Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!



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lunes, 4 de junio de 2012

De la Extraña Muerte de Herodes Agripa I Descrita en Hechos 12:20-23, en la Crónica de Flavio Josefo...

En Hechos 12:20-23, Lucas narra la muerte de Herodes Agripa I.
20 Y Herodes estaba enojado contra los de Tiro y de Sidón; pero ellos vinieron de acuerdo ante él, y sobornado Blasto, que era camarero mayor del rey, pedían paz, porque su territorio era abastecido por el del rey.
21 Y un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y les arengó.
22 Y el pueblo aclamaba gritando: !Voz de Dios, y no de hombre!
23 Al momento un ángel del Señor le hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos.

Hechos 12:20-23
He de confesar que dicho pasaje siempre se me antojó un tanto exagerado por lo abrupto de la muerte del déspota, pero el historiador Flavio Josefo relata prácticamente lo mismo en su obra Antigüedaes Judías.
Ahora, cuando Agripa reinó tres años sobre toda Judea, llegó a la ciudad de Cesarea.
Allí se exhibían espectáculos en honor del emperador.

En el segundo día del festival, Herodes se puso un vestido con ropaje de plata que resplandecía en los rayos del sol, y entró en el teatro temprano en la mañana.
Brillaba luego en una manera sorprendente, y era tan resplandeciente como para difundir el horror frente a los que miraban fijamente en él.

En ese momento, sus aduladores gritaron que era un dios, y agregaron: 'ten misericordia de nosotros, porque a pesar de que hasta ahora te hemos reverenciado sólo como un hombre, pero vamos a partir de ahora te consideraremos superior a la naturaleza mortal'.

Ante esto, el rey no los reprendió, ni rechazó sus halagos impíos.
Pero cuando levantó la vista, vio un búho posado en una cuerda por encima de él, y comprendió de inmediato que esta ave era un mensajero de malas noticias, ya que una vez había sido el mensajero de buenas nuevas para él, y cayó en la más profunda tristeza.
Un dolor intenso apareció en su vientre, y comenzó de una manera muy violenta.

Por lo tanto, miró a sus amigos, y dijo: 'Yo, a quien ustedes llaman dios, se me ha ordenado en la actualidad partir de esta vida, mientras que la Providencia reprenda las palabras de mentira que acaban de decirme, y yo, que era por vosotros llamado inmortal, me dirijo de inmediato a toda prisa hacia la muerte.
Pero estoy obligado a aceptar lo que asigne la Providencia, ya que agrada a Dios, porque de ninguna manera hemos vivido enfermos, sino en una manera espléndida y feliz.

Dicho esto, el dolor se incrementó.
Por consiguiente, él fue llevado al palacio, y el rumor se extendió al extranjero de que sin duda iba a morir en poco tiempo.

Pero la multitud se pusieron en cilicio, con sus esposas e hijos, después de la ley de su país, pidieron a Dios por la recuperación del rey.
Todos los lugares también se llenaron de luto y llanto.
Ahora el rey descansaba en una cámara alta, y cuando él los vio tendidos y postrados en el suelo, no podía contenerse del llanto.
Y después de haber estado muy agotado por el dolor del vientre durante cinco días, partió de esta vida, siendo el quincuagésimo cuarto año de su edad, y el séptimo año de su reinado.

Flavio Josefo, Antigüedades de Los Judíos 19.343-350
Brutal...

miércoles, 16 de mayo de 2012

De que la Esperanza Da un Valor que el Miedo Es Incapaz de Crear...

40 Y convinieron con él; y llamando a los apóstoles, después de azotarlos, les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús, y los pusieron en libertad.
42 Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo
.
Hechos 5:40,42
En otras palabras, la Esperanza da un valor que el miedo es incapaz de crear.

jueves, 29 de diciembre de 2011

De Exortaciones, Advertencias, Contradicciones y Hechos 27...


23 Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo,
24 diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo.
31 Pero Pablo dijo al centurión y a los soldados: Si éstos no permanecen en la nave, vosotros no podéis salvaros.
Hechos 27
Me preguntan si hay contradicción entre la Promesa de Salvación de Dios y la advertencia de Pablo que leemos en Hechos 27.
Creo que ya abrí una entrada con esto pero qué narices, heeeeeere we go again!

Fíjemonos en la escena y en cómo se aplica a nosotros.
Por un lado tenemos que una situación tan desesperada que toda la tripulación había perdido toda esperanza de salvarse.

20 Y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos días, y acosados por una tempestad no pequeña, ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos.
Pero por otro vemos que Dios le hace saber a Pablo que ni un solo miembro de la tripulación morirá en el trayecto.

23 Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo,
24 diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo.
Ahora bien, en vez de sentarse a esperar cruzado de brazos en la confianza de la Providencia segura de Dios, Pablo no solo decide actuar.

25 Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho.
26 Con todo, es necesario que demos en alguna isla.
Sino que no se está de exortar y advertir a los otros miembros de la embarcación.
33 Cuando comenzó a amanecer, Pablo exhortaba a todos que comiesen, diciendo: Este es el decimocuarto día que veláis y permanecéis en ayunas, sin comer nada.
34 Por tanto, os ruego que comáis por vuestra salud; pues ni aun un cabello de la cabeza de ninguno de vosotros perecerá.
En efecto, a medida que aumentan los contratiempos, vemos que la confianza de Pablo en las palabras de Dios, es ignorada por algunos marineros los cuales,
30 Entonces los marineros procuraron huir de la nave, y echando el esquife al mar, aparentaban como que querían largar las anclas de proa.
Ahora bien, hemos visto que Pablo tenía la promesa de Dios de que ningún miembro de la embarcación perdería su vida, cierto?
Sin embargo, el apóstol reacciona del siguiente modo ante el intento de huída de los marineros,
31 Pero Pablo dijo al centurión y a los soldados: Si éstos no permanecen en la nave, vosotros no podéis salvaros.
No es un poco contradictorio? me preguntan.

Lo cierto es que no, y no lo es por una razón muy sencilla:
Las advertencias y exortaciones que reposan en la Promesa de Salvación de Dios, son los medios a través de los cuales dicha Promesa deviene cierta.

La misma aplicación podemos hacer a todas las advertencias y exortaciones de Dios en Su Palabra, pues el escuchar y guardar las advertencias y exortaciones son precisamente los medios a través de los cuales aseguramos nuestra Salvación.

En otras palabras, de la misma manera que todos aquellos que toman la Gracia como una licencia para pecar, son aquellos que no han sido objeto de ella, los que tienen el Sello de Dios para Salvación en ellos son los únicos que reaccionarán ante toda exortación y advertencia.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo, en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


sábado, 8 de octubre de 2011

De Hechos 2:38 y la Obligatoriedad del Bautismo para Recibir Perdón de Pecados...


38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
Hechos 2:38

Uno de los versículos que más insistenetemente se repite con el fin de mostrar la obligatoriedad del bautismo para recibir el perdón de pecados es Hechos 2:38.

Como esta creencia contradice media Biblia, me propuse estudiar el asunto, para refutar dicha noción en caso de ser demostrada falsa, o abrazarla en caso de ser finalmente validada.

Esta entrada expone el resultado de dicho estudio de la manera más sencilla posible.

Empecemos.
De entrada vemos que Hechos 2:38 contiene tres oraciones, a saber:
1ª: Arrepentíos.
2ª: Bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo.
3ª: Recibiréis el don del Espíritu Santo.
Cada oración tiene unidad de significado, persona, verbo y nombre.

1ª Frase: Arrepentíos,
Sujeto: 2ª Persona plural, Vosotros.
Verbo: 2ª Persona plural, Arrepentíos,

2ª Frase: Bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo,
Sujeto: 3ª Persona del singular, Cada uno.
Verbo: 3ª Persona del singular, Bautícese.

3ª Frase: Recibiréis el don del Espíritu Santo.
Sujeto: 2ª Persona plural, Vosotros.
Verbo: 2ª Persona plural, Recibiréis.


En griego, al igual que las lenguas latinas, el Sujeto y el Verbo deben concordar en Número y Persona.
En otras palabras, no podemos decir 'Yo creemos', sino que por el contrario debemos decir 'Yo creo', o 'Nosotros creemos', cierto?

Bien, el asunto es que encontramos que esta concordancia existe entre la 1ª y la 3ª oración, pero no con la 2ª.

Qué quiere decir esto?
Que la 1ª oración no puede ser leída en relación con la 2ª frase sino con la 3ª.

Es decir, cuando Lucas escribió el libro de Hechos, quiso dejar claro que la acción de la 1ª oración se relaciona con la 3ª, no con la 2ª, pues en caso contrario simplemente tendría que haber hecho coincidir Sujetos y Números.

En otras palabras, que no tenemos 1+2+3, tal y como parece cuando leemos el versículo en cuestión, sino que tenemos 1+3+2...

En efecto, veamos cómo quedaría la frase si tenemos en cuenta las reglas gramaticales lógicas,

1ª:Arrepentíos.
3ª: Recibiréis el don del Espíritu Santo.
2ª: Bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo...


Esto va de la mano al contexto inmediato.

Pedro está predicando a los jerosolimitanos la Salvación, anunciando que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo, y presentando a Jesús como Señor y Mesías, de ahí que un versículo antes del que nos ocupa, los que escuchaban a Pedro se compungieran de corazón.

Bien, pero qué pasa con la cláusula Para perdón de los pecados, Rents?
No iba esta entrada de eso?

Cierto, y tendremos la respuesta a eso tan pronto dilucidemos con qué frase concuerda dicha cláusula.

Como hemos visto que hay una falta de cooncordancia entre la 1ª y 3ª oración, con la 2ª.
Esto implica que la cláusula Para perdón de los pecados, solo puede ir con la 1ª ó la 2ª, pero nunca con las dos.

Es decir, si ponemos dicha cláusula con la 1ª frase, veremos que Lucas nos está diciendo que el bautismo no tiene papel alguno en el perdón de nuestros pecados.
Paráfrasis: Arrepentíos, para perdón de los pecados, sin la necesidad de ser bautizados...
Si en cambio, unimos dicha clausula a la 2ª, vemos que Lucas nos dice que el bautismo causa el perdón de nuestros pecados... peeero eso dejaría fuera el arrepentimiento en el antes mencionado perdón.
Paráfrasis: Bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo, para perdón de los pecados, y todo esto sin que sea necesario el haberos arrepentido antes, wowowow! Al agua patoooos...!
Esta opción es la menos probable pues, las primeras palabras de Jesús al iniciar su ministerio fueron Arrepentíos, el Reino de los Cielos se ha acercado, y en el mismo libro -en otra predicación- leemos,
43 De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.
Hechos 10:43
Pero Rents, no podría ser que Lucas estuviera sosteniendo ambas posibilidades?
O sea, no podría estar diciendo Lucas que para recibir el perdón de nuestros pecados, debemos arrepentirnos y bautizarnos?

En absolutéibol, pues gramaticalmente esto es incoherente.

En efecto, porque lo que la falta de concordancia nos enseña es que es o una cosa o la otra, pero nunca ambas.

Si ignoráramos las leyes gramaticales lógicas, el versículo quedaría más o menos algo así,

Que cada uno de vosotros sea bautizado (3ª persona del singular), para el perdón de pecados de todos vosotros (2ª persona del plural).

Esto implicaría que el bautizo de cada uno de los presentes, significaría el perdón de los pecados de todos ellos...
Un disparate a todas luces.

En efecto, Juan Bautista predicaba un bautismo de arrepentimiento, es decir, un bautismo que visibilizaba un cambio -arrepentimiento- interior, no un arrepentimiento causado por el bautismo.

Qué es aquello que causa el qué?
Es el arrepentimiento aquello que nos lleva a bautizarnos en obediencia al mandato del Señor, o por el contrario el hecho de bautizarnos produce en nosotros el arrepentimiento?

La respuesta es, lógicamente, lo primero, el arrepentimiento causa nuestro bautizo.

Entonces, cuál podría ser la traducción más precisa?

Lo más correcto y coherente sería agrupar aquellas cláusulas y frases que presentaran concordancia en Sujeto y Número.
Esto significa que la 2ª frase -Bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo- debería quedar aislada, por todo lo que hemos estado viendo hasta ahora.

Exacto, porque la cláusula Para perdón de los pecados, la cual aparece en 2ª persona del plural, está precedida y seguida de dos frases en 3ª del singular.

Así pues, cómo hemos de leer Hechos 2:38, una vez hecho un análisis sintáctico del versículo?
Arrepentíos para perdón de los pecados, recibiréis el don del Espíritu Santo, y que cada uno de vosotros se bautíce en el nombre de Jesucristo...
El bautismo tiene el propósito de hacer público un cambio interior, nuestra muerte al mundo y resurrección a vida nueva, identificando al creyente con el perdón de sus pecados.

Pero mientras que el arrepentimiento es personal -puesto que el Espíritu Santo actúa en el pecador- el bautismo involucra a otras personas, de ahí que baptistheto -dejar ser inmerso- aparece en la voz pasiva indicando que uno no se bautiza a sí mismo sino es bautizado por otro, todos los que hemos pasado por ello lo sabe muy bien.

Por tanto no, el bautismo no es un requisito para recibir la Salvación.

De hecho no hay requisito alguno, pues la Salvación es por Gracia.
Es decir, es por Gracia la convicción de pecado, el arrepentimiento, la fe perseverante, etc, pero ese es otro tema.

Uno no menos interesante.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...