Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!



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domingo, 26 de agosto de 2012

De Lo Mismo Visto con Óptica Diferente...

27 Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.
Juan 20:27
No seas incrédulo, sino creyente es en griego kai me ginou apitos alla pistos, una frase cuya traducción más precisa sería No te conviertas en alguien que nunca cree, sino en alguien que vive creyendo.

Y me temo que esto explica por qué mientras en las iglesias occidentales se recuerda a Tomás por su falta de fe, en las orientales, el apóstol recibe el nombre de Tomás el creyente.

De este modo vemos que en occidente se le recordó por su carencia humana, y en oriente por su regeneración en Cristo, lo cual se me antoja terriblemente ilustrativo de la cosmovisión de cada rama.

miércoles, 11 de abril de 2012

De Mateo 16:19, o Cómo Demostrar que la Interpretación Católica del Atar y Desatar Es Errónea...

Uno de los argumentos que el romanismo católico blande para defender su idea de que su obispado tiene preeminencia sobre cualquier otro obispado es Mateo 16:19.
19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.
Mateo 16:19
Antes de nada, veamos cuál es según el catolicismo, la interpretación de Atar y desatar.
Jesús da también a Pedro la autoridad de ‘atar’ y ‘desatar’.
Para los judíos ‘atar y desatar’ significa declarar lo que es prohibido y lo que es permitido.
Por tanto le corresponde a Pedro declarar lo que es permitido y lo que no es permitido en la Iglesia de Cristo
.
En efecto, por eso cuando a cualquier católico se le demuestra que lo que aparece en su catecismo contradice de pleno las Escrituras neotestmentarias, blande Mateo 16:19 -el único texto de la Biblia que el catolicismo considera inerrante- para mostrar que son ellos -y no Jesús- los que tienen la última palabra en las cosas de Dios.

No obstante, en esta entrada veremos qué quiere decir atar y desatar.

Una de las reglas exegéticas más básicas es la de interpretar los textos oscuros a la luz de los claros, por tanto, hemos de preguntarnos, en qué otra parte de la Biblia se nos explica qué quiere decir atar y desatar...?

Bien, un par de capítulos más adelante del mismo Evangelio el Señor nos habla de ello.
En efecto, en Mateo 18:15-20 nos encontramos un pasaje que en muchas Biblias se titula, Cómo se debe perdonar a un hermano,
15 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.
16 Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.
17 Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.
18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.
19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Mateo 18:15-20
Punto primero, con quién está hablando Jesús?

Con sus discípulos, pues estamos ante una escena en la que el Señor habla con los suyos,
1 En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?
Mateo 18:1
Es decir, las palabras de Jesús van dirigidas a todos los creyentes, no solo un miembro de su rebaño, pues como hemos visto, en este pasaje el Señor nos habla de cómo y bajo qué circunstancias hemos de perdonarnos entre nosotros.

Por tanto, este pasaje nos concierne a todos, no a un miembro concreto del rebaño, el cual es mágicamente dotado por Dios de una potestad que se transmite a sus herederos, o es que las promesas que Dios hizo a Salomón pasaron a sus descendientes?

Remarcar este punto es importante, pues por un lado se elimina de un plumazo todo exclusivismo aberrante a Dios, y por el otro se pone de relieve que las palabras de Jesús son una promesa dada a todos nosotros los de la fe, y no un poder exclusivo mediante el cual puede hacer y deshacer doctrina a conveniencia un grupo concreto de fieles.

Sigamos.

Ahora bien, qué temas está tratando el Señor?
Como acabo de decir, Jesús nos habla de cómo debemos perdonarnos entre nosotros.
15 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.
Mateo 18:15
Este pasaje es interesante porque Jesús nos enseña cómo debemos confrontar al hermano que peca contra nosotros.
Y debemos hacerlo del siguiente modo.
Primero hemos de pedirle explicaciones, si persiste debemos llamar testigos, y si no desiste en su mal actuar, debemos dejarle en su pecado para que dé cuenta del mismo a Dios.

Cierto, porque como vemos claramente en el pasaje, atar y desatar no alude a la potestad de crear doctrina, sino al perdón de los pecados que los hermanos cometen contra nosotros, o nosotros cometemos con ellos.

Detengámonos en las instrucciones de Jesus.
Según el Señor, si yo te pido perdón y tú me perdonas, mi pecado quedará desatado en los Cielos es decir, Dios no me pedirá cuentas por mi mal actuar, de ahí que Pedro diga que,
8 Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados.
1 Pedro 4:8
Exacto, es el Amor a Dios, es el amor de los hermanos lo que lleva a uno que ha pecado contra otro a pedirle perdón, y al agraviado a perdonar, con lo que se produce liberación para el que ata y desata de la carga.

Al mismo tiempo, si yo peco contra ti, y ni siquiera te pido perdón por mi mal obrar, estoy -tal como aprendemos en 1 Corintios 3:10-15- edificando paja, y el Juicio de galardón lo revelará.
Seré salvo, pero mis galardón será menor.

Ahora bien, cómo podemos saber que efectiamente esta es la interpretación correcta?
Bien, hay un recurso lingüístico judío consistente en repetir lo que se quiere enfatizar.

Fijémonos en lo que dice Jesús inmediatamente después de mencionar el atar y desatar,
18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.
19 Otra vez os digo, que...

Mateo 18:18-19
De este modo vemos que en el versículo 19, el Señor parafrasea -explica con otras palabras- el significado de lo que acaba de decir, y lo que dice es lo siguiente,
19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
Mateo 18:19
Está hablando el Señor de barra libre para todos los creyentes?
No, pues debemos recordar una vez más que estas palabras son dichas en un contexto que desarrolla el tema del perdón de pecados de los hermanos que nos han agraviado.

Es por esto por lo que vemos que la interpretación católica no solo es falaz e interesada, sino que contradice una cantidad enorme de pasajes.

Cierto, como siempre digo a mis hermanos católicos que sé que no me reconocen como hermanos, las tradiciones no son malas en sí, el asunto es que se debe rechazar toda tradición por muy antigua que sea, que contradiga las palabras del Señor.
19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Mateo 28:19-20
Cierto, añade todas las tradiciones que quieras, pero las palabras de Jesús son intocables.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo, en el Nombre de nuestro Señor Jesucrito...

lunes, 2 de mayo de 2011

De la Falsedad del "A Cristo a través de María"...


Cuando se le recrimina tanto a ortodoxos como a católicos, que dirigen sus oraciones a santos y vírgenes, en vez de únicamente a Dios como debe ser, estos replican que la acusación no es cierta, pues ellos simplemente les piden a los santos y a María, que oren a Dios por ellos.


Dado que todos los santos y María están vivos en Cristo, es lo mismo que le pidas a tu hermano que ore por ti, o que ores a cualquier santo que vive en Cristo, sostienen.

Para apoyar este argumento, citan la Palabra, donde Pablo pide a sus hermanos que oren por él.

Y esto es cierto, hemos de orar los unos por los otros, y todos los que duermieron en Cristo están vivos, no obstante, sus argumentos son una media verdad, y como tal, no es nada más que una completa mentira.

Obvia decir que Dios nos dice en Su Palabra que solo Jesús es mediador entre Él y los hombres, que solo el Señor es nuestro intercesor, y que su sacrificio fue suficiente para abrir el camino a Dios, lo cual hace del todo innecesario el tener que dirigir nuestras oraciones a alguien que no sea Dios mismo, no obstante, no nos centremos en eso, simplemente neguemos la mayor.

En efecto, en esta entrada demostraremos que es mentira que ni ortodoxos ni católicos dirigen sus oraciones a santos y vírgenes.

Lo sé, para ello no hace falta un gran esfuerzo investigador a fin de encontrar enrevesados argumentos que refuten dicha falsedad, basta con ir a su propio material: webs ortodoxas y católicas.

Veamos por ejemplo, una oración modelo,
¡Glorioso San Juan de la Cruz, verdadero modelo de inocencia y penitencia! yo os felicito por la victoria que alcanzasteis sobre vuestros enemigos y por la gloria, grandeza y poder de que gozáis.
[...]
Alcanzadme este santo deseo y la gracia de saberos imitar en la tierra, para después poderos acompañar en el cielo. Amén.
Pasmoso.

Teniendo en cuenta que Juan de la Cruz es presentado como verdadero modelo de inocencia y penitencia, por qué un católico medio tendría que ver en Jesús el modelo a seguir, teniendo el Señor a su alrededor a miríadas de santos que son presentados como modelos de perfección en mil y una facetas?

En realidad, por qué querría alguien ser como su santo favorito, cuando está llamado a ser como Cristo?

Qué de atrayente tiene ser como San Loquesea, cuando el Espíritu que está en él, le impulsa a ser como Jesús?

Esta oración -y tantas otras- evidencia, no solo que la mente que las ideó no es de Dios, sino que las iglesias ortodoxas y católicas no son cristocéntricas.

En efecto, los favores, sanaciones, Gracias y demás asuntos son de única competencia del Señor nuestro Dios.

Pero desvío el tema, lo que queremos demostrar en esta entrada es la falsedad de la doctrina de A Jesús a través de María, es decir, la excusa dada por ortodoxos y católicos, para defender la adoración -que no veneración- de las vírgenes.

Para ello, echaremos un breve vistazo a la historia de La Virgen de Guadalupe, aceptada oficialmente por el catolicismo.

A modo de breve resumen, pues la historia es larga, diremos que la historia explica cómo en el siglo XVI, la virgen se apareció a Juan Diego, un joven indio de la jurisdicción de Tlaltelolco, Méjico.

El mensaje de la aparición no fue que el muchachito se entregara en cuerpo y alma al Señor, y anunciara la Buena Nueva del perdón de los pecados por fe en la sangre de Jesús por toda la región, en absoluto, lo que la virgen le pidió, fue que se construyera un templo en su honor.

Ahá, yo también puse esa cara al leerlo...

Al final de la historia, la virgen le regala -a modo de autógrafo- una imagen de ella misma al muchacho.

Huelga decir que el cristocentrismo en la historia, destaca por su ausencia.

En efecto, en ella no hay exaltaciones de Jesús, no hay un llamado al arrepentimiento, no hay Teocentrismo, ni menciones a la cruz y al Evangelio, lo que sí hay es exaltación mariana a raudales, veámoslo:
Sábelo, ten por cierto, hijo mío el más pequeño, que yo soy la perfecta siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive, el creador de las personas, el dueño de la cercanía y de la inmediación, el dueño del cielo, el dueño de la tierra.

Mucho quiero, mucho deseo que aquí me levanten mi casita sagrada, en donde lo mostré, lo ensalzaré al ponerlo de manifiesto: lo daré a las gentes en todo mi amor personal, en mi mirada compasiva, en mi auxilio, en mi salvación: porque yo en verdad soy vuestra madre compasiva, tuya y de todos los hombres que en esta tierra estáis en uno, y de las demás variadas estirpes de hombres, mis amadores, los que a mí clamen, los que me busquen, los que confíen en mí, porque ahí escucharé su llanto, su tristeza, para remediar, para curar todas sus diferentes penas, sus miserias, sus dolores.

Y para realizar lo que pretende mi compasiva mirada misericordiosa, anda al palacio del Obispo de México, y le dirás cómo yo te envío, para que le descubras cómo mucho deseo que aquí me provea de una casa, me erija en el llano mi templo; todo le contarás, cuanto has visto y admirado, y lo que has oído.
Ten por seguro que mucho lo agradeceré y lo pagaré, que por ello te enriqueceré, te glorificaré; y mucho de allí merecerás con que yo retribuya tu cansancio, tu servicio con que vas a solicitar el asunto al que te envío.
Si esto es lo que los marianos entienden por ir a Cristo a través de María que baje Dios y lo vea...

No hay mensaje cristocéntrico más que al principio, y lo hace para afirmar su propia autoridad: Escúchame que soy la madre de quien manda...

La virgen pide que le levanten un templo a ella, un templo en el que ella -y no Cristo- mostrará su amor personal, su mirada compasiva, su auxilio, y lo más impactante y herético de todo: donde mostrará su salvación.

A Cristo a través de María?

La historia no muestra signos de eso.

La aparición está obsesionada en ocupar el lugar que solo le corresponde al Señor Jesús, pues promete consuelo, remedio y sanación a los que a ella clamen, los que le busquen a ella, los que confíen en ella, y para culminar tanto cristocentrismo, la aparición le da a Juan Diego -el pobrecito indio a quien la supuesta virgen se le aparició- una promesa de lo más espiritual: te enriqueceré...

La exaltación es puramente mariana, no del Señor, y recordáis qué nos dijo Jesús con respecto a esto?
18 El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y en él no hay injusticia.
Juan 7
Sigamos.
El pobre indio obedece y le comunica al obispo lo que la aparición le ordena, pero el obispo que es muy obispo, no le hace ni caso al jovencito.

Esto hace que la aparición vuelva a darle a Juan Diego un nuevo mensaje de dudoso cristocentrismo,
Escucha, el más pequeño de mis hijos, ten por cierto que no son escasos mis servidores, mis mensajeros, a quien encargue que lleven mi aliento, mi palabra, para que efectúen mi voluntad; pero es necesario que tú, personalmente, vayas, ruegues, que por tu intercesión se realice, se lleve a efecto mi querer, mi voluntad.
Y mucho te ruego, hijo mío el menor, y con rigor te mando, que otra vez vayas mañana a ver al Obispo.
Y de mi parte hazle saber, hazle oír mi querer, mi voluntad, para que realice, haga mi templo que le pido.
Y bien, de nuevo dile de qué modo yo, personalmente, la siempre Virgen Santa María, yo, que soy la Madre de Dios, te mando
.
Mi templooooo, quiero mi temploooo! grita la aparición.

Una vez más: A Cristo a través de María?

En absoluto.

Lo más trágico de todo es que la historia está llena de brutales herejías disfrazadas de santo pietismo.
Escucha, ponlo en tu corazón, Hijo mío el menor, que no es nada lo que te espantó, lo que te afligió; que no se perturbe tu rostro, tu corazón; no temas esta enfermedad ni ninguna otra enfermedad, ni cosa punzante aflictiva. ¿No estoy aquí yo, que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy yo la fuente de tu alegría? ¿No estás en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos?
¿Tienes necesidad de alguna otra cosa?
Eingh?
Qué te parece algo de... Cristo?

Con alguien descrito de este manera, cómo no orarle a la hermana del siguiente modo?
¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo Oh Madre de bondad, guardame y defiéndeme como a pertenencia y posesión tuya. Amén.
Pero gracias a Dios, las ovejas de Dios solo escuchan la voz de su pastor, el cual les redimió, les compró con su sangre, tal como nos dice Pablo en 1 Corintios 6,
19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
El culto mariano desplaza a Jesús del centro, le arrebata lo que por derecho le pertence exclusivamente al Señor, y eleva a la hermana a unas alturas exclusivas de Dios.

A Jesús a través de María?
Evidentemente no.

Dónde queda Jesús entre tanto santo y virgen dadores de Gracias, de sanidad, de riquezas, de salvación?

Perdido y olvidado al fondo de la iglesia, clavado e impotente en la cruz...

Teniendo en cuenta que una de las funciones del Espíritu Santo de Dios es la de glorificar exclusivamente a Jesús, qué clase de espíritu puede estar detrás de estas apariciones?

Ahá, seguro que todos estamos pensando en lo mismo...

La conclusión es que basta darse una vuelta por webs ortodoxas y católicas, para comprobar la falsedad del argumento A Cristo a través de María, así como el de no oramos a nuestros hermanos, sino que les pedimos que oren por nosotros.

Mientras meditáis en todo esto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


viernes, 22 de abril de 2011

De cómo Demostrar que No Es Cierto que La Iglesia Católica Siempre Ha Defendido la Misma Doctrina...

En efecto, la iglesia católica, a lo largo de los siglos, ha pasado de afirmar que fuera de ella no hay Salvación posible...

“Hay de verdad una Iglesia universal de los fieles, fuera de la cual absolutamente nadie es salvo, en que Jesucristo es ambos sacerdote y sacrificio.”
Papa Inocente III, Cuarto Concilio de Letrán, Constitución 1, 1215, ex cathedra

“Con Fe nos animando estamos obligados a creer y mantener la una, santa, Católica Iglesia y esa, apostólica, y firmemente creemos y simplemente confesamos esta Iglesia fuera de que no hay ninguna salvación ni remisión de pecado... Además, declaramos, decimos, definimos, y proclamamos a toda criatura humana que ellos de necesidad absoluta para la salvación son enteramente sujetos al Pontífice Romano.”
Papa Bonifacio VIII, Unam Sanctam, 18 Nov. 1302, ex cathedra

“Todo el que desee salvarse debe, ante todo, guardar la fe Católica; pues, a menos que una persona guarde esta fe entera e inviolada, sin duda alguna se perderá para siempre.”
Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, Ses. 8, 22 Nov. 1439, ex cathedra

“La Santa Romana Iglesia firmemente cree, profesa y predica que todos los que están fuera de la Iglesia Católica, no solo paganos sino también Judíos o herejes y cismáticos, no pueden compartir la vida eterna y irán al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles, a menos que estuvieren juntados a la Iglesia antes del fin de la vida; y que la unidad de este cuerpo eclesiástico vale tanto para que solo para los que permanecen en ella los sacramentos de la Iglesia contribuyen a la salvación y ayuno, limosnas, y otras obras de piedad y prácticas de la milicia Cristiana produjen recompensas eternas; y que nadie puede ser salvo, no importa cuanto ha dado en limosnas y aun si haya derramado sangre en el nombre de Cristo, a menos que haya perseverado en el seno y la unidad de la Iglesia Católica.”
Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, “Cantate Domino,” 1441, ex cathedra
A sostener justo lo contrario...
Cristo ganó la Salvación universal con el don de la entrega de su propia vida.
[...]
Sin embargo, para aquellos que no han recibido la proclamación del Evangelio, tal como he escrito en la Redemptoris Missio, la Salvación es accesible de manera misteriosa, pues la Gracia divina es garantizada sobre ellos a través del sacrificio de Cristo, sin membresía externa a la iglesia, aunque en relación con ella.
[...]
Reciben esta Gracia de manera misteriosa pues no conocen la iglesia e incluso algunos la rechazan.
Audiencia General, 31 Mayo 1995, Juan Pablo II

Recientemente he escrito a los Obispos de Asia: « Aunque la Iglesia reconoce con gusto cuanto hay de verdadero y de santo en las tradiciones religiosas del Budismo, del Hinduismo y del Islam —reflejos de aquella verdad que ilumina a todos los hombres—, sigue en pie su deber y su determinación de proclamar sin titubeos a Jesucristo, que es "el camino, la verdad y la vida"...
El hecho de que los seguidores de otras religiones puedan recibir la gracia de Dios y ser salvados por Cristo independientemente de los medios ordinarios que él ha establecido, no quita la llamada a la fe y al bautismo que Dios quiere para todos los pueblos »

Redemptoris Missio, Juan Pablo II

A lo largo de los siglos, la doctrina católica ha pasado del Fuera de la iglesia no hay Salvación, al los seguidores de otras religiones pueden recibir la gracia de Dios y ser salvados por Cristo independientemente de los medios ordinarios que él ha establecido...

Siempre me ha fascinado cómo el catolicismo puede defender una cosa y su contraria, y manipular la Palabra de Dios sin inmutarse.

En efecto, solo se puede citar Juan 14:6 y proclamar sin titubeos a Jesucristo, que es el camino, la verdad y la vida...
Solo se puede decir que hay otros medios ordinarios que él ha establecido para alcanzar la Gracia de la Salvación...

Si seccionamos dicho versículo por la mitad...
6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Y la única manera de ir a Cristo es confiando que él ha pagado el precio necesario por todos mis pecados, y andando -en el poder del Espíritu- como él anduvo.

No hay más Verdad que esta, y sostener que las tradiciones religiosas del Budismo, del Hinduismo y del Islam son reflejos de aquella verdad es -no solo una evidencia de falta de Amor hacia los que están ciegos a la Realidad, es simple y llanamente una manipulación vergonzosa de las palabras del Señor.

Mientras meditáis en todo ello, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


Fuentes Fuera de la Igleia Católica No Hay Salvación
Has the Pope Giving Us to Hope that All Will Be Saved?
Redemptoris Missio

lunes, 18 de abril de 2011

De que la Justificación No Es la Infusión de Santidad en el Impío, tal como Sostiene el Catolicismo, sino una Declaración Judicial de Dios... (2)


Decíamos en la primera parte que el romanismo confunde Justificación con Santificación, a pesar de que la Palabra establece una clara distinción entre un hecho y el otro.

Veamos por ejemplo,
11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
1 Corintios 6
Pablo menciona tres hechos distintos entre ellos, ser lavado, ser santificado y ser justificado, de lo que se colige que ser justificado tiene que ser algo distinto a ser lavado, y ser santificado.

El mismo contraste establece Pablo unos cuantos capítulos antes,
30 Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;
1 Corintios 1
De nuevo estamos ante hechos distintos, pues ser redimido es distinto a ser justificado, ser santificado es distinto a alcanzar sabiduría, etc...

No obstante, en la primera parte vimos que Justificación aludía a la no imputación sobre el creyente de los pecados cometidos en vida, no a la adquisición (infusión) gradual de santidad en dicho creyente,
1 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.

2 Bienaventurado el hombre a quien YHWH no culpa de iniquidad,

Salmo 32
El pecado se comete, no obstante el creyente es absuelto de culpa pues dicho pecado es cubierto por la muerte de un sustituto: el Mesías.

Si no imputar pecado sobre el creyente, fuera lo mismo que la infusión gradual de justicia, la imputación de pecado sería lo mismo que la infusión de culpabilidad.

No obstante, eso obviamente no es así, pues nuestros pecados cayeron sobre el Cristo en la cruz, no de manera gradual y prolongada en el tiempo.

Ahora bien, a menudo el apologeta católico, con el fin de demostrar que la justificación es gradual, además de obviar todo lo explicado hasta ahora, cita Isaías 53:11,
11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.
La base que sostiene dicho argumento es la noción de que justificación debe ser infusión gradual de santidad, pues el conocimiento de Cristo alude a la santificación.

A medida que uno ahonda en las cosas de Dios, a medida que uno profundiza en su relación con Dios, va avanzando en santidad.

Y eso es cierto, pero el texto no nos habla de eso.

El texto nos habla de la fe.
14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?

15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: !!Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

16 Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?

17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

Romanos 10
Sin conocimiento de la buena nueva, no puede haber fe pues esta viene a través de lo que Pablo llama, la locura de la predicación
Esta es la razón de que el Señor dijera,
3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

7 Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti;

8 porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste.

Juan 17
Y sobretodo de ahí que sea mediante la fe cómo uno es justificado, es decir, la fe es la manera que que uno es absuelto de su pecado, es declarado Justo,
1 Justificados, pues, por fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
Romanos 5
Isaías nos habla de la fe, del conocimiento de la Verdad del Evangelio.

Asimismo nos explica que la manera en que el Siervo justificará a muchos será mediante el conocimiento de él, e inmediatamente después nos da la clave de qué significa eso: llevará las iniquidades de ellos.

Al cargar con nuestras iniquidades, el Siervo libera a aquellos que por consiguiente justificará, de la culpa y castigo que merecen.

Es de ese modo en que aquellos que son liberados de las propias iniquidades, son justificados, pues una cosa es consecuencia de la otra.

Si hay iniquidad en mí, por mucho que avance en el conocimiento del Señor, seguiré siendo impuro.

Pero vemos que el Siervo es la propiciación por los pecados de su pueblo, (y por la rebelión de mi pueblo fue herido ), es el sustituto por cuyos méritos somos declarados Justos, es decir, mediante su sacrificio sustitutivo somos absueltos de la condena que nuestras iniquidades exigen.

El Siervo justificará a muchos pues será la justicia de dicho Siervo, (nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca) la que se imputará sobre los justificados.

Ahora bien, otro texto que el romanismo blande para defender la noción de justificación gradual por infusión, es Apocalipsis 22:11,
11 El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.
El católico afirma que este pasaje muestra que ser justo no puede significar ser absuelto de culpa de pecado, pues se demuestra que la justificación tiene lugar cada día, es decir, el susodicho ve en este texto una descripción de la justificación por infusión.

Sinceramente, creo que el texto dice justo lo contrario.

El texto nos dice que el que es Justo debe actuar de acuerdo a dicha justicia, tal como nos indica igualmente Juan,
7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo.
1 Juan 3
Eres Justo?

Obra de acuerdo a tu justicia, es decir, actúa en consecuencia.

Eso es lo que dice el texto, no que se deba avanzar y perseverar hasta alcanzar una justicia total que todavía no se tiene.

De hecho, esta es la razón de que uno pueda santificarse, pues sin justificación, no puede haber santificación.

Por otro lado, este texto en realidad es un argumento a favor de la lectura reformada pues establece un claro contraste entre la justificación y la santificación,
el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía
Apocalipsis 22:11 nos dice que el que haya sido absuelto de su pecado, debe actuar de acuerdo a su nueva naturaleza, y que asimismo, el que ha sido apartado para Dios, debe avanzar en santidad y dejar atrás su vieja naturaleza.

Hay mucho más que decir, pero me temo que lo tendré que hacer en una próxima entrada.

Mientras meditáis en todo esto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor jesucristo...


domingo, 17 de abril de 2011

De que la Justificación No Es la Infusión de Santidad en el Impío, tal como Sostiene el Catolicismo, sino una Declaración Judicial de Dios... (1)


Lo primero que uno percibe cuando lee a apologetas del catolicismo, es que se ve el término Justificación, como un sinónimo de arrepentimiento, santificación, o incluso de infusión de santidad.

En esta serie de entradas veremos por qué no es así, veremos que la justificación pertenece exclusivamente a Dios, que Él es su autor, su causa e incluso su finalidad.

Empecemos.

El romano está de acuerdo en que, en ocasiones, el término Justificación alude a la absolución del pecador por sus pecados, sin embargo, el susodicho nunca estará de acuerdo en que la justificación tenga que ver con un simple acto judicial, una declaración formal de Dios.

Para el romano, la justificación no es nada más que la infusión de la santidad de Dios en el creyente, es un proceso que transforma al creyente de impío en Justo.

Me pregunta una hermana que no acaba de entender eso de Infusión de santidad.
La manera de describirlo sería mediante el ejemplo de alguien que sufre anemia.

Al paciente se le administran vitaminas hasta que gradualmente se recupera.

Infusión no alude a un hecho puntual, sino progresivo.

En otras palabras, el romanismo confunde Justificación con Santificación.

De este modo ellos hablan de dos Justificaciones, a saber.

La primera tiene lugar cuando el creyente pasa del estado de hombre caído, al de regenerado, mientras que la segunda alude a lo que nosotros conocemos como santificación: el moldeado -por obra del Espíritu Santo- del carácter del creyente a imagen de Jesucristo, un moldeado que dura toda la vida.

El romano niega que el hombre sea Justo por fe, pues confunde ser Justo con ser Santo, sin darse cuenta que una cosa es consecuencia de la otra.

Sea como sea, en ningún lugar de la Escritura, Justificar tiene el significado defendido por Roma, sino el de absolución absoluta de la condena por los pecados.

Veamos esto en la Palabra,
1 Si hubiere pleito entre algunos, y acudieren al tribunal para que los jueces los juzguen, éstos absolverán al justo, y condenarán al culpable.
Deuteronomio 25
Exacto, absolver es claramente antónimo de condenar, es decir, se trata de un acto judicial.
15 El que justifica al impío, y el que condena al justo,
Ambos son igualmente abominación a YHWH
.
Proverbios 17
Nada en dichos textos indican que dicha absolución sea progresiva, nada de una pastilla de vitaminas hoy, y otra mañana...

En efecto, y encontramos la misma oposición Absolución-Condenación cuando la palabra justificar se emplea en referencia a Dios,
33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

34 ¿Quién es el que condenará?

Romanos 8
Justificar es absolver de un cargo, no transformar al indivíduo hacia una progresiva declaración de justedad.

Si leemos con detenimiento Romanos 3:19-28, así como todo el capítulo siguiente, veremos que Pablo no nos está diciendo que el hombre es justificado mediante un proceso de progresiva y gradual transformación, ni tampoco que dicho proceso vaya acompañado de la infusión de santidad en el creyente.

Al contrario, Pablo nos muestra cómo el creyente ha sido juzgado, absuelto y recibido el don de vida eterna.

En efecto, en dichos pasajes vemos a un hombre reo de condena,
19 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios;

23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
Romanos 3

Que contrasta con un hombre absuelto de dicha condena no como respuesta/pago por su obrar,
6 Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras,
Romanos 4
... y esto tendría que hacer reflexionar al católico que sabe que en la santificación el obrar es fundamental.

No obstante, la Palabra nos indica de contínuo que es por fe como el hombre es declarado Justo, no mediante las obras fruto de esa fe.
21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;

22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él.

Romanos 3
Al mismo tiempo, Pablo nos muestra la incapacidad de la Ley para justificar al hombre, pues en realidad la Ley no fue entregada para dar vida sino para manifestar el pecado en el ser humano,
20 ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él, porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado ;
Romanos 3
No obstante, al mismo tiempo Pablo explica que somos redimidos de la condena de la Ley mediante el cumplimiento del Cristo de dicha Ley, cuya justicia es imputada -no sobre el que obra- sino sobre el que cree.
24 siendo justificados gratuitamente por su Gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,

25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,

26 con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

27 ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe.

28 Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.

Romanos 3
Uno no recibe perdón por sus pecados, ni el don de vida eterna como justa retribución o consecuencia de una santificación arduamente trabajada a lo largo de la vida, sino por algo muy distinto y ajeno al hombre.

En otras palabras, uno es absuelto de la condena que demanda la comisión de dichos pecados, por la imputación/aplicación de la justicia de Jesús -su vida sin pecado en observación de la Ley de Dios- que él ganó por y para nosotros.

Justificación no es un proceso transformador, es una declaración judicial efectiva en favor del creyente.

Solo de esta manera tienen sentido todos aquellos textos que nos hablan de pecados no imputados sobre el hombre, de pecados cubiertos, de olvido y perdón de pecados.
1 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.

2 Bienaventurado el hombre a quien YHWH no culpa de iniquidad,

Salmo 32

25 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.
Isaías 43

34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a YHWH; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice YHWH; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.
Jeremías 31
La Palabra nos habla contínuamente de declaraciones formales, de actos judiciales concretos en el tiempo, pero jamás de procesos graduales en los que el obrar tenga papel alguno.

Es más, la Palabra establece un claro contraste entre santificación y justificación, tal como veremos en la próxima entrada.

Mientras tanto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


viernes, 15 de abril de 2011

De la Falsedad de que los Padres de la Iglesia Creían en la Transubstanciación...


Leo con tristeza la entrada de la Wikiepedia sobre la Transubstanciación.
La Transubstanciación es una doctrina católica de la Eucaristía, definida por un canon del Concilio de Trento , aunque en realidad ya figuraba desde el siglo IV puesto que Cirilo de Jerusalen ya lo había redactado en el Catecismo a los Catecúmenos.
El Concilio de Trento no hace más que confirmar lo que hacía 1500 años se venía creyendo en lo referente a que "la consagración del pan y del vino que se opera en el cambio de...
Y digo tristeza, porque lo que dice no es verdad.

Dicha doctrina fue compuesta e impuesta por el nefasto concilio de Trento como un intento de recuperar la autoridad perdida tras el Cisma.

De repente, la misa católica no solo era legítima, sino que incluso era milagrosa...

En esta entrada leeremos qué pensaban, a modo de ejemplo, San Agustín o el Papa Gelasio I sobre los elementos que compartimos en la Santa Cena.

Empecemos.
En su obra Contra Eustaquio y Néstor, el Papa Gelasio I escribe,
El sacramento del cuerpo y la sangre de Cristo, los cuales recibimos, son una cosa divina, porque mediante ellos somos hechos partícipes de la naturaleza divina.
No obstante, ni la sustancia ni la naturaleza del pan dejan de ser.
Y con toda seguridad, la imagen y similitud del cuerpo y la sangre de Cristo son celebrados mediante la representación de estos misterios
.
No nos olvidemos que la defición de lo que es Sustancia y Naturaleza habían sido estipulados por el Credo Niceno del 325 d.c., y la declaración de Calcedonia del año 451 d.c., por tanto, el papa Gelasio I sabía de qué estaba hablando cuando escribió lo que escribió.

Tertuliano, otro peso pesado de la cristiandad escribió en su obra Contra Marción,
Entonces, habiendo tomado el pan y habiéndolo dado a Sus discípulos, Él lo hizo Su propio cuerpo diciendo, "Esto es mi cuerpo", es decir, la figura de mi cuerpo.
Otro de los padres de la Iglesia con peso fue San Ignacio de Antioquía.

En sus Cartas a la Iglesia de Tralles, escribió,
Vosotros, por tanto, armaos con amabilidad y recuperad vuestra fuerza por la fe (que es la carne de nuestro Señor), y en Amor (que es la sangre de Jesucristo),
Y en su Carta a los Romanos,
No me deleito en alimentos corruptibles, o en los placeres de esta vida.
Quiero el pan de Dios, que es la carne de Cristo quien es la semilla de David; y para beber quiero su sangre, que es el amor incorruptible.
En efecto, sus escritos muestran que para San Ignacio, el pan y la sangre tenían valor metafórico.

Mucho más claro y enfático fue San Agustín -posterior cronológicamente a Cirilo de Jerusalén- al exponer la simbología de la celebración, en sus comentarios sobre Mateo 16
Dejemos que los que comen, coman, y los que beben, beban; dejemos que los hambrientos y los sedientos, coman Vida, y beban Vida.
[...]
Esa bebida, qué es sino vivir? Come Vida, bebe Vida; y tendrás vida, y Vida completa.
Pero entonces así será, es decir, el Cuerpo y la Sangre de Cristo será la Vida para el hombre, si lo que se toma en el sacramento de modo visible es en verdad comido espiritualmente, bebido espiritualmente.
Pues hemos oído que el Señor mismo dijo, "Es el Espíritu lo que da vida, pero la carne nada aprovecha. Las palabras que os he hablado son Espíritu y son vida"
.
Asimismo, en su Respuesta a Fausto escribió,
A pesar de que creemos que no es obligación el ofrecer sacrificios, reconocemos los sacrificios como parte de los misterios de la revelación, a través de los cuales las cosas profetizadas eran meras sombras. Por cuanto eran nuestro ejemplo, y en muchas y variadas maneras apuntaban al único sacrificio que ahora conmemoramos.
Ahora que nos ha sido revelado este sacrificio, y ha sido ofrecido en el tiempo escogido, dicho sacrificio no es considerado como un acto de adoración, a pesar de que retenga su autoridad simbólica
.
Más adelante, en la misma obra, San Agustín incide en el aspecto conmemorativo de la Santa Cena, no en re-presentación alguna,
Los hebreos, de nuevo, en sus sacrificios de animales, que ofrecían a Dios en variadas formas, de acuerdo al significado de lo instituído, tipificaba el sacrificio oferecido por Cristo.
Este sacrificio es igualmente conmemorado por los cristianos, en la sagrada ofrenda y participación del cuerpo y sangre de Cristo.

Antes de la llegada del Cristo, la carne y sangre de este sacrificio era anunciado mediante la muerte de los animales.
En la pasión de Cristo, los tipos fueron cumplidos por el verdadero sacrificio. Después de la ascensión del Cristo, este sacrificio es conmemorado en el sacramento.
Símbolos, el pan y el vino son símbolos del sacrificio de Jesús.

Son el pan y el vino, el cuerpo y la sangre del Señor?

Sin duda.
Pero de la misma manera que tú y yo somos cuerpo de Cristo, o de la misma manera que el Señor es la Vid y nosotros los pámpanos.

Una vez más, hemos de dejar claro que de entre los errores romanos, este sea tal vez de los más inofensivos.

No obstante, es bueno saber al menos qué replicar al romano cuando afirma en referencia a la Transubstanciación, que El Concilio de Trento no hace más que confirmar lo que hacía 1500 años se venía creyendo.

Mientras meditáis en todo ello, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...




Fuentes: Aomin Ministries
Monergism.com
Blog de Bismarck

jueves, 24 de marzo de 2011

De que el Bautismo No Purifica, Ni Santifica, Ni Justifica tal y como Sostiene el Catecismo Católico (2)...


Sigo leyendo -con no menos tristeza- lo que el Catecismo católico dice del bautismo,
1215 Este sacramento es llamado también “baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo” (Tito 3,5), porque significa y realiza ese nacimiento del agua y del Espíritu sin el cual "nadie puede entrar en el Reino de Dios" (Jn 3,5).
En esta entrada veremos que Pablo no alude al bautismo en Tito 3:5.

Contexto inmediato por favor,
3 Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros.

4 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,

5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,

6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,

7 para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.

8 Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.

Tito 3
Este pasaje sigue la misma estructura que se repite en otros pasajes bíblicos, cierto?

Rebelión del hombre y enemistad contra su Creador, Misericordia de Dios a pesar de ello, Gracia de Salvación, insistencia de una vida rica en obras que manifiesten dicha Salvación y glorifiquen a Dios...

Exacto, es por eso que como punto de partida, Pablo describe en el versículo 3º, el estado natural del ser humano,
Nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros.
En efecto, Pablo incide en esto porque quiere evidenciar la grandeza de la Misericordia de Dios, pues es Misericordioso dar Gracia al injusto que nada merece ni puede hacer para hacerse digno,
6 Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.

7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.

8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Romanos 5
Al mismo tiempo, fijémonos que la fuente de la Salvación, es
la bondad de Dios nuestro Salvador, y Su amor para con los hombres,
... la cual es recibida a través de Jesucristo,
6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,
Estoy constatando una obviedad?

No tanto.
A veces me duele ver cómo hay pastores que explican el Plan de Salvación como si fuera una discusión entre un Dios Padre severo y sediento de Justicia, y un Dios Hijo Misericordioso que por su propia iniciativa decide entregarse en lugar de la humanidad...

Tremendo disparate.

El Plan de Salvación de la humanidad es fruto del Amor de Dios, por eso en Isaías 53:10 leemos que,
10 Con todo eso, YHWH quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento.
la Voluntad de YHWH es hacer sufrir a Su Siervo, pues a través de dicho sufrimiento,
Justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.
La Trinidad de Dios no es una lucha de Voluntades una contra la otra, la Trinidad de Dios es comunión en Unidad.

Pero divago.

Decía que el sujeto activo en este pasaje es Dios Padre, no el Cristo el cual es el medio a través del cual se cumple la Voluntad de Dios.

Dios como sujeto activo, actuando por el puro afecto de Su Voluntad para traer Salvación a los seres humanos.
O es que alguien ve en este pasaje a algún ser humano desempeñando papel alguno?

En absoluto, si hay algo que motiva las obras humanas es Juicio, no Misericordia, y esto es destacado de un modo enfático por Pablo en el versículo que cita el catecismo romano
5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por Su Misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,
Dios como Sujeto activo, y seres humanos como objeto pasivo.

Quién realiza la Salvación?

Dios.

Quién es objeto de ella?

Los hombres.

Cuál es la causa de dicha Salvación?

No las obras de justicia que pudieran hacer los hombres, sino la Misericordia de Dios.

De qué manera Dios realiza esta Salvación?

Mediante...el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.

Llegados a este punto, toca analizar qué nos está diciendo Pablo en este versículo.

Si Pablo estuviera aludiendo al bautismo de agua realizado por los creyentes, el apóstol habría alabado de alguna manera la obediencia de estos.

Habría habido alguna referencia a nuestra actividad, a nuestro ritual.

Es lo justo.
Dios da Gracia... pero nosotros la impartimos.

Pero nada.

Por el contrario vemos que solo hay un Sujeto en este pasaje: Dios.

Si la purificación, santificación y justificación llegara al hombre a través de una acción humana, nos encontraríamos con alguien más en la ecuación.

Pasaríamos de un Dios dando Gracia por Su Misericordia, a un Dios yendo a remolque de las acciones de los seres humanos.

Pero en este pasaje, Pablo está describiendo un proceso Monergístico, no Sinergístico.

Entonces, cuando Pablo dice el lavamiento de la regeneración no está hablando del bautismo?

No es la palabra Loutron una alusión al lavamiento ritual de los sacerdotes aarónicos?

Sin duda.
Pero el contexto nos habla de otra cosa.

El lavamiento de los sacerdotes era del cuerpo, no de los pecados, y era realizado por ellos mismos, no por Dios.

No nos olvidemos que la Ley fue entregada para manifestar el pecado, para que el hombre fuera consciente de su impureza.

Por tanto, no apartes tus ojos de Dios, pues es Él quien realiza la acción mediante Cristo.

Cierto, Pablo nos habla del lavamiento de la regeneración, es decir, de la recepción del nuevo corazón, del nacimiento de una Nueva Criatura a través de su unión con Cristo.
19 Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne,

20 para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios.

Ezekiel 11

25 Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.

26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.

27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.

Ezekiel 36
Exacto, fijémonos que Pablo nos dice que la regeneración y la renovación en el Espíritu Santo, es derramada en nosotros abundantemente por/mediante Jesucristo nuestro Salvador.

Todo este proceso se desencadena cuando Dios dota al hombre de fe.
En efecto, cuando recibo fe por la acción del Espíritu Santo, mi viejo Yo es crucificado en la cruz, es sepultado con Cristo -simbolizado en la inmersión en el agua- y es resucitado con Cristo a vida nueva -simbolizado en el resurjimiento de las aguas-.

El hombre sufre un cambio en su naturaleza, un cambio necesario a causa de su estado de corrupción.

El árbol, que hasta entonces solo podía dar fruto malo, ahora es transformado en árbol bueno que da fruto bueno.

Esto es un proceso espiritual (por la renovación en el Espíritu Santo), un proceso que el bautismo manifiesta simbólica y públicamente, un proceso realizado por Dios, y que el hombre recibe al ser dotado de fe.

Es el Espíritu lo que derrama Dios sobre el creyente, no agua; es Dios quien derrama el Espíritu, no el hombre; y es Dios mediante el Espíritu Santo y Jesús, quien protagoniza este proceso.

En consecuancia, en este pasaje Pablo nos está hablando de la Misericordia de Dios, de la obra conjunta Trinitaria de Dios aplicada sobre el hombre caído y enemigo de Dios, no del bautismo de agua.

Mientras meditáis en todo ello, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...

domingo, 20 de marzo de 2011

De que el Bautismo No Purifica, Ni Santifica, Ni Justifica tal y como Sostiene el Catecismo Católico (1)...


Leo con tristeza lo que el catecismo católico escribe sobre el bautismo,
Los bautizados se han "revestido de Cristo" (Ga 3,27).
Por el Espíritu Santo, el Bautismo es un baño que purifica, santifica y justifica (cf 1 Co 6,11; 12,13).

1228 El Bautismo es, pues, un baño de agua en el que la "semilla incorruptible" de la Palabra de Dios produce su efecto vivificador (cf. 1 P 1,23; Efesios 5,26).
En esta entrada analizaremos Efesios 5:26 para mostrar de qué nos estaba hablando Pablo en dicho versículo.

Contexto inmediato,
25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la Palabra,

27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

Efesios 5
Lo primero que tendría que haber hecho levantar las orejas a los vaticanistas al leer Efesios 5:26 es que aquello mediante lo cual la iglesia es purificada, es el lavamiento del agua por la Palabra.

Es la Palabra de Dios, y no el agua, aquello que purifica la Iglesia de Dios.

En efecto, Pablo nos está hablando de un lavamiento espiritual, no físico, nos está hablando del perdón de los pecados.
una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
Pablo menciona esto pues quiere demostrar que a través de nuestra fe en el Señor, se cumple una de las promesas de Dios,
25 Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.
Ezekiel 36
Exacto, en más de una ocasión vemos en la Palabra que la regeneración, el perdón de los pecados, la circuncisión del corazón, se relaciona con el lavamiento,
5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,
Tito 3

33 Así ha dicho YHWH el Señor: El día que os limpie de todas vuestras iniquidades, haré también que sean habitadas las ciudades, y las ruinas serán reedificadas.
Ezekiel 36

23 Ni se contaminarán ya más con sus ídolos, con sus abominaciones y con todas sus rebeliones; y los salvaré de todas sus rebeliones con las cuales pecaron, y los limpiaré; y me serán por pueblo, y yo a ellos por Dios.
Ezekiel 37

2 Lávame más y más de mi maldad,
Y límpiame de mi pecado.

[...]

7 Purifícame con hisopo, y seré limpio;
Lávame, y seré más blanco que la nieve.

[...]

9 Esconde tu rostro de mis pecados,
Y borra todas mis maldades.

Salmo 51
Pero veíamos que el lavamiento del que nos habla Pablo es mediante la Palabra, qué quiere decir el hermano con esto?

Bien, cómo recibimos el perdón de nuestros pecados?

Cuando creemos el Evangelio de la Gracia del Señor Jesús, quien nos amó y dio su vida por nosotros,
18 para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.
Hechos 26

21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;

22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,

23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

24 siendo justificados gratuitamente por su Gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,

25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,

26 con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

Romanos 3
Es cuando uno cree el Evangelio, que uno es unido a Cristo y recibe el perdón de los pecados.

Entonces, no cuando uno es bautizado.

Es cuando uno cree que Jesús murió cargando con su pecado, y resucitó glorificado, cuando uno nace de nuevo,
23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

[...]

25 Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.

1 Pedro 1
Es creer en la Palabra, en el Evangelio aquello que nos lava de nuestros pecados, no el bautismo.

El bautisimo es la representación física de un proceso espiritual, el hecho de ser sepultados con Cristo, y resucitar junto a él, pero el bautizo en sí, no da perdón de pecados.

Por eso los hermanos vaticanistas andan errados cuando dicen que
el Bautismo es un baño que purifica, santifica y justifica (cf 1 Co 6,11; 12,13).

1228 El Bautismo es, pues, un baño de agua en el que la "semilla incorruptible" de la Palabra de Dios produce su efecto vivificador
No, no hay "efecto vivificador" en el bautismo, ni tampoco el mojarle la cabeza a un bebito le purifica ni le santifica ni muchos menos le justifica pues la justificación -como el resto del lote- viene solo mediante la fe en Jesús.
1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
Romanos 5
En efecto, si el bautismo tuviera poderes milagrosos, Pablo no habría dicho jamás,
14 Doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Crispo y a Gayo,
1 Corintios 1
Y es precisamente el hecho de que el perdón de pecados, la santificación y justificación venga por la fe, por la que Pablo dice un par de versículos más adelante,
17 Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo.
1 Corintios 1
Por tanto, tal como hemos visto, hemos de concluir que Efesios 5:26 no nos habla del bautismo, sino del perdón de pecados por la fe en el Evangelio de la Gracia del Señor, pues es mediante la fe como somos purificados, santificados y justificados.

Mientras meditáis en todo ello, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


viernes, 18 de marzo de 2011

De Justificación solo por Fe en los Padres de la Iglesia... (1)


Digámosles que por este sacrificio (el de Jesús en la cruz) ellos han sido reconciliados.
¿Quién es Aquel que,
Nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante
O qué sacrificio fue más santo que aquel que el verdadero Sumo Sacerdote colocó en el altar de la cruz por la inmolación de su propio cuerpo?

Porque aunque a los ojos del Señor, la muerte de Sus santos sea preciosa, no obstante, la sangre de esos inocentes no fue propiciatoria para el mundo.

Los justos recibieron las coronas, no las dieron, y de la perseverancia de su fe se elevan ejemplos de paciencia, no el don de justificación.

Pues sus muertes tuvieron efecto únicamente para ellos, y nadie paga la deuda de ningún otro por su propia muerte.

Solo uno entre los hijos de los hombres, nuestro Señor Jesucristo, destaca como Aquel en quien todos somos crucificados, muertos, sepultados y resucitados de nuevo.

Y de ellos él mismo dijo,
Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.
La fe verdadera también, la fe que justifica a los transgresores y los hace Justos, es aquella que atrae a Aquel que compartió su misma naturaleza humana y les consigue la Salvación en Él, en quien ningún hombre encuentra culpabilidad.

Papa León el Magno, Carta a los Monjes Palestinos
El Papa León el Magno -el cual vivió en el siglo IV y V de nuestra era- nos habla en este escrito, que la justificación es por fe en el Señor Jesús, no por obras.
Al mismo tiempo, refuta la doctrina romana de la capacidad del creyente de colaborar en la justificación de los hermanos muertos que moran el el purgatorio.

Mientras meditáis en todo ello, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


jueves, 17 de marzo de 2011

De Cómo Refutar la Doctrina de la Infalibilidad Papal...


Con la Wikiepedia, simplemente con la Wikiepedia...
Honorio I fue el Papa n.º 70 de la Iglesia católica.

[...]

Este acuerdo le supuso al papa Honorio I ser excomulgado, tras su muerte el 13 de octubre de 638, como seguidor del monotelismo en el Sexto Concilio Ecuménico celebrado entre los años 680 y 681 en Constantinopla, condena que fue nuevamente confirmada en los dos siguientes concilios ecuménicos celebrados en Nicea y Constantinopla.
La doctrina de la infalibilidad pontifícia es un dogma que sostiene que,
El Papa está preservado de cometer un error cuando él promulga o declara, a la Iglesia, una enseñanza dogmática en temas de fe y moral bajo el rango de solemne definición pontificia o declaración ex cathedra;

[...]

Respecto a la guía doctrinal de la Iglesia, la enseñanza del Papa es infalible cuando es promulgada como solemne definición pontificia, asegurado siempre por la asistencia personal del Espíritu Santo.
Pero no, casos como el de Honorio I refuta dicho dogma, y lo revela como lo que es: una mentira, pura doctrina de hombres.

Mientras meditáis sobre ello, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


martes, 15 de marzo de 2011

De que Algunos Argumentos Católicos para Defender la Transubstanciación Son una Mala Idea...


A menudo -con el fin de demostrar la literalidad de las palabras de Jesús en Juan 6:50-55, y así apoyar la idea de la transubstanciación- el apologeta católico hace notar la reacción de los judíos a las alusiones de Jesús sobre la necesidad de comer su carne, y beber su sangre, como la demostración de que Jesús no estaba hablando en sentido metafórico, sino absolutamente literal.
52 Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?
Juan 6
Genial, tomar como argumento el razonamiento de personas sin fe, e incapaces de entender las Verdades espirituales de Dios, es una mala idea.

Argumentar que el modo en que los judíos interpretaron las palabras de Jesús es la demostración que el Señor estaba hablando en sentido literal, es algo así como sostener que para ver el Reino de Dios hemos de entrar otra vez en el vientre de nuestra madre...
3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

Juan 3
Mientras meditáis en todo ello, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


sábado, 12 de marzo de 2011

De la Errónea Apocastasis de Juan Pablo II ...

En un animado debate mantenido con un blogger católico, el susodicho rechazó la Expiación Limitada apoyándose en la idea de la Apocastasis final, que entre otros, expuso Juan Pablo II en su Redemptiori Missio.

La Apocastasis es la "Restauración de todas las cosas", es decir, la vuelta a la relación Hombre-Dios de la que el primero gozó antes de la caída, antes de la entrada del pecado en el mundo.


Juan Pablo II interpreta la Apocastasis como una especie de amnistía general donde los de la fe, los incrédulos, los musulmanes, judíos, hindúes... donde todos los que hayan hecho el bien, serán salvos gracias al sacrificio de Jesús.

Dicha doctrina fue mantenida por el Segundo Concilio Vaticano y por el Papa Juan Pablo II, y es promovida en el nuevo Catecismo de la Iglesia Católica y en la liturgia posterior al Concilio Vaticano II.

Citando el comentario del hermano católico,
Hasta el mismísimo Papa Juan Pablo II que en paz de descanse, él mismo dijo en su Pontificado que todos los seres humanos serán salvos independientemente de su credo, siempre y cuando hagan el bien ante los ojos de Dios, siempre haciendo el bien al prójimo para gozo de Dios + Fe en Dios, serán salvos por Dios, inclusive dijo que a los que nunca les toco hablar sobre Jesucristo serán salvos, porque Dios es Misericordioso
El todos los seres humanos serán salvos independientemente de su credo se opone frontal y radicalmente a una de las bases arminianas más repetidas, a la hora de rechazar la Salvación por Gracia que defendemos los calvinistas, es decir, la idea de que "Dios no puede forzar a salvarse al hombre que -en su libertad- elija rechazar la Salvación y perderse".

Dios ofrece Salvación, el hombre la rechaza... pero Dios le salva igualmente?

En contra de su voluntad...?

Cuántas veces hemos oído los calvinistas que Dios respeta la libertad humana, incluso aunque ella perjudique fatalmente al hombre?

Por qué de repente, tener Misericordia por quien en su ceguera y estupidez rechaza la Salvación es un acto encomiable y no una vulneración de la Libertad humana?

Tremenda contradicción...

Pero divago.
Tras documentarme sobre el asunto, descubrí -con no poca sorpresa- que Juan Pablo II se basaba -entre otros- en Romanos 2:14, para defender su universalismo,
14 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos,
Exacto, nada como sacar un texto de su contexto para defender lo que sea.

En este caso, Romanos 2:14 viene a demostrar -según la ideología universalista- que todo ser humano que haga el bien, es contado como cumplidor de la Ley, pues es Ley para sí mismo...

En seguida veremos como dicha interpretación es errónea.

Empecemos.
De qué nos está hablando Romanos 2:14?

Como regla exegética general, para entender de qué nos habla un versículo, hemos de ver su contexto inmediato.

Por consiguiente, una vez leído dicho contexto, observamos que nada más empezar el 2º capítulo de Romanos, Pablo señala la hipocresía de sus compatriotas, pues en realidad, éstos acusan a los gentiles de las mismas cosas que hacen ellos.
1 Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.
De esta manera, Pablo explica que Dios juzgará a cada hombre -sea éste judío o gentil- de acuerdo a sus obras,
6 el cual (Dios) pagará a cada uno conforme a sus obras,
Y la razón de esto es:
11 porque no hay acepción de personas para con Dios.
Es decir, Dios no tomará como mérito la etnia, status, o conocimiento de Su Ley, sino que juzgará a todos los hombres, bajo el mismo standard.

No importa dónde has nacido, cómo has sido criado o a que religión dices pertenecer, serás juzgado bajo el mismo criterio: tus obras.

Nos está enseñando Pablo Salvación por obras?

No, nos está hablando de la Imparcialidad de Dios.

Ahora bien, no es contradictorio que -siendo Dios imparcial- haya escogido a Israel y no a China?

No parte con ventaja el judío sobre el gentil?

Ellos saben qué obras son las que le complacen a Dios, mientras que el campesino de las montañas andinas vive ajeno a los conceptos de expiación, ayuno... es esto justo?

La respuesta a esto nos introduce en el pasaje con el que Juan Pablo II apoya su idea de la Apocastasis.

Y cuál es la respuesta a la pregunta en cuestión?

La respuesta es que no hay ventaja del judío sobre el gentil,
12 Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados;
Soluciona esto el problema?

Aparentemente no, por mucho que Dios juzgue a los hombres de acuerdo a sus obras, los que nunca han tenido acceso a la Torah, siguen sin saber cuáles son las obras que agradan a Dios.

No te suena de algo esta objeción?

No te recuerda al ateo acusando a Dios de injusto por condenar a las personas que nunca han tenido acceso al Evangelio y al resto de la Biblia?

Qué responder a esto?

La Verdad.

Es cierto que hay grupos que parten con la ventaja de tener acceso a unas Verdades que permanecen ocultas a los demás, pero Dios tendrá en cuenta dicho acceso,
12 Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados;
En otras palabras, el contenido de la Ley acusará a los que hayan tenido acceso a ella, nunca a los demás.

Por tanto, dile esto al ateo que martillea tus orejas: No haber escuchado el Evangelio no condena a nadie, lo que condenó al chino, nepalí y andino que jamás habían escuchado la Verdad, fueron sus actos.

En efecto, y la imparcialidad de Dios vuelve a demostrarse en el versículo siguiente cuando dice,
13 porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.
Es decir, quien tiene acceso a la Verdad, tampoco tiene ventaja alguna.

Cuando Dios juzgue a unos y otros, lo hará teniendo en cuenta el acceso a la Verdad que cada uno haya tenido, pues -y no me cansaré de repetirlo- Dios es Imparcial.

No obstante, el ateo replica con toda lógica, Sigues sin contestar a mi pregunta, cómo va a hacer el chino, el nepalí, el andino y quien sea, todo aquello que la Ley reclama como Justo si ni siquiera ha tenido acceso a ella...?

La pregunta es muy justa, y merece una respuesta más desarrollada, pues aunque tener acceso a la Ley, no suponga una ventaja, después de todo los judíos por lo menos sabían qué era aquello que es el Bien, y el Mal, no es cierto?

Y es en este punto cuando llegamos a la frase que Juan Pablo II malinterpreta, pues la respuesta a la pregunta del ateo la encontramos en los versículos siguientes,
14 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos,

15 mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,
He aquí la Imparcialidad de Dios salvaguardada.

Dios es Imparcial pues juzga a todos los seres humanos por la Ley Moral escrita en sus corazones, por eso Pablo dice que los gentiles son Ley para sí mismos.

En ellos llevan la Ley que les juzgará.

La evidencia de esto es que la conciencia de los hombres les acusa o les defiende en su obrar: dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,

El pasaje no habla para nada que alguien que no sea de la fe, pueda llegar a ser salvo pues contradiría tres cuartos de Biblia, el pasaje nos habla del modo en que Dios juzgará a cada ser humano: Por sus obras de acuerdo a los dictámenes de la Ley Moral escrita en su corazón.

En efecto, recapitulemos lo visto para ver el por qué de lo erróneo del argumento de Juan Pablo II.

Pablo nos dice tajantemente que Dios es Imparcial, y para ello dice que cada uno será juzgado de acuerdo al acceso a la Verdad de que disponga.
Más adelante explica que el mero hecho de haber escuchado la Ley no supone ventaja alguna para el judío, ni perjuicio alguno para el gentil que no la haya escuchado, pues no es el oír lo que será tenido en cuenta, sino que lo será el modo en que cada ser humano se haya ajustado a la Ley Moral que Dios ha impreso en cada uno de ellos.

El ateo -a pesar de no tener fe- sabe lo que está Bien, y lo que está Mal, tal y como vimos en esta entrada, y por consiguiente, será juzgado de acuerdo a su obrar.

Estamos diciendo con ello que alguien puede ser salvo de acuerdo a su obrar?

Para nada, pues la Justicia que Dios reclama solo puede ser obtenida mediante la fe en Jesús, el Único que ha cumplido la Ley para que ésta pueda ser imputada a los de la fe.

El asunto es que Pablo en este pasaje nos está hablando de la Imparcialidad de Dios, y de que cada hombre tiene impresa en su corazón la Ley Moral, pero no está explicando el modo en que alguien que no sea de la fe, puede ser salvo.

Es decir, nada del Apocastasis que Juan Pablo tiene en mente.

Exacto, el pasaje argumenta por qué todos los hombres son culpables, no cómo serán salvos.

Pablo en los dos primeros capítulos de la epístola, nos dice que todos los hombres tienen en ellos mismos el conocimiento del Bien y del Mal, que saben en su interior de la existencia de Dios, que pese a ello se niegan a honrarle como merece, que ignoran lo que su conciencia les dictamina y que ello les hace merecedores de muerte.

Apocastasis?
Me parece que no...

Al menos de la manera que Juan Pablo la interpreta.

En efecto, es cierto que al Final de los Tiempos todas las cosas se restaurarán, que el Hombre volverá a estar en comunión con Dios, la misma comunión que Adán disfrutó, no obstante, según el Señor mismo nos revela en Su Palabra, aquellos que protagonizarán dicha Apocastasis serán los redimidos por Gracia por el Señor Jesús, no toda la humanidad.
13 Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido?

14 Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.

Apocalipsis 7

1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.

[...]

3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y Él morará con ellos; y ellos serán Su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.

Apocalipsis 21
Mientras meditáis en todo ello, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...

Fuentes:
Alpha and Omega Ministries
Desiring God


jueves, 3 de marzo de 2011

De cómo Refutar la Idea Mariana que Sostiene que la Mujer Encinta que Da a Luz en Apocalipsis 12 Es... María


Con la Palabra, todo debe refutarse siempre con la Palabra.

Así pues, vamos pa'llá!


Leemos en Apocalipsis 12,

1 Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.

2 Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.
Según el movimiento mariano, la mujer encinta es María, veamos cómo argumentan esto,
Es cierto que los comentaristas entienden generalmente que el pasaje completo se aplica literalmente a la Iglesia, y que parte de los versos concuerdan mejor con la Iglesia que con María.
Pero... debe tenerse en cuenta que María es a la vez una figura de la Iglesia y su miembro más conspicuo.
Lo que se dice de la Iglesia, en cierto modo se puede decir también de María.
Por ello el pasaje del Apocalipsis (12:5-6) no se refiere a María como una mera adaptación, sino que se aplica a ella en un sentido verdaderamente literal que parece estar parcialmente limitado a ella y parcialmente extendido a toda la Iglesia.
No es maravilloso el argumento?
Es verdad que la mayoría de los comentaristas creen que es la Iglesia... pero qué diablos, es María...!
Ahora bien, cómo sabemos que no es así?

Cómo sabemos que no puede ser que la mujer encinta sea María?

Por Apocalipsis 4, donde inmediatamente después de las advertencias del Señor contra sus iglesias, leemos lo siguiente
1 Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.
Todo aquello revelado en Apocalipsis, alude a acontecimientos futuros, no pasados.

Ergo, la mujer encinta que da a luz no puede ser María.

Mientras meditáis en todo esto, dad gracias a Dios por todo en Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


lunes, 28 de febrero de 2011

De cómo Refutar el Dogma de la Inmaculada Concepción de María...


Mediante la Palabra, se refuta mediante la Palabra.

Recordemos, antes de nada, que dicho dogma sostiene que,
La Iglesia Católica contempla la posición especial de María por ser madre de Jesús de Nazaret y sostiene que Dios preservó a María libre de todo pecado y, aún más, libre de toda mancha o efecto del pecado original, que había de transmitirse a todos los hombres por ser descendientes de Adán y Eva, en atención a que iba a ser la madre de Jesús, que es también Dios.

En esta entrada refutaremos dicho dogma recurriendo exclusivamente a la Palabra.

En efecto, leemos en Lucas 2,
21 Cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, el cual le había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido.

22 Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor.
Detengámonos aquí.
A qué alude dicha purificación?

A Levítico 12, la Ley de la purificación de la mujer tras el parto.

Leamos algunos versículos de dicho capítulo para desmontar el dogma mariano que nos ocupa,
2 Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y dé a luz varón, será inmunda siete días; conforme a los días de su menstruación será inmunda.
Por qué Dios declara a toda mujer que da a luz inmunda, contaminada?

Porque en la sangre está la vida, y dado que en el parto se produce flujo de sangre, la mujer queda impura.

De ahí que no pueda tocar nada santo durante días y días.
4 Mas ella permanecerá treinta y tres días purificándose de su sangre.
Ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario, hasta cuando sean cumplidos los días de su purificación
.
Es obvio que tanto José como ella misma reconocieron la impureza de la madre de acuerdo a la Ley de Dios, de ahí que tuvieran que hacer expiación por su impureza.
24 y para ofrecer conforme a lo que se dice en la ley del Señor: Un par de tórtolas, o dos palominos.
Lucas 2

8 Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto y otro para expiación; y el sacerdote hará expiación por ella, y será limpia.
Levítico 12
Lucas 2:22, junto a Levítico 12, refutan definitivamente el dogma mariano de la preservación del pecado de María.

En efecto, el hecho de que José y María tuvieran que guardar días de purificación, que ofrecieran dos tórtolas o dos palominos como expiación por su impureza, es la demostración de la pecanimosidad de nuestra hermana.

Ahora bien, para qué demostrar dicha pecanimosidad?

Para que todos los católicos que sinceramente aman a Dios y están metidos en alguna secta mariana, comprueben la falsedad de sus dogmas, puedan abandonar dicha secta, y así poder finalmente dirigir sus oraciones única y exclusivamente a Dios Padre.

Mientras meditáis en todo ello, dad gracias a Dios Padre por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...