Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!



martes, 24 de mayo de 2011

De 1 Juan 2:12-14, o los Tres Estados de Crecimiento Espiritual del Cristiano...


12 Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.

13 Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre.

14 Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.

1 Juan 2
Vemos que en este pasaje, Juan nos habla de tres estados de crecimiento espiritual: Niñez, juventud y paternidad.

Ahora bien, la edad que tiene uno no tiene nada que ver con el hecho de pertenecer a uno de estos tres estados.

En efecto, uno puede ser anciano, llevar treinta años en el Evangelio, y ser un niño en Cristo, así como uno puede ser un jovencito, y ser un padre en lo espiritual, de ahí las advertencias de Pablo a Timoteo.

Cuando a uno se le anuncian las Buenas Nuevas, es objeto de regeneración por parte del Espíritu Santo de Dios, uno muere al mundo y renace para Dios como nueva criatura.

Esto significa que todo cristiano renacido es un bebito en Cristo, un bebito que necesita cuidados, ser limpiado, consolado, un bebito lactante, desdentado, que lo deja todo perdido, que apenas puede gatear, y con quien uno debe procurar no enfadarse pues el chiquitín no es autosuficiente y está desconcertado ante la novedades del mundo que le rodea.

Para él todo es nuevo, todo es un peligro, y necesita apoyo y guía constante.

Esta es una de las cosas que muchos predicadores no comprenden.
Predican pues es mandato del Señor, olvidando que sus palabras fueron, Por tanto, id, y haced discípulos de entre todas las naciones.

El discipulado es fundamental, uno no puede ir por ahí dejando a recién nacidos en el Señor como quien planta setas.
Uno debe plantar semillas, es cierto, pero al mismo tiempo debe cuidar de su crecimiento...

Pero decía que cuando uno renace a Dios, es un bebito en Cristo, y como todos los bebés, solo es consciente de sus propias necesidades.

Su relación con Dios se centra en el modo en que éste satisface sus propias necesidades, Gracias Dios por tu Amor, gracias por tus bendiciones, gracias por limpiarme los pañales de pecado, consuélame, levántame, dame, dame, dame...

Su papel es puramente pasivo, no activo,
Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su Nombre,
En efecto, su relación con Dios orbita alrededor de sí mismo, del grado en que el Señor cubre sus carencias espirituales e incluso materiales.

De este modo, al bebé le atraen mensajes tales como
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Mateo 11

37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.
Juan 7

2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre...
Génesis 12
Y le atraen porque se orientan directamente hacia sus necesidades, en otras palabras, el bebito ve a Dios y lo espiritual como un medio de satisfacer sus carencias, no como un fin en sí mismo.

Como niños, los bebitos en Cristo juegan en el parque de la vida, y solo recurren a Dios cuando se hacen daño, o viene un niño más grande que él a pegarle.

Entonces, y solo entonces, cuando su mundo se ve alterado, es cuando recurre a papá Dios.
No, no es maldad, no es egoísmo, es inconsciencia de la realidad del mundo, desconocimiento de a qué han sido llamados.

Por esta etapa hemos pasado todos los cristianos, es una etapa mundana donde lo más importante sigue siendo el Yo, donde uno lucha contra el pecado para evitar malos sentimientos, no por aborrecimiento al pecado en sí, donde uno compite con sus hermanos, no busca edificarlos, donde las caídas de su prójimo son victorias, donde la búsqueda del prestigio propio impera...

Sigamos.
La siguiente etapa es descrita por Juan del siguiente modo:
Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno, Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.
En esta etapa, el bebito ya ha sido fortalecido y es consciente de sus propias capacidades.

Comprende que una de las promesas del Señor es la de liberarnos de la esclavitud del pecado, comprende que tiene las mismas herramientas de las que dispuso el Señor en vida (Espíritu Santo y una voluntad entregada a Dios), y vive una vida alejada del pecado.

Su campo visual se ha agrandado, va más allá de sí mismo pero todavía no es consciente de la realidad circundante que le rodea, de ahí que permanezca en su trono de inconsciente ego-centrismo.

Remarco lo de inconsciencia pues no hay maldad ni en la niñez ni en la juventud cristiana.

Uno debe pasar por estas etapas, y a ningún hermano que esté en ellas se le debe hacer sentir culpable por ello.

A ninguno.
Dios da el crecimiento apropiado a cada uno, de ahí que unos vayan más rápido, y otros vayamos más lento.

Es cierto que es trágico que haya hermanos que tras treinta años en el Evangelio todavía vayan a gatas buscando defectos en sus hermanos, sintiéndose amenazados por los progresos espirituales de sus hermanos, aferrándose al legalismo, rivalizando en todo, pero es que en todas las iglesias hay ovejas y cabras.

Quien tenga oídos para oír que oiga.

Por último llegamos a la etapa de paternidad,
Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio.
El padre es el que -a imagen del Cristo Dios- busca el beneficio de los demás, no el propio, no busca lo suyo sino lo del Señor, comprende que hay mayor bendición en dar que en recibir, no se agrada a sí mismo y sostiene a los débiles en la fe, y ese largo y maravilloso etcétera que hace que uno vea reflejado al Señor en el hermano...

Pero ojo, evitemos malos entendidos.
No es que el bebito y el jóven pidan y el padre sea autosuficiente.

Todos, absolutamente todos los cristianos no podemos hacer nada sin estar bien aferrados a la viña que es Jesús.

Todos somos y seremos toda la vida, absolutamente dependientes del Espíritu, de la misma manera que el Señor, el asunto es que mientras los bebitos y jóvenes piden bendición con una finalidad de inocencia y miope egoísmo, el padre pide bendición para poder ser de bendición para los demás.

De este modo vemos que la finalidad de las bendiciones es una de los rasgos que diferencia a unos de los otros.

Uno bebe de Cristo para que broten ríos de agua viva, ríos de los cuales puedan beber los demás,
37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.

38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.

Juan 7
Uno es hijo de Abraham cuando los demás son benditos en él,
2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.

3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

Génesis 12
Hace años me encontré en You Tube el vídeo de un hermano que se llamaba a sí mismo Adam.
Su reazonamiento era de lo más sencillo: él era Adán pues veía a todos los hombres como sus hijos.

Naïve o espiritualmente maduro?

Ambos, pues cuanto más maduro es uno, de más inocencia se viste.

El Padre es el Nuevo Hombre, el cual crece a imagen de Jesús, la piedra angular sobre la cual todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor.

Todos los cristianos hemos sido llamados a ser imagen de Jesús, todos hemos de llegar a ese estado de crecimiento espiritual donde uno comprende su total dependencia de Dios, donde no es una derrota anteponer las necesidades de los demás a la propia, donde no devolver mal por mal no es visto como un acto de cobardía sino de Amor, donde uno procura ser el servidor de todos, agradar solo a Dios no a los hombres, en otras palabras: Donde uno -por el poder del Espíritu en él- anda por el Camino como él anduvo.

Mientras meditáis en todo esto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


jueves, 19 de mayo de 2011

De Obligaciones, Arrepentimientos e Hipercalvinismos...


Leo en los Articles of Faith of the Gospel Standard Aid and Poor Relief Societies, el Artículo 26 que dice lo siguiente:
Negamos que la fe y el arrepentimiento sea una obligación para todo ser humano.

Negamos que el ser humano tenga en sí la capacidad natural de hacer algo espiritualmente bueno.

Igualmente rechazamos la doctrina de que el hombre -en su estado natural de rebelión- debe ser exortado a creer, arrepentirse y volverse a Dios.
Los errores del hipercalvinismo son incontables y bastante graves, pues dicen medias verdades que irremediablemente degeneran en grandes mentiras.

Vayamos poco a poco.
Negamos que la fe y el arrepentimiento sea una obligación para todo ser humano.
El error de base de la frase anterior radica en el desconocimiento de que todo mandato de Dios debe ser obedecido por la sencilla razón de que es mandato de Dios, y por consiguiente su desobediencia es pecado.

En efecto, si es cierto que la fe y el arrepentimiento no es obligación de todo ser humano, tal como sostiene el hipercalvinismo, cómo es que es un pecado no responder a la llamada de Dios?

Pero Rents, no tiene sentido hacer tal cosa pues el hombre en su estado natural está espiritualmente muerto, replica el hipercalvinista.

Oh sí, eso es cierto, pero lo que el confundido hermano no tiene en cuenta es que la fe es por el oír y el oír por la Palabra de Dios, y hasta que no se predica la Palabra, los muertos permanecen en sus sepulcros, de ahí que Pablo nos diga que,
13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?

15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: !!Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!

[...]

17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

Romanos 10
En efecto, Profetiza sobre estos huesos secos, le dice Dios a Ezekiel, y los huesos viven, pues Dios -tal como refleja la Creación- de la Nada crea Vida mediante Su Palabra.

Ahora bien, no nos desviemos del tema.
Que el hombre sea incapaz de responder al llamado de Dios no le exime de su obligación, pues su incapacidad viene de su voluntad.

El hombre es incapaz de obedecer a Dios simplemente porque no le da la gana.

No quiere.

Su incapacidad proviene de su voluntad, la cual es esclava de su pecado.

Al mismo tiempo, es que un padre de familia pobre está eximido de la obligación de tener que mantener y alimentar a su familia?
Ciertamente no.

El padre de familia pobre es tan responsable del bienestar de sus hijos como el rico, y que no disponga de los medios para hacer tal cosa no le libra de su responsabilidad.

El hipercalvinismo es un buen ejemplo de lo que sucede cuando no se lee la Palabra como un todo, pues su énfasis exagerado en la incapacidad del ser humano, degenera en clara desobediencia del Señor,
46 y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día;

47 y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.

Lucas 24
Ahora bien, uno de los fines del hipercalvinismo en su negativa a predicar a personas que no hayan dado muestras de haber sido influenciadas por el Espíritu de Dios, es evitar otra doctrina no menos herética: que Jesús murió por toda la humanidad.

Dios solo puede hacer responsables a aquellos que haya capacitado a responder a Su llamado, sostienen.
Por consiguiente, continúan, afirmar que toda la humanidad es responsable y está obligada a arrepentirse y obedecer al Señor, es decir que Jesús murió por toda la humanidad.

Grave error de razonamiento, pues Dios ordenó a Israel que obedeciese la Ley y sabemos que esta no fue entregada para ser obedecida, sino precisamente para que el hombre se diese cuenta de que no podía ser obedecida, de que no podía alcanzar los stándares de Santidad de Dios, de que no podía hacer a Dios deudor suyo.

El israelita no debería haber hecho todo lo posible por ajustarse a la Ley, lo que debería haber hecho es confesarle a Dios su incapacidad, y clamar Misericordia, pues esta es la única manera en que un ser humano puede obtener algo de Dios, no por sus obras, sino apelando a la pura Misericordia de Dios.
32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez...
No la destruiré, respondió, por amor a los diez.

Génesis 18
Lo mismo pasa con el Evangelio.

Todo hombre natural escucha el llamado a arrepentirse y a creer en el Señor, pero solo aquellos que sienten viva su incapacidad por cumplir la Voluntad de Dios -convicción de pecado- serán aquellos que encararán la oferta de Salvación como lo que es: la última oportunidad para salvar su vida sobre la que asirse.

Eso, no un regalo ofertado para disfrutar una vida mejor.

El hipercalvinismo no comprende que los Caminos de Dios no son nuestros caminos, y que el llamado a arrepentirse no tiene el único fin de reunir a los hijos de Dios, o es que el Señor no sabía perfectamente que nadie respondería a su llamada, que sería traicionado y abandonado por sus propios discípulos?

Por estas razones y por otras muchas más que dejaré para entradas posteriores es por lo que hemos de rechazar los excesos hipercalvinistas.

Mientras meditáis en todo ello, dad las gracias a Dios en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


miércoles, 18 de mayo de 2011

De Algunas Diferencias Básicas..


Me pide esta mañana un hermano vía mail, que le explique brevemente cuáles son las diferencias básicas entre el calvinismo y el arminianismo... (!?)

Su petición me ha recordado una escena que vi hace tiempo en un debate universitario.

Demuestre la existencia de Dios, tiene cinco minutos, dijo el moderador inconsciente de lo hercúleo y representativo de nuestra época que era su petición.

Pero intentemos obrar el milagro.

El calvinismo niega que el hombre tenga papel alguno en su Salvación, mientras que el arminiano sostiene que el hombre debe cooperar con Dios para así ser finalmente salvo.

En el calvinismo Dios regenera al pecador y entonces le concede el don de la fe perseverante, mientras que el arminianismo defiende que la regeneración se produce gradualmente y sigue a la aceptación libre y voluntaria de la oferta de Salvación.

El calvinista grita Soli Deo Gloria pues todo el mérito en la Salvación del pecador pertenece a Dios, mientras que el arminiano debe apoyarse sobre dos columnas -Dios y él mismo- para ser salvo.

El calvinista es por tanto Monergista, mientras que el arminiano es Sinergista.

El arminiano sinergista enseña que, Los que creyeron fueron ordenados a vida eterna, pero la Palabra nos dice que,
48 Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.
Hechos 13
El arminiano sinergista enseña que, Nadie conoce al Padre excepto aquellos que eligen al Hijo, pero la Palabra nos dice que,
27 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.
Mateo 11
El arminiano sinergista enseña que, Todo el que quiera puede ir a Jesús y ser salvo, pero la Palabra nos dice que,
65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.
Juan 6
37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.
Juan 6

El arminiano sinergista enseña que, El ir a Dios depende en última instancia de la voluntad humana, mientras que la Palabra nos dice que,
12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Juan 1
El arminiano sinergista enseña que, No eres del rebaño de Dios porque no crees, pero la Palabra nos dice que,
26 Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho.
Juan 10
El arminiano sinergista enseña que, No sois cristianos porque no queréis ni escuchar ni creer las palabras de Dios, pero la Biblia nos dice que,
47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.
Juan 8
El arminiano sinergista enseña que, Dios respeta la libre voluntad del ser humano, pero la Biblia nos enseña que Pablo fue puesto como ejemplo de todos los que han de creer, y todos sabemos cómo fue la conversión de Pablo.

Con todo esto en mente, uno comprende por qué la defensa del Sola Scriptura es inherentemente calvinista.

Mientras meditáis en todo esto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


martes, 17 de mayo de 2011

De que todo Dogma No Tiene Por Qué Ser Autoreferencial


Hace poco encontré en un blog ateo de cuyo nombre no quiero acordarme, la siguiente objeción lógica,
Todo dogma de fe se autorefuta a menos que el dogma de fe sea autoreferencial.
La respuesta a esto es: Por qué?
Todo dogma debe ser autoinclusivo, pero no tiene por qué ser autoreferencial.

En efecto, apliquemos la misma premisa sobre otras esferas de la vida, para demostrar lo falaz de dicho argumento.

Tomemos, a modo de ejemplo, las escalas métricas.

La Oficina Internacional de Pesos y Medidas establece la norma -el dogma- de toda escala métrica, no obstante, sería disparatado decir que toda escala se autorefuta a menos que no haga referencia a la Oficina Internacional de Pesas y Medidas.

No obstante, en la falacia atea vemos un claro paralalismo con los argumentos empleados por las iglesias ortodoxas y católica, en su ánimo de refutar la negación del Magisterio exclusivo de dichas iglesias por parte del protestantismo.

En efecto, según estas iglesias, no es necesario que un dogma aparezca en la Palabra para que sea aceptado como dogma, por tanto, el axioma Sola Scriptura es derribado por no ser autoreferencial.

Esta es la base sobre la que reposa el razonamiento de que es necesario un dogma previo -el Magisterio ortodoxo-católico- a la hora de encarar las Escrituras.

Ahora bien, si el dogma protestante de Sola Scriptura se autorefuta pues la Escritura -a su entender- no se establece a sí misma como única referencia dogmática, es decir, no es autoreferencial, por qué no se aplica la misma escala a todo dogma ortodoxo-católico que no es autoreferencial?

Y llegados a este punto es cuando vemos que el argumento en contra del grito Sola Scriptura por parte de las iglesias ortodoxas y católicas no es nada más que una piedra enorme lanzada sobre su propio tejado.

Mientras meditáis en todo esto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


lunes, 16 de mayo de 2011

De Por Qué los Cristianos Harán Obras Mayores que las que Hizo el Señor...


12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

Juan 14
De qué nos habla el Señor?

A qué se refiere cuando nos dice que El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará...?

La clave -para variar- está en el contexto.

Exacto, en el versículo 12 leemos un efecto: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará...

Producido por una causa: Porque yo voy al Padre.

Por tanto, de qué nos habla el Señor?

De la unción del Espíritu Santo que nos capacita para andar como él anduvo.

Exacto, el Señor nos vino a liberar de la condena del pecado, del poder del pecado y de la presencia del pecado.

La condena del pecado se realizó en la cruz, pues todos aquellos redimidos por Jesús están libres de la condena que la Ley de Dios exige por el pecado.

Y la libertad de la presencia del pecado se cumplirá tras la Parousía.

No obstante, lo que la inmensa mayoría de los cristianos no se dan cuenta, es de que Jesús vino también a librarnos del poder del pecado.

En efecto, Jesús era el Mesías, es decir, el Cristo.

Cristo significa Ungido.

Ungido de qué?
Del Espíritu Santo de Dios.

Dios encarnado en Jesús, vivió como hombre una vida en el poder del Espíritu Santo.

Una vida como hombre, pero sin pecado, pues vivía sometido al Espíritu.

Efecto: Vida sin pecado.

Causa: Sometimiento al Espíritu de Dios.

Por tanto, cada vez que peques, no te olvides que la culpa es enteramente tuya, pues tienes las mismas armas de las que dispuso el Señor: el Espíritu y la voluntad de amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo.

Esto es una gran lección, y sobretodo una bofetada en pleno rostro a todos nosotros que nos llamamos discípulos de Jesús, pues disponemos de las mismas herramientas que el Señor dispuso -El Espíritu Santo de Dios- y no obstante, por mil y una razones injustificables -pereza, egoísmo, debilidad, estupidez...- pecamos todos y cada uno de los días de nuestra vida.

Lo trágico del asunto es que muchos cristianos ungidos por el Espíritu viven como si estuvieran solos ante el mundo, y siguen sufriendo una mentalidad de esclavo.

Martyn Lloyd-Jones hizo una descripción maravillosa de este lamentable estado, mediante el siguiente ejemplo.

Tras la guerra civil norteamericana, millones de negros pasaron repentinamente del status de esclavitud, al de hombre libre.

Hombres libres con igualdad de derechos y obligaciones.

No obstante, durante décadas y décadas, cuando el hombre negro, el cual había sido educado como esclavo, recibía una orden de un tipo blanco, el negro no ofrecía resistencia.

El negro sabía que era libre, que tenía los mismos derechos que el blanco, no obstante, renunciaba a su realidad por una razón muy simple.

Seguía teniendo mentalidad de esclavo.

A esos pobres hombres les parecía impensable desobedecer a los que durante siglos, habían sido los amos de sus antepasados.

Eso es lo que le pasa a muchos cristianos, los cuales han sido liberados del poder del pecado pero en su mente, siguen siendo sus esclavos.

Pero para variar divago.

Cuando el Señor dice, las obras que yo hago, él las hará también, se refiere a la capacidad de hacer la Voluntad de Dios, pues todos los que tenemos el Espíritu Santo, tenemos la capacidad -aunque no todos la voluntad total y absoluta- de hacer la Voluntad de Dios.
10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.
Juan 14

13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por Su buena voluntad.
Filipneses 2
Ahora bien, qué quiere decir Jesús cuando dice que haremos obras aun mayores?

Se refiere a la unidad de Espíritu entre los hermanos.

Esto es algo que el Señor no pudo hacer en toda su vida.

Era la última noche del Señor en este mundo como hombre y sus discípulos discutían para saber quién sería el mayor de todos...

Ahora bien, por qué el Señor no pudo hacer tal cosa?

Porque hasta que él no muriera, hasta que el Mesías no fuera glorificado, no podría enviar al Paráclito que nos permitiera andar como él anduvo, y ser Uno en Espíritu.

Recordáis en la oración final del Señor en Getsemaní, cómo insistía en la Unidad de los creyentes?
11 Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti.
Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.

12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese.

[...]

20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,

21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.

23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

Juan 17
Y no es uno de los distintivos de los cristianos es el amor entre nosotros?
35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
Juan 13
Exacto, aquello que maravillaba a las culturas paganas, era el amor que se tenían los primeros cristianos entre sí, cómo se ayudaban unos a otros, cómo anteponían las necesidades ajenas a las propias, etc...

Justo lo contrario de hoy en día, donde crece la desconfianza entre los que se llaman cristianos.

Para vergüenza nuestra lo digo.

Por otro lado, es por esta necesidad de Unidad en nuestra diversidad, por lo que Dios eligió la imagen del Cuerpo para representar al Pueblo de Dios.

Diversos miembros, todos dependientes uno de otro, pero todos sometidos a los dictados de la cabeza que es Cristo.

Las iglesias deberían ser en sí mismas auténticos cuerpos de Cristo, no obstante, es triste ver cómo en muchas iglesias uno ve un brazo por aquí, un pulmón por allá, pero no un cuerpo...

Para vergüenza nuestra también lo digo.

Ahora bien, Unidad de Espíritu no significa estar de acuerdo en todo, significa ser Uno en nuestra diversidad de criterios.

En lo básico Unidad, en lo secundario Amor.

Mientras no contradiga un dogma básico de la fe, que el cristiano crea y haga lo que le dé la gana, por eso soy tan laxo ante herejías tales como la transubstanciación, o el bautismo de niños, pues no afectan para Nada lo Esencial.
11 Y él (Dios) mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,

12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

Efesios 4
No es importante estar de acuerdo en todo como borregos o autómatas, lo importante es estar unidos en lo básico.

De hecho, no brilla más el amor de Dios cuando se toleran los errores del hermano que no afectan lo básico, no nos insistía Pablo de que recibiéramos al débil en la fe y no buscáramos señorearnos de ellos?

En resumen, a qué se refería el Señor Jesús cuando dijo, El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también...?

A la capacidad de hacer la Voluntad de Dios por el poder del Espíritu en nosotros.

A qué se refería cuando dijo, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará...?

A la Unidad en la diversidad del Cuerpo de Cristo que formamos todos los cristianos.

Mientras meditáis en todo esto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


domingo, 15 de mayo de 2011

De la Esclavitud de Vivir Sometido al Veredicto de los Jueces del Mundo...


11 Porque YHWH me dijo de esta manera con mano fuerte, y me enseñó que no caminase por el camino de este pueblo, diciendo:

12 No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo.

13 A YHWH de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo.

Isaías 8
Una cosa es la aceptación intelectual de que Dios es el Juez único del universo, y otra muy diferente es vivir bajo esta certeza.

Durante muchos años, estuve preocupado por lo que pensaban de mí mis hermanos, mis compañeros de trabajo, mis amigos, mis familiares...

Afirmaba en todas partes que Dios es nuestro Juez, pero vivía sometido al veredicto de miles de jueces a mi alrededor.

Si perseveráis en mi doctrina, seréis verdaderamente discípulos míos, y conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres, dijo el Señor nuestro Dios, de donde se infiere que nada que venga de Dios nos esclavizará.

En efecto, una de las Verdades que nos reveló el Cristo es que Dios es nuestro único Juez, y que por tanto, hemos de vivir buscando agradarle únicamente a Él.

Y vivir esta realidad es extraordinariamente liberador.

Liberador de la esclavitud de la opinión de los miles de jueces a nuestro alrededor que en nuestra estupidez y debilidad, levantamos contínuamente, dándoles un poder que debemos reservar únicamente para Dios.

Esto no significa que debamos ser insensibles a las opiniones de los demás, ni que debamos ser indiferentes a las necesidades ajenas.

Lo que esto significa es que nuestra única preocupación debe ser agradar a Dios.
10 Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.
Gálatas 1
Métete esto en la cabeza: Ni nuestras palabras, ni nuestras acciones, ni nuestra forma de vida podrán agradar jamás a quien es del mundo.

Jamás.

No busques agradar a los demás porque su veredicto siempre será condenatorio.

Siempre.
3 Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías.

4 A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan;

1 Pedro 4
Por tanto, dado que es literalmente imposible servir a dos Señores, dado que amistad con Dios es enemistad con el mundo, ocúpate y preocúpate únicamente de agradar al Señor, pues de eso va todo.

Solamente alguien que haya vivido durante años sometido a la esclavitud del qué dirán, puede apreciar la libertad que supone el no caminar el camino de ese pueblo, ni llamar conspiración a lo que ellos llaman conspiración.

Mientras meditáis en todo esto, dad gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


sábado, 14 de mayo de 2011

Del Libro de Jonás y el Arminianismo...


Libro de Jonás desde un Punto de Vista Calvinista

-Dios le ordena a Jonás que anuncie en Nínive que la ciudad será destruída por sus maldades.

-Jonás desobedece y se larga en dirección contraria.

-Dios le fuerza a ir a predicar a Nínive que tras el anuncio se arrepiente.

-La Misericordia de Dios es glorificada, mientras se pone de relieve la importancia del arrepentimiento.


Libro de Jonás desde un Punto de Vista Arminiano

-Dios le ofrece a Jonás la posibilidad de que -si no le importa- anuncie en Nínive que la ciudad será destruída por sus maldades.

-Jonás desobedece y se larga en dirección contraria.

-Dios respeta la libre decisión de Su criatura, y los ninivitas son abrasados hasta convertirse en simpáticos carboncillos.

-Con los carboncillos, un artista de la región pinta un cuadro titulado "Al pollo le falta algo de sal", el cual causa sensación y espanto por igual, en la exposición pictórica anual de la región por su trazo firme y delineado honesto, hasta que el cuadro es saboteado por el gremio de saladores de Babilonia, al derramar sobre él un pote de leche con miel y canela al grito de "El pollo estaba en su puntoooo!".

-Jonás abre una tienda de delicatessen kosher en la costa mediterránea, y cuando muere, Dios le manda al infierno junto con los ninivitas, los cuales pasan media eternidad dándole en la cabeza por gili...