
Ni desmayes cuando eres reprendido por Él;

6 Porque el Señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo.

7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?

8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.

9 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?

10 Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de Su Santidad.

11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

Hebreos 12
Decía John Piper, Espero que no os enfadéis contra Dios por la manera que ha elegido de santificarnos...

Espero lo mismo.

En efecto, si eres orgulloso, Dios hará que pases por las circunstancias necesarias para que abandones tu orgullo.
Si para ti es muy importante el dinero, Dios hará que pases por las circunstancias necesarias para que abandones tu estupidez, etc...
2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.
Juan 15
Es agradable?
No, es duro, aunque el grado de dureza será inversamente proporcional a la testarudez con que nos resistamos a abandonar los vicios de nuestro viejo Yo.

Hasta cuándo durará dicha disciplina?

Hasta que cada vez que alguien te mire, pueda ver a Jesús reflejado en ti.

Fuego, golpes, fuego, golpes...

Mientras meditáis en todo ello, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


lunes, 10 de enero de 2011

De Herejías que Tienen Lugar en la Misa Católica

De entre todas las herejías mejor disfrazadas de santidad que uno se ha encontrado a lo largo de su Camino, destaca -sin duda alguna- la de la misa católica.

Y esto no es ninguna maravilla, pues el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz.

En esta entrada veremos el por qué.



Empecemos viendo qué es lo que nos dice el catecismo católico con respecto a la misa.
La Eucaristía es "fuente y culmen de toda la vida cristiana".
Para el catolicismo la misa es el mayor de los sacramentos, de ahí que la herejía sea tanto más ofensiva, pues el resto de los dogmas se articulan a partir de dicho sacramento.

Ahora bien, qué es lo que tiene lugar en cada celebración eucarística católica?

El sacrificio de Jesús en la cruz.
1365 Por ser memorial de la Pascua de Cristo, la Eucaristía es también un sacrificio.
[...]
1366 La Eucaristía es, pues, un sacrificio porque representa (= hace presente) el sacrificio de la cruz, porque es su memorial y aplica su fruto:

«(Cristo), nuestro Dios y Señor [...] se ofreció a Dios Padre [...] una vez por todas, muriendo como intercesor sobre el altar de la cruz, a fin de realizar para ellos (los hombres) la redención eterna.
Sin embargo, como su muerte no debía poner fin a su sacerdocio (Hb 7,24.27), en la última Cena, "la noche en que fue entregado" (1 Co 11,23), quiso dejar a la Iglesia, su esposa amada, un sacrificio visible (como lo reclama la naturaleza humana) [...] donde se representara el sacrificio sangriento que iba a realizarse una única vez en la cruz, cuya memoria se perpetuara hasta el fin de los siglos (1 Co 11,23) y cuya virtud saludable se aplicara a la remisión de los pecados que cometemos cada día (Concilio de Trento: DS 1740).

1367 El sacrificio de Cristo y el sacrificio de la Eucaristía son, pues, un único sacrificio: "La víctima es una y la misma. El mismo el que se ofrece ahora por el ministerio de los sacerdotes, el que se ofreció a sí mismo en la cruz, y solo es diferente el modo de ofrecer" (Concilio de Trento: DS 1743).
"Y puesto que en este divino sacrificio que se realiza en la misa, se contiene e inmola incruentamente el mismo Cristo que en el altar de la cruz "se ofreció a sí mismo una vez de modo cruento"; […] este sacrificio [es] verdaderamente propiciatorio" (Ibíd)
.
Fijémonos en las ideas que se presentan en el catecismo para poder mostrarlas como lo que son: una herejía.

Tenemos por un lado que la eucaristía es presentada como un sacrificio real, el mismo sacrificio que el que sufrió el Señor en la cruz, un sacrificio que se repite cada vez que se oficia misa,
Por ser memorial de la Pascua de Cristo, la Eucaristía es también un sacrificio.
[...]
1366 La Eucaristía es, pues, un sacrificio porque representa (= hace presente) el sacrificio de la cruz, porque es su memorial y aplica su fruto
.
Ahora bien, qué nos dice la Palabra en relación al sacrificio de Jesús en la cruz?

Que fue el último por los pecados de su Pueblo pues fue Suficiente para perdonar sus pecados, para santificarlos, que a diferencia de la Ley mosaica, el sacrificio de Jesús no necesita repetirse una y otra vez, pues fue la propiciación que Dios mismo ofreció...

Veamos cómo el autor de la epístola a los Hebreos, nos dice todo esto.

En ella, el autor primero muestra la inefectividad y temporalidad de los rituales mosaicos, para así poder contrastalos con la eficacia y perfección del sacrificio de Jesús,
1 Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal.

6 Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto;

9 Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto,

Hebreos 9
El antiguo pacto era incapaz de borrar los pecados, de ahí que cada año tuvieran que ofrecerse sacrificios una y otra vez, una y otra vez...

En efecto, pues el fin de la Ley mosaica era evidenciar el pecado en el ser humano.

Algo que tiene que repetirse una y otra vez, es algo incapaz de perfeccionar al beneficiario de dicho sacrificio, y he ahí lo perverso del culto católico pues, la misa -al equiparar los sacrificios mosaicos con el de Cristo- lo que está haciendo es rebajar el sacrificio y la sangre del Señor, a la altura de los sacrificios imperfectos realizados con sangre de animales de la Ley mosaica.

Ahora bien, qué nos dice el autor de Hebreos en relación al sacrificio de Jesús?

Justo lo contrario de lo que hemos visto en los sacrificios mosaicos,
26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;

27 que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.

28 Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.

Hebreos 7

...

24 Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;

25 y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.

26 De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.

27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,

28 así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.

Hebreos 9
Qué es lo primero que aprendemos tras leer estos pasajes?

Primero, que los tipos del Concilio de Trento, no habían leído la epístola a los Hebreos...

Y segundo, que si hay algo que la eucaristía no puede ser es un sacrificio, pues Dios nos dice una y otra vez, que el sacrificio de la cruz se llevó a cabo una sola vez, que es Suficiente para hacer propiciación por los pecados de Su Iglesia y que por tanto, dicho sacrificio fue el último sacrificio propiciatorio que habrá jamás.

Para qué instituyó el Señor la Santa Cena?
Como un recordatorio de su sacrificio, como un anuncio de la segunda venida del Cristo en Gloria.
23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;

24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.

25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.

26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.

1 Corintios 11
La misa es un recordatorio del Único Sacrificio Verdadero, el de nuestro Señor, por consiguiente -si creemos en la Palabra de Dios- la misa no puede ser un sacrificio por pecado alguno.

Esta idea queda aun más clara en el capítulo 10º de la misma epístola,
1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.

2 De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado.

3 Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados;

[...]

8 Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley),

9 y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último.

10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

11 Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;

12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

13 de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies;

14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

15 Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho:


16 Este es el pacto que haré con ellos
Después de aquellos días, dice el Señor:
Pondré mis leyes en sus corazones,
Y en sus mentes las escribiré,

17 añade:
Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.

18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.

Hebreos 10
Cómo puede alguien que haya estudiado la Palabra, cómo puede alguien lleno del Espíritu Santo de Dios, tras leer estos pasajes, sostener que
1367 El sacrificio de Cristo y el sacrificio de la Eucaristía son, pues, un único sacrificio: "La víctima es una y la misma.
El mismo el que se ofrece ahora por el ministerio de los sacerdotes, el que se ofreció a sí mismo en la cruz, y solo es diferente el modo de ofrecer" (Concilio de Trento: DS 1743)
.
No son suficientemente claras frases tales como una vez para siempre, y no para ofrecerse muchas veces, Cristo fue ofrecido una sola vez, donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado...?

Por alguna razón muy sencilla de entender, el catolicismo vuelve al viejo e ineficaz sistema ritual de expiación de los pecados, vuelve al interminable ciclo sacrificial de expiación por los pecados diarios.

La razón es la falta de fe en la eficacia del sacrificio de Jesús en la cruz.

Exacto, tal y como escuché una vez a Piper, la falta de fe se traduce en dos cosas, o rebelión abierta contra Dios, o legalismo.

El catolicismo ha optado por el legalismo, pues en realidad no cree en el Valor del sacrificio de Jesús, de ahí la necesidad de su contínua re-presentación propiciatoria.

El católico cree que si peca, debe ofrecer algún tipo de satisfacción, ya sea mediante penitencias o mediante misas, pues cree que Jesús limpia algunos pecados, mas no todos.

Veamos cómo nos dice esto el catecismo católico,
"Y puesto que en este divino sacrificio que se realiza en la misa, se contiene e inmola incruentamente el mismo Cristo que en el altar de la cruz "se ofreció a sí mismo una vez de modo cruento"; […] este sacrificio [es] verdaderamente propiciatorio"(Ibíd).
Al mismo tiempo, es enorme el disparate que supone hablar de sacrificios incruentos, es decir, sin sangre de por medio.

En efecto, en todo sacrificio es absolutamente necesario el derramamiento de sangre, de ahí que leamos que,
22 Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión.
Hebreos 9
Pero por qué es necesario dicho derramamiento?

Por lo que significa, es decir, la vida está en la sangre.

El catolicismo no comprende lo que sucede en la cruz, y como no lo comprende cree necesario la hacer propiciación por los pecados que cometemos en nuestras andaduras por el Camino.

Lo que el catolicismo no entiende es que en la cruz, el Señor hizo propiciación por los pecados de su Iglesia, de su pueblo, pues el Señor es el Cordero de Dios, el Mesías de Dios, Dios encarnado.

Es decir, su valor supera el de toda la humanidad entera, de ahí que su muerte cubra todos los pecados de Su Pueblo.

En efecto, todo pecado implica una mancha en el alma que impide que tras la muerte, el hombre pueda tener comunión con Dios, pues donde hay Santidad, no puede haber pecado, y Dios es pura Santidad.

Recordáis al autor de Hebreos diciéndonos que sin santidad, nadie verá a Dios?

En efecto, ahí nos está hablando de esta misma idea.

Por muy pequeño que sea el pecado de alguien, la imposibilidad de tener comunión con Dios es total.

Adán no asesinó a nadie, no robó nada, no adoró a ningún otro dios... simplemente desobedeció un mandato del Señor, y al pecar, al mancharse su alma, tuvo que abandonar el Edén, es decir, el estado de pureza y comunión que tenía con Dios antes de su falta.

El castigo que exige una alma manchada de pecado, es la muerte del pecador, o la muerte de un sustituto sin mancha, tal como anunciaban los sacrificios de la Ley mosaica, recordáis?

El cordero recibía los pecados del pueblo, era degollado en cumplimiento de la Ley de Dios (El alma que pecare, esa morirá), y el pueblo recibía perdón por los pecados de ese año.

En dicho sacrificio había una transferencia de justicias.

Pues bien, ahí es donde entra nuestro Señor, o no recordáis a Juan diciendo He ahí el Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo...?

Jesús se ofreció como cordero sacrificial para pagar el precio que exige el pecado de su Iglesia, de su Pueblo.

En la cruz vemos una transferencia de justicias, nuestro pecado en él, su justicia -su vida sin pecado- en nosotros.

Esto es lo que permite que tengamos acceso a Dios Padre.

Una vez Jesús es ofrecido como sustituto sin mancha... el Pueblo de Dios, Su Iglesia, recibe el perdón por sus pecados.

Un perdón definitivo, total.

Quien forme parte del pueblo de Dios, no tiene que ofrecer una y otra vez sacrificios por sus pecados, pues el sacrificio que sufrió el Señor por nosotros, fue Suficiente.

Si no fuera así, Dios habría fallado de algún modo pues no hemos visto que fue Dios quien presentó el sacrificio de Jesús como propiciación por los pecados de Su Pueblo?

El creyente, debe alejarse del pecado, pero si por la razón que sea, el hermano peca, simplemente debe arrepentirse de todo corazón, pedir perdón a Dios por su pecado y acogerse a la Gracia de Dios.

Ahora bien, quien se tome la Gracia de Dios como una licencia para pecar lo que le dé la gana, demuestra que no pertenece a la Iglesia de Dios y su condena es segura.

Pero este es otro tema.

Lo que estamos diciendo es que Jesús presentó el sacrificio perfecto por todos los pecados de aquellos a los que redime, de ahí que no haga falta presentar sacrifico alguno más,
12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,

[...]

14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

Hebreos 10
Sostener que la misa es un sacrificio por los pecados, afirmar que en el altar se vuelve a sacrificar al Mesías, al Cordero que Dios mismo presentó para hacer propiciación una vez por todas por los pecados de Su Pueblo, es no creer, desconfiar la Palabra de Dios y sobretodo una burla al sacrificio de Jesús, pues reduce dicho sacrificio, a la categoría de los vacíos rituales mosaicos, los cuales eran incapaces de hacer remisión perfecta por los pecados de nadie.

La ideas que leemos en Hebreos son claras, Dios mismo se encarnó en Jesús el cual es hecho nuestro Sumo Sacerdote Perfecto, se ofreció a sí mismo por los pecados de Su Pueblo, un sacrificio que perfeccionó, en el sentido que cubrió de modo definitivo todos los pecados de los que santifica, es decir, los que por fe reciben el Espíritu Santo.

La Suficiencia de dicho sacrificio hace innecesario tener que volver a repetirlo una y otra vez, tal como se veían obligados a hacer los sacerdotes mosaicos.

Por consiguiente, nada de volver al viejo sistema, pues era ineficaz, una sombra del verdadero sacrificio, el del Mesías, nada de afirmar que el divino sacrificio de la misa, es verdaderamente propiciatorio, pues el único sacrificio verdaderamente propiciatorio, fue el de Jesús, realizado una sola vez en la cruz.

El catolicismo ha levantado en cada iglesia un pequeño altar donde vuelve a sacrificar, en cada misa, al Cordero de Dios, un pequeño altar a imagen del sacerdocio levítico, un sacerdocio ineficaz, realizado por sacerdotes impuros con sangre de animales...

La misa niega la singularidad del sacrificio de Jesús, niega el que es hasta el momento, el acto más grande de toda la historia de la humanidad, y lo niega pues re-presenta (hace presente según ellos, de modo verdadero), un sacrificio literalmente irrepetible pues su repetición niega su valor Absoluto, su eficacia.

Documentándome sobre el tema de la misa católica, encontré un artículo firmado por John MacArthur.

En dicho artículo, cita a John O'Brian, un sacerdote autor de un libro titulado "The Faith of Millions: The Credentials of the Catholic Religion".

MacArthur extrae la siguiente cita,
Cuando el sacerdote anuncia las magníficas palabras de la consagración, es decir, de la misa, alcanza el Cielo, hace descender al Cristo de Su Trono, y lo coloca sobre el altar para sacrificarlo una vez más por los pecados de la humanidad.
Este poder ejercitado por los sacerdotes, es mayor que el poder de los santos y los ángeles, más grande que el de los serafines y querubines.
Incluso es mayor que el de la virgen María, pues mientras María fue el medio a través del cual el Cristo vino al mundo una vez, el sacerdote le hace descender del Cielo para presentarlo sobre el altar como la víctima eterna, no una vez, sino miles de veces
.
Ahá, O'Brian tampoco ha leído la carta a los Hebreos...

La misa contiene muchas herejías más, por ejemplo, los congregantes no toman el vino como ordenó el Señor, pues tan solo lo toma el sacerdote; se defiende la idea de la transubstanciación; el culto se realiza en un lugar lleno de estatuas ante las cuales nadie tiene el menor problema para inclinarse ante ellas, y un largo etcétera...

Hay tantas, tantas aberraciones en la misa católica, que si intentáramos analizarlas detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían...

Todos los católicos que aman sinceramente a Dios, deben confiar en Él, deben confiar en las Promesas que son en el Mesías, el Cristo, el Hijo, deben entender que Dios le ofreció una vez por todas, como propiciación -sacrificio agradable a Dios- por nuestros pecados, por todos ellos... deben comprender que no hay ninguna otra rama cristiana -ni ortodoxa, ni protestante- que defienda que en la misa se sacrifica de nuevo al Cordero de Dios, que la misa tiene poder para expiar pecados, deben ver que hasta el concilio de Trento, la misa se veía como un memorial del único sacrificio propiciatorio verdadero, el de Jesús nuestro Señor, deben comprender que el hecho de que la iglesia ortodoxa nunca haya considerado la misa como la re-presentación, es decir, la repetición propiciatoria del sacrificio de Jesús, ni que haya jamás considerado que el pan y el vino se transubstancian en la verdadera carne y sangre del Señor, es la demostración de que todo esto es una creación del ánimo antireformador del concilio de Trento, pues tanto los católicos como los ortodoxos, supuestamente son herederos de la misma tradición -los apóstoles- y jamás de los jamases, la iglesia ortodoxa ha defendido esas ideas.
Al mismo tiempo deben comprender que la misa rebaja el sacrificio de Jesús, la sangre del Cordero de Dios, a la indigna y estéril altura de los sacrificios mosaicos y la sangre de animales, deben comprender que el hecho de confiar en la expiación de la misa, conduce a a apartar la mirada y la disminuir la confianza en el sacrificio de la cruz, pues si cuando uno sabe que puede expiar sus pecados en una misa, deja de confiar exclusivamente en el sacrificio de la cruz...

Todo católico honesto debe entender que Dios no está loco, y si nos deja en Su Palabra que el sacrificio de Jesús fue único, irrepetible y Suficiente para expiar todo pecado que Su Iglesia haya cometido, pues fue sacrificio de la sangre del Cordero de Dios, si nos presenta la repetición contínua de los sacrificios mosaicos como la evidencia de su incapacidad y futilidad como sacrificio expiatorio, todo católico honesto debe comprender que es literalmente imposible que de repente Dios se desdiga, y sostenga que cada culto eucarístico es propiciatorio, que se sacrifica de nuevo a Jesús, que en realidad todo lo que nos dejó en Su Palabra no era cierto...

Cómo confiar en un Dios así?
Qué valor tienen las promesas de un Dios que promete vida eterna y perdón de pecados, si como vemos es incapaz de mantener Su Palabra?

Dios no miente, Dios no está loco, Dios cumple lo que promete, y Sus promesas son en Su Hijo, que fue entregado por nuestros pecados y levantado para nuestra justificación.

Le pido de todo corazón a todos los católicos que piensen y mediten en lo que han leído, que confíen en el perdón de sus pecados realizado en la cruz, que confíen en el sacrificio único, irrepetible y suficiente del Mesías, el Cordero de Dios, y que tengan fe en Dios, pues de eso va todo.

Mientras reflexionáis sobre todo esto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo..


sábado, 12 de junio de 2010

De Hebreos 10:14, ya Sabes, de que con Un Sacrificio Hizo Perfectos para Siempre a los que Está Santificando o, Nada de Penitencias...

Muchas veces uno se encuentra con versículos que hacen pedazos doctrinas fundamentales ajenas.

Hebreos 10:14 -a modo de ejemplo- tritura el sacramento de las penitencias.

En esta entrada veremos por qué.

Pero antes de nada, debemos definir qué son las penitencias.

Según el Catecismo, las penitencias son un intento de establecer el equilibrio con Dios conseguido por el sacrificio de Jesús, mediante la expiación de los pecados cometidos posteriormente al bautizo.

Algo tan aparentemente inocente es realmente herético pues la doctrina de las penitencias niegan la suficiencia del sacrificio de Jesús.

Eso es justo lo que nos dice la Biblia,
14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los que está santificando.
De quién habla el texto?

Lógicamente de Jesús.

Cuál es la ofrenda que menciona?

La muerte del Señor en la cruz, su cuerpo, tal como nos indica el versículo décimo,
10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
Pero fijémonos en la forma verbal en la que aparecen los verbos del versículo catorce.

Hizo perfectos o Ha hecho perfectos son traducciones bastante aceptables, puesto que indican conclusión, finalización, es decir, lo que el versículo nos dice es que Jesús ha hecho perfectos para siempre a un grupo de personas mediante el sacrificio que hizo por sus pecados.

Esta redención es vista como definitiva, completa y sobretodo, eterna.

No obstante, es interesante fijarse en la forma verbal en la que aparece Está santificando en el griego original.

Dicha forma verbal aparece en tiempo presente con el matiz de que la acción se desarrolla en un proceso contínuo.

Teniendo esto en mente, deberíamos observar que tal vez la traducción más precisa sería Ha hecho perfecto a los que están siendo santificados.

Tener claras las formas verbales y los matices que implican todas y cada una de ellas son fundamentales a la hora de entender qué nos está diciendo el autor de la carta.

Por tanto, volvamos a tomar el versículo 14 introduciendo los matices apropiados.
Porque con un solo sacrificio (El realizado al ofrecer Jesús su cuerpo en la cruz) hizo perfectos para siempre a los que está santificando (a los que están siendo santificados en un proceso que continúa indefinidamente en el tiempo).
A lo largo del capítulo décimo de la carta a los Hebreos, el autor nos ha dejado claro que el sacrificio de Jesús por el pecado se realiza en cumplimiento a la Ley Mosaica.

Recordáis?
Una vez al año, el Sumo Sacerdote agarraba un cordero sin mancha ni defecto, imponía sus manos sobre él, y simbólicamente, le imputaba al corderito los pecados del pueblo.

Acto seguido, el sumo sacerdote ejecutaba la Ley de Dios, El alma que pecare, esa morirá, es decir, sacrificaba al cordero.

Mediante dicho sacrificio, se producía una transferencia de justícias, los pecados del pueblo eran cargados por el cordero, y la pureza del cordero se imputaba al pueblo.

Este sacrificio se debía repetir año tras año para evidenciar la insuficiencia de la ceremonia y la necesidad de un Salvador que realizara un sacrificio definitivo, un sacrificio que redimiera al pueblo de Dios por sus pecados para siempre.

Eso es lo que leemos en los primeros versículos del capítulo décimo,
1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.

2 De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado.

3 Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados;

4 porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.
Los versos son claros, la Ley mosaica era incapaz de perfeccionar el alma de nadie, y dicha incapacidad, es un grito de auxilio (Ley ritual como la sombra de los bienes venideros...) por un sacrificio redentor definitivo.

Ese sacrificio fue realizado por el Señor Jesús, de ahí que Juan Bautista dijera,
29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Juan 1
Aquello que marca la diferencia entre los sacrificios mosaicos y el de Cristo, es el sacerdote que ofició uno y otro.

Esto queda claro en los versículos 11 y 12, veámoslo:
11 Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados;

12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,
Esta última parte es bastante importante tenerla en cuenta porque solamente puede significar tres cosas, a saber.

La primera es que la obra está finalizada; la segunda es que Dios está satisfecho con la propiciación presentada por Jesús; y la tercera que Jesús tiene poder y autoridad absoluta.

No os recuerda esto al profecía de Daniel?
13 Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él.

14 Y le fue dado dominio, Gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.
Amén!

Lo que los versículos anteriores nos están diciendo es que Jesús ha cumplido definitivamente lo que debía cumplir, es decir, que la expiación ha sido conseguida.

Con todo esto en mente, volvamos al versículo catorce,
14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los que están siendo santificados.
Fijémonos que se nos dice que Jesús ha perfeccionado a su pueblo y lo ha hecho de una manera completa, definitiva, para siempre.

Nos está diciendo el autor de hebreos que los cristianos no pecan nunca, que nunca se ponen enfermos, que nunca abren los ojos cuando están en la ducha y tienen la cabeza llena de jabón?

En absoluto, los cristianos pecamos, nos ponemos enfermos y abrimos los ojos cuando estamos en la ducha y tenemos la cabeza llena de jabón una y otra vez, una y otra vez hasta que lloramos y llamamos a mamá...

La clave para entender el significado de lo que tenía en mente el autor de la carta a los hebreos la encontramos al final de la frase, es decir, Ha hecho perfectos para siempre a los que están siendo santificados.

Por qué es la clave?

Porque nos encontramos ante una aparente paradoja...

Que no es tal.

En efecto, por un lado se nos habla de que los redimidos han sido hechos perfectos para siempre, pero inmediatamente después se nos dice que los perfectos están siendo santificados... No son perfectos los santos? o es que era acaso esquizofrénico el autor de hebreos?

No, estaba hablando de lo mismo.

El asunto es que hemos de entender de qué tipo de perfección nos está hablando.
Tanto los versículos que van del 15 al 18 como los que van del 1 al 4, nos dan la solución,
15 Y nos atestigua lo mismo el Espíritu Santo; porque después de haber dicho:

16 Este es el pacto que haré con ellos
Después de aquellos días, dice el Señor:
Pondré mis leyes en sus corazones,
Y en sus mentes las escribiré,

17 añade:
Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.

18 Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado.
Los versículos 1 al 4 ofrecen un paralelismo todavía más claro,
1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.

[...]

4 porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.
No está claro?
Sacrificios/Sangre de toros, Hacer perfectos/Quitar los pecados...

En efecto, los que están siendo santificados han alcanzado la perfección por lo que respecta al perdón de los pecados.

La razón por la que se cita a Jeremías dentro de un contexto del Nuevo Pacto el cual es sellado con la sangre de Cristo, es porque ahora hay un perdón definitivo, total por nuestros pecados.

Y en este sentido, sí que son perfectos los que están siendo santificados pues -gracias al sacrificio de Jesús- Dios no se acordará más de nuestros pecados.

Esto es precisamente lo que nos dice el versículo 14, no es cierto?
Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los que están siendo santificados.
Al mismo tiempo, el hecho de que los redimidos por Jesús estén siendo santificados nos explica el por qué los creyentes caemos una y otra vez.

Es decir, el proceso de santificación dura a lo largo de la vida del creyente, durante dicho proceso el susodicho va abandonando los viejos ropajes de su vieja naturaleza y se va revistiendo de Cristo, se interesa más por servir que por ser servido, persevera en oración, abunda en buenas obras sin buscar la palmadita en la espalda sino más bien al contrario, dando todo el mérito de su buen obrar a Cristo...

Avanza, se asemeja cada vez más a su Señor, pero a causa de su naturaleza caida y el mundo en el que se encuentra, el creyente no puede evitar caer en pecado.

Todos los seres humanos pecan, no obstante, la diferencia entre los que están siendo santificados y los demás es que mientras los primeros luchan contra su pecado con las fuerzas que Dios les da, los segundos ni siquiera son conscientes de su estado.

Es por esto que se nos dice que están siendo santificados, pues la santificación dura a lo largo de la vida del creyente y es solo protagonizada por aquellos que han sido redimidos y son recipientes del Espíritu Santo.

Por tanto, si creemos que Jesús pagó por nuestros pecados, si creemos en el valor de su sacrificio sustitutorio, si creemos que la resurrección es la demostración de que su propiciación fue aceptada, no podemos hacer penitencias para expiar pecado alguno.

Significa eso que los cristianos podemos pecar todo lo que nos dé la gana porque Jesús pagó por nuestros pecados?

Nunca.

Las epístolas están llenas de advertencias de los apóstoles para no tomar la Gracia de Dios como una licencia para pecar.

Qué hemos de hacer si pecamos?

Si pecamos contra un hermano, debemos confesar nuestra falta a Dios, pedirle perdón por nuestro pecado, y luego hacer otro tanto con el hermano en cuestión demostrando con nuestro obrar que nuestro arrepentimiento es genuino.

Pero nada, nada de lo que hagamos podrá hacernos más justos a ojos de Dios, nada de lo que hagamos podrá expiar un pecado pues los pecados solo se pueden expiar con la sangre del pecador.

La falta de fe se traduce siempre en dos posibles disyuntivas: O un rechazo total a la Palabra de Dios, o Legalismo.

Todas las doctrinas de la penitencia, encuentran su raiz en la falta de fe en el trabajo expiatorio de Jesús, en la falta de fe en su suficiencia, efectividad y poder.

Por tanto, tal como decía Juan,
Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el Justo.

2 Y él es la propiciación por nuestros pecados
Mientras meditáis sobre esto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


Fuentes: Desiring God, Got Questions?Org y Alpha & Omega Ministries