Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!



lunes, 1 de febrero de 2010

De Romanos 1:16-17 (2)



En la primera parte de este análisis contestábamos a la pregunta de cómo salva el Evangelio a los creyentes, no cómo el Evangelio hace que la gente sea creyente.

Porque de eso es de lo que habla Pablo, volvamos a leer los versículos en cuestión:
16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.

17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.
Lo que Pablo dice es que el Evangelio es el instrumento del Poder de Dios para salvar a los creyentes, así pues, es conveniente que sepamos el cómo sucede esto para que podamos aplicarlo correctamente.

Es importante no perder de vista el versículo 17 porque es el que nos da la respuesta a la pregunta, cómo salva el Evangelio a los creyentes?

Es decir, cómo nos libra del justo juicio de Dios, de la Ira de Dios?

El versículo 17, la respuesta está en el versículo 17,
17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.
En efecto, es un bastante impactante ver que aquello que en un principio nos condena -la Justicia de Dios- sea lo mismo que en realidad nos salva.

La Santidad de Dios demanda de nosotros una justicia que somos incapaces de alcanzar porque el ser humano no es que peque, es que no puede dejar de pecar.

Cada vez que cometemos un pecado, nuestra alma queda manchada e impura, de este modo, dicha impureza nos imposibilita el tener comunión con Dios en el Paraíso ya que este es un lugar de pura Santidad y donde hay santidad no puede haber pecado del mismo modo que donde hay luz no puede haber sombra.

Si en el Paraíso pudiera haber almas pecadoras, el Paraíso dejaría de ser el Paraíso.

Nuestro contínuo pecar imposibilita que tengamos Vida Eterna con Dios la cual es lo que se conoce como segunda muerte.

Este es el significado de la frase Toda alma que pecare morirá, es decir, no podrá tener Vida Eterna.

Pero este problema lo soluciona el Evangelio ya que en él se anuncia que Dios nos provee la justicia que nosotros somos incapaces de alcanzar.

Y esa justicia es Jesús inmolado como un cordero sacrificial.

Cuando leemos en el versículo 17 que se nos habla de la Justicia de Dios, hemos de tener claro que esta frase alude -entre otras cosas- a que en el Evangelio Dios vindica Su Justicia al perdonar nuestros pecados y ejecutar dicha Justicia sobre nuestro sustituto (Su Ley se observa, queda salvaguardada Su integridad), y a que nosotros somos declarados justos al imputársenos la justicia de Jesús por fe.

Todo esto cosas es dado por Gracia porque la Salvación es por Gracia, ya sabes, no por obras para que nadie se gloríe.

El Evangelio contiene todo lo que necesitamos para ser justos, para ser declarados justos y para hacernos progresivamente justos... y todo ello se obtiene por fe, es decir, los únicos beneficiarios de lo que anuncia el Evangelio son aquello que lo reciben por Fe.

Lo cual también se concede por Gracia...

Pero fijémonos en algunos detalles que contienen los versículos en cuestión.

Pablo hace una alusión clara en su versículo 17 a una cita del profeta Habacuc,
17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.
Conviene que no perdamos de vista un detalle, en la primera parte del versículo la palabra justícia alude a Dios -la Justicia de Dios- mientras que en la segunda parte -la cita de Habacuc- la justicia que se menciona es la del hombre.

Por qué Pablo utiliza una cita del Antiguo Testamento cuando existe una diferencia tan grande entre la Justicia de Dios y la del hombre?

La respuesta es que esta cita revela lo que Pablo tiene en mente cuando habla de que en el Evangelio, la justicia de Dios se revela de fe y para fe, porque lo que nos está destacando no es que Dios sea justo si no que Dios imputa su justicia en el hombre para que este pueda ser declarado justo.

El justo, aquel que es declarado justo por la Gracia de Dios de darle Su justicia, vivirá por la fe.

En efecto, el versículo 17 nos dice que la justicia de Dios es revelada puesto que es dada a pecadores para que estos puedan ser justificados, estar en paz con Dios.

Pero hay más.

Pablo en Romanos 1:16-17 emplea una estructura que más tarde empleará en el capítulo tercero.
20 ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
Este versículo pone en relieve el modo en que somos justificados, es decir, lo que nos dice es que nosotros somos incapaces de estar en paz con Dios por mucho que sigamos las obras de la Ley.

Pablo continúa desarrollando esto en el versículo siguiente,
21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas.
Véis el paralelismo?

Aparte de la Ley - La justicia de Dios

Se revela - Se ha manifestado...

Es decir, pablo presenta nuestra justificación como una manifestación de la Justicia de Dios, lo cual es perfectamente descrito en los versículos siguientes,
22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,

23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús
En definitiva lo que Pablo nos dice es que, en la muerte de Jesús, Dios ha manifestado Su Justicia al castigar nuestro pecado en Jesús e imputarnos su justicia a los que creemos en su trabajo redentor.

La única manera por la que un ser humano puede ser declarado Justo es aparte de la Ley.

El Evangelio demuestra la justicia de Dios no solo porque el pecado recibe su castigo y se observa la Ley de Dios, si no porque los que creen en el trabajo redentor de Jesús son declarados justos al imputársele su justícia.

Esto fue anunciado por Dios en la Ley entregada a Moisés con el sacrificio anual del cordero en el Templo, ya que éste recibía el castigo por los pecados del pueblo y al pueblo se le imputaba la pureza del cordero, un animal sin mancha criado en un lugar de pura santidad: el Templo.

El Evangelio no es solo una declaración de nuestra justicia, si no el anuncio de que Dios ha conseguido la cuadratura del círculo al responder a la pregunta, Cómo puede un Dios justo, perdonar al culpable y seguir siendo Justo?

Y la respuesta es ofrecida en el Evangelio, ya sabes, más el justo vivirá por la fe.

Aún quedan unos cuantos detalles por desarrollar pero será en una próxima entrada porque esto ha quedado largo, largo y largo...

Mientras tanto, Dad gracia a Dios por todo en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

viernes, 29 de enero de 2010

De Kaabas y Kaabas...

Y el comerciante reía ante la visión de tanto tipo girando alrededor de la Kaaba sin darse cuenta que su vida giraba alrededor de otra Kaaba.

Una a la que le rendía no menos devoción...


martes, 26 de enero de 2010

De Errores Doctrinales que Hacen Mover el Dedito a Calvino (2)

Leo en Tora.arg un artículo sobre la Halajá firmado por el hermano, amigo, señor Shaina S. Handelman, el cual escribe lo siguiente:
Para los cristianos, la halajá fue (y todavía es) un anatema. La "letra" de la ley fue enterrada frente a su "espíritu", con Pablo argumentando que, de hecho, la ley era la fuente misma del pecado.
En lugar de seguir a la halajá, sólo se necesitaba "creer", sentir, y renacer en espíritu, no seguir la disciplina de una ley pesada, sino las iluminaciones del corazón interior de uno.
Hmm... veamos qué es lo que nos tiene que decir el dedito de Juan Calvino.

Dedito...

Dedito...

HABLAAAAAAAARGH...!

Ahahá, lo sabía, el dedito no deja pasar ni una!

Dónde está el error del disparate excretado por Handelman?

Pues que en ninguna parte del Nuevo Testamento leemos nada remotamente parecido a lo que nos dice Handelman, ya sabes, que la ley era la fuente misma del pecado.

Lo que leemos no es que la Ley sea la fuente del pecado sino que mediante la Ley, es como llegamos al conocimiento del pecado.

Es decir, no fue hasta que leímos No desearás la mujer del prójimo, que el hombre cobró conciencia de que dicha acción era pecado.

Veamos qué es lo que nos dice Pablo:
7 ¿Qué diremos, pues? ¿La Ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la Ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.

8 Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la Ley el pecado está muerto.

9 Y yo sin la Ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí.

10 Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte;

11 porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.

12 De manera que la Ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.

13 ¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso.

14 Porque sabemos que la Ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.

Romanos 7

Por todo ello,recomendamos al señor Handelman o bien el seguimiento de un curso intensivo sobre cristianismo paulino, o bien que se calle y no hable de lo que no sabe porque entonces lo único que consigue es quedar como un ignorante y hacer que alguien como yo, abra entradas sobre tipos como él...


domingo, 24 de enero de 2010

De Debates con contra Unicitarios



Me encantan los debates, y me encantan porque te obligan a buscar información con lo cual aprendes muchísimo.

Eso es lo que me pasó no hace mucho en un debate que mantuve en un blog unicitario.

Adjunto una de las partes, recomendando leer el resto de mi participación del debate, aquí.

Tema: Re: Hablemos de la trinidad se animan? Jue Nov 26, 2009 7:44 pm

Gusti:
Querido hermano nunca podras demostrar que Dios el unico y que es uno,puede ser tres y la vez uno

Tampoco podremos demostrar jamás la existencia de Dios y sin embargo, eso no nos detiene.

Respecto a sus preguntas, déjeme hacerle ver una cosa.

Hay un concepto que se nos repite en los Evangelios, y es el de Jesús siguiendo al Espíritu,
Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo...
Jesús se sometía al Espíritu para cumplir así su misión de Mesías ungido por el Espíritu.

Observe la vida de obediencia de Jesús, una vida vivida en el poder del Espíritu (recuerda a Jesús orando contínuamente?).

Pero si resulta que Jesús es el Dios hombre, qué necesidad hay del Espíritu?

Qué podría añadir el Espíritu Santo a la deidad de Jesús?

Qué sentido tiene el Espíritu Santo en la vida de Jesús?

Por qué ese énfasis en los Evangelios de mostrar a un Jesús caminando en el poder del Espíritu?

Por qué los profetas del Antiguo Testamento nos hablaban de un Mesías ungido por el Espíritu Santo cuando el Mesías era el Dios hombre?

Dicho de otro modo, por qué Jesús en su obediencia inmaculada es establecido como modelo de cómo debemos vivir si él era el Dios hombre y nosotros no?

Es justo para nuestra naturaleza pecadora intentar seguir las admoniciones de Pedro en su primera carta?
porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas
Cómo puede Pedro pedirnos que sigamos los pasos del Dios hombre, de aquel que jamás cometió pecado?

Es justo para nosotros hombres pecadores?

...

La respuesya es sí, sí que lo es.

Déjeme explicarle por qué hermano.

La respuesta a estas preguntas es que, por un lado era necesario que Jesús fuera Dios para poder ofrecer una propiciación, un sacrificio infinitamente válido a ojos de Dios, pero... y aquí viene lo más importante, aunque Jesús era Dios, tuvo que vivir su vida como un hombre.

Para poder ocupar nuestro lugar tuvo que rebajarse voluntariamente y hacerse semejante a nosotros hermano.

De este modo, el segundo Adán, la semilla de Abraham, el hijo de David, vivió toda su vida, de principio a fin, mediante el Poder que el Padre le envió para fortalecer su humanidad.

Y qué es aquello que el Padre proveyó para él?

Su Espíritu.

De esta manera el Dios hombre pudo crecer y sobreponerse a todas y cada una de las tentaciones, y poder al fin, sobreponerse a la prueba más terrible: la Cruz.

Cómo vivió Jesús toda su vida?

En el Poder del Espíritu.

Por eso Jesús oraba contínuamente, por eso era llevado de aquí para allá por el poder del Espíritu.

En realidad, lo mismo hacemos usted y yo, hermano, no es cierto?
Si no fuera por el Espíritu Santo no podríamos orar siquiera.

Por eso es justo que Pedro nos pida que sigamos los pasos de Jesús, porque aunque era 100% Dios, se vació de su poder y al ser también 100% hombre, tuvo que subsistir mediante el poder que el Padre le envió: Su Espíritu, el Espíritu Santo.

Observe cómo las Escrituras nos hablan de ello:
1 Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. 2
Y reposará sobre él el Espíritu de YHWH; espíritu de sabiduría y de
inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento
y de temor de YHWH. 3
[...]
y herirá la tierra con la vara de su boca, y
con el espíritu de sus labios matará al impío

Isaías 11
Se ha dado cuenta?

El Espíritu del Señor reposará sobre él, Espíritu de sabiduría, de inteligencia, de consejo, de poder, de temor a YHWH...

Por eso Jesús -a pesar de ser el niño Dios- crecía en sabiduría.

Jesús debía ser Dios para hacer una propiciación infinitamente valiosa...

Debía ser hombre para poder ocupar nuestro lugar.

Y debía valerse de lo mismo que nos hemos de valer nosotros para poder exigir que se siguiera sus pasos.

Y ahora por favor, podría contestar mis preguntas?

Es decir, no nos está explicando claramente Jesús en Juan 17, a qué Unidad alude él cuando dice que sus discípulos seremos Uno así como él y su Padre son Uno?

Cómo cuadra en su teología (me refiero a la creencia de que Dios Padre y Jesús son el mismo...) Marcos 13:32?
Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre
Y también, cree que el hecho de no entender una verdad bíblica nos da derecho a refutarla?

Dios le bendiga!



C'est fini!

viernes, 22 de enero de 2010

De que No Hay Otro Lugar

No te olvides de esto, toda la Gracia que Dios nos otorga, nos la da sólo recorriendo un Camino de comunión con Jesús crucificado.

No te extrañes de esto porque conoces el Evangelio, Cristo vino para ocupar tu lugar, y tú debes colocarte con él y luchar diariamente por permanecer allí, el único lugar de toda la tierra que es suyo y tuyo: la cruz.

Es suyo por libre elección y es tuyo por maldición de pecado.

A lo primero lo llamamos Amor a lo segundo Naturaleza Caída.

Amor porque Cristo no tenía ninguna obligación de ocupar tu lugar, ya sabes, si este mundo no exisitiera Dios seguiría siendo Eterno, Omnipotente, Santo, perfecto... pero él vino a buscarte y tú sólo puedes encontrarle allí.

En serio, en ningún otro sitio puedes encontrarle, pero no tengas miedo.

No sabes que las veces que más utiliza Jesús el modo imperativo en los Evangelios es mediante esta fórmula?

No temáis, no tengáis miedo...

Por tanto hazle caso y no temas, porque él transformó un lugar de maldición en uno de bendición al librarte de la maldición haciéndose maldición muriendo tu muerte.

Aférrate a la cruz, puesto que cuando estás en ella, a pesar de ser por naturaleza pecador y digno de eterna separación de Dios, participas de su bendición y recibes Vida Eterna.

En ninguna otra parte salvo en el único lugar de toda la tierra que es suyo y tuyo se encuentran maldición y bendición, Vida y liberación, justicia y redención...

Y de la misma manera que tu maldición le señalaba la cruz como el único lugar en el que podía unirse a ti por completo, su bendición te señala la cruz como el único lugar en el que podías unirte a él.

Por tanto, no temas, aférrate a ella y no temas.

Él tomó tu cruz como la suya propia, toma tú la suya como la tuya propia.

Tu naturaleza maldita debe permanecer clavada en la cruz, y sólo permaneciendo crucificado cada día puedes morir y disfrutar del Poder de Su Vida.

Por todo ello, dad gracias a Dios en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...



Entrada inspirada por la altamente recomendable lectura del libro Permaneced en Cristo de Andrew Murray...

jueves, 21 de enero de 2010

De Explicaciones sobre qué Significa que Dios es un Dios Celoso

Viendo a mi querido y difunto Ronen Levi Yitzchak Segal en uno de sus vídeos titulado G-d is a jealous G-d, escucho que replica (en respuesta a la pregunta de si es una contradicción que Dios -la Perfección más absoluta- sea celoso ya que los celos son un defecto), escucho que replica -decía- que a él no le causaría ningun sobresalto llegar al Cielo y comprobar que Dios no es perfecto.

Lo que Ronen no entiende es que Dios sea celoso es una evidencia de sus perfecciones, me explico.

Dios es la perfección más absoluta, ya sabes, pura Misericordia, pura Verdad, Pura Santidad, por tanto, cuando Dios nos dice que nos acerquemos a Él, no lo dice porque busque algo, lo dice exclusivamente por nuestro bien.

Nosotros somos los imperfectos, nosotros somos los que tenemos algo que ganar con la obediencia a Él puesto que le hagamos caso o no, Dios seguirá siendo perfecto, Santo, puro...
Dios no nos necesita, somos nosotros los que le necesitamos a Él puesto que mientras nosotros somos Potencia -aristotélicamente hablando- Él es Acto, de ahí que uno de los nombres de Dios sea Yo Soy el que Soy, es decir, Dios es el único que Es.

Ahora bien, qué tiene que ver todo esto con los celos?

Tiene que ver bastante.

Si la Bondad más absoluta no le dijere a las criaturas a las que se da a conocer que no se alejaran de ella, si no se preocupara de que no se alejaran de ella, dicha Bondad dejaría de ser la Bondad más absoluta puesto que no se preocuparía del Bien de la susodichas criaturas.

El Celo de Dios es la manifestación de Su Bondad, quieres vida? ven a Mí porque soy más de lo que puedas soñar jamás, pero no te alejes de Mí puesto que mi preocupación más absoluta es tu Bien, no el mío.

El Celo de Dios es manifestación de toda Su esencia, ya sabes, YWHW, YWHW, Fuerte, Misericordioso y Piadoso; tardo para la ira, y grande en Misericordia y Verdad...


miércoles, 20 de enero de 2010

De Romanos 1:16-17 (1)

16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.

17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.

Romanos 1:16-17

Déjame aclarar algo, el versículo 16 no significa que el Evangelio tiene el poder de convertir a la gente automáticamente como por arte de magia, pues este error es repetido por algunos evangélicos, lo que significa es que el Evangelio es el Poder de Dios para llevar a los que creen a Su eterna y segura presencia.

Esta frase tan complicada necesita una explicación, aunque, hagamos bien las cosas, y situémonos de lleno en el contexto necesario que nos ayude a una mejor comprensión del texto.

Veamos, Pablo nos habla de Salvación, bien, pero Salvación de qué?

La respuesta escandaliza a los que creen que Dios es algo así como un viejecito simpático dispuesto a perdonar siempre las travesurillas de sus nietecitos...

El Evangelio nos salva de la Justicia de Dios, de la Ira de Dios.

Esto queda claro en el versículo siguiente:
18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;
En efecto, el pecado no puede tener comunión con la Santidad, de ahí que el castigo al pecado sea la muerte, es decir, la eterna separación de Dios.

Eso es lo que quiere expresar el sistema sacrificial establecido por Dios de Levítico, ya sabes, las almas impuras no pueden alcanar la Vida Eterna en la presencia de Dios porque si en el Paraíso pudieran haber almas pecadoras, el paraíso dejaría de ser el Paraíso.

El Paraíso es un lugar de pura Santidad y donde hay Santidad no puede haber pecado del mismo modo que donde hay luz no puede haber sombra.

No puede haber vida eterna para aquella alma que peque y lo terrible del caso, el problema del ser humano no es que peque...

Es que no puede dejar de pecar.

Esto implica que de entrada, el ser humano está condenado a verse privado de la Vida Eterna en comunión con Dios.

Sigo.

Pero qué es el Evangelio?

El Evangelio es la Buena Nueva de que Dios ha encontrado la manera de satisfacer Su Justicia y Su Santidad y que lo hace mediante Su Amor.

Es decir, Dios mismo -el Verbo de Dios- se encarna en un ser humano, vive una vida de acuerdo a la Ley de Dios y accede voluntariamente a recibir en él el castigo que nos correspondería a nosotros.

A los que creemos en el trabajo redentor de Jesús se nos imputa su justicia -su vida de observación perfecta de la Ley de Dios- mientras que él accede voluntariamente a recibir en la cruz, el castigo que nos correspondería a nosotros.

Por eso decimos que somos salvos por fe, porque no lo somos por lo que nosotros hayamos hecho o podamos llegar a hacer, sino porque se nos imputa el trabajo de Jesús.

Esto queda muy claro en Romanos 5:9, observa:
9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

El Evangelio es un anuncio, un anuncio de lo que Dios ha hecho por ti, quien crea en esto es salvo, y la evidencia de una alma salva es una vida de santidad mediante el poder del Espíritu Santo que recibe el creyente.

Así pues, esto es -brevísimamente resumido- la historia más extraña, loca y maravillosa que el mundo ha escuchado jamás: el Evangelio.

Por tanto, cuando leemos en el versículo 16 que el Evangelio es poder de Dios para salvación, lo que dice es que el Evangelio es el poder de Dios que rescata -o redime- a los creyentes, de la Ira de Dios.

Ahá, he escrito Ira con mayúscula...

Ahora bien, cómo hace tal cosa el Evangelio, cómo salva a los que creemos en él?

La respuesta está en el versículo siguiente, el 17:
en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.
Detengámonos en lo que dice Pablo.

Pablo nos habla de la Justicia de Dios, no es cierto?

Es decir, Pablo no destaca la Santidad ni el Amor de Dios los cuales también forman parte de la Buena Nueva, sino que sobre lo que Pablo pone el punto de mira es en la Justicia de Dios.

Por qué?

Porque es lo que está en peligro si se perdona al culpable (Dios dejaría de ser Justo si no cumple Su Ley), y porque la Ira es producto de la Justicia de Dios.

La Ira es el juicio, y el Evangelio es la buena noticia de que gracias al Amor de Dios, Dios mismo nos salva de Su Justicia sin vulnerarla, y sin que Su Santidad quede mancillada.

Por un puro acto de Amor, como he dicho más arriba, el Verbo de Dios se encarna en un ser humano y lleva una vida de acuerdo a la Ley de Dios.

En la cruz hay una transferencia de justicias, a nosotros se nos imputa la Justicia de Jesús, mientras que él recibe el castigo que nos correspondería a nosotros.

Aquel que recibe la justicia de Jesús, es decir, a los que creen en él, su alma queda purificada y por tanto, puede tener comunión con Dios tras su muerte.

Esa es la Buena Nueva, Dios ha observado Su Ley (ha castigado tu pecado...), y tú eres salvo...

Has sido salvo... pero salvo de la Justicia, del castigo que demanda a toda alma que peca que prescribe la Ley de Dios, de la obligación esencial que tiene Dios de hacer cumplir Su Justicia: El alma que pecare, esa morirá.

Una cosa nos lleva a la otra, y es importante destacar este aspecto porque hoy en día a causa del Humanismo que lo impregna todo, tenemos poca consciencia del estado del ser humano, del destino que le espera a todo el que no sea objeto de la Gracia de Dios.

Hoy en día tampoco se sabe cómo planeó Dios la Salvación, qué consiguió Jesús en la cruz, el por qué de la cruz, el por qué del derramamiento de la sangre de nuestro Señor, el trabajo del Espíritu Santo en el creyente, qué...

Sigo con el tema que divago...

Hmm, estaba en la pregunta de cómo salva Dios a los creyentes? cómo nos lleva a la presencia de Dios cuando de hecho Su Justicia nos hace ser merecedores de la eterna separación de Él?

La respuesta a todo esto la encontramos en el versículo 17:
Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.
Ahora bien, no decíamos que nuestro mayor problema es la Justicia de Dios, que Dios es Justo?

En efecto, si Dios es Justo y nosotros violamos contínuamente Su Ley, la consecuancia es lógica: estamos condenados.

Es eso una Buena Noticia?

No.

Por qué es entonces una Buena Nueva que la Justicia de Dios se revele en el Evangelio cuando la Ley nos declara manifiestamente culpables?

La respuesta es que efectivamente el Evangelio, revela la Justicia de Dios y nos salva, esa es la Buena Nueva.

La Justicia de Dios demanda una santidad que nosotros somos incapaces de alcanzar, la Buena Nueva es que Dios mismo provee los medios para que alcancemos dicha santidad, sin vulnerar Su Justicia.

Es la Cuadratura del Círculo, pues lo que parecía imposible tiene lugar.

De este modo el Proverbio 10:12 llega a alcanzar valor profético:
El odio despierta rencillas: Mas el Amor cubrirá todas las faltas.
La razón por la que el Evangelio es el Poder de Dios para Salvación es que en él, en el Evangelio, Dios revela la Justicia destinada a nosotros, la cual es precisamente la que el Señor nos demanda.

Lo que necesitábamos, lo que éramos incapaces de conseguir, Dios nos lo da gratuitamente.

Dios nos provee Su Justicia, la Justicia de Dios.

Este es el anuncio del Evangelio, esta es la Buena Nueva, que aquello que te condenaba, sin merecerlo te da Vida Eterna.

Recordáis?
18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;
Dónde hallamos la esperanza necesaria para escapar de aquella condenación asegurada por nuestro contínuo pecar?

La respuesta se encuentra también en el Evangelio: Dios nos provee de una Justicia que no es la nuestra, Dios nos da justo aquello que Él demanda.

Es Su Justicia la que se nos imputa por Fe, es el trabajo redentor de Jesús el que nos da vida, es mi pecado con el que cargó Jesús, es mi culpa la que ya ha sido pagada.

Esto nos deja con una sensación de humildad absoluta...

Mi Salvación no me la he ganado yo... la elección es del Padre, la redención de Jesús y mi santificación es obra del Espíritu Santo, por tanto, tengo algo de qué enorgullecerme?

No.

Por eso decimos que somos salvos por Gracia, por el mensaje que nos dice el Evangelio, ya sabes, tú necesitas algo que no puedes conseguir, estás espiritualmente muerto, pero Dios...

Pero Dios, por un puro acto de Misercordia, da lo que yo jamás podría conseguir: Paz con Dios y Vida Eterna.

Dejo una pausa para poder asimilar un poquito la grandeza de la Gracia de Dios...

...

...

Sigo.

El Evangelio es Poder de Dios para todos los que creemos porque en él, Dios nos da lo que demanda de nosotros: Justicia, es decir, el cumplimiento de la Ley más escrupuloso, ya sabes, la Santidad no puede tener comunión con el pecado, recuerdas lo que he dicho más arriba?

En consecuencia, el Evangelio manifiesta como un regalo de Cristo, lo que antes era la demanda más angustiosa e inalcanzable que pudiéramos imaginar: Cumplimiento de la Ley de Dios.

Todavía queda mucho por explicar sobre estos versículos, pero para no agotar a quien haya leído esta entrada, (Pst, pst, la ha leído alguien...?) desarrollaré lo que falta en entradas posteriores.

Mientras tanto, demos gracias por todo a Dios Padre en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...