Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!



martes, 24 de abril de 2012

De que los Primeros Frutos Son el Anuncio de lo que Vendrá...

20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; Primicias de los que durmieron es hecho.
1 Corintios 15:20
Que Jesús haya sido hecho las primicias -los primeros frutos de la cosecha- esconde un mensaje de esperanza brutal.

Cierto, el concepto de los primeros frutos nos remite a la fiesta de la Pesach, y el Pentecostés, fechas que para los judíos tenían connotaciones agrícolasalvíficas.
En efecto, mientras que la Pesach conmemoraba por un lado la entrega de la primera cosecha de cebada delante de Dios, y por el otro el éxodo, la liberación de la esclavitud en Egipto, Pentecostés conmemoraba por un lado la fiesta de las primicias de la siega de trigo, y por el otro la entrega de la Ley en el Sinaí.

Pero por qué decía que el mensaje de Pablo está lleno de esperanza?
Porque que haya primeros frutos quiere decir que el resto de la cosecha está por llegar...

La salida de Egipto y la entrega de la Ley son dos fechas que se entrelazan en el hecho de que parte de la promesa de Dios de liberar a un pueblo esclavo y darles Su Ley tenía el fin de entregarles una tierra, una tierra que mana leche y miel, una tierra fértil, lo cual nos remite a la idea de Vida.

Ahora bien, recordemos que todo el Antiguo Testamento son las sombras que anuncian la realidad que es en Jesús, es decir, que todo el en Antiguo Testamento debe interpretarse cristocéntricamente.

Cierto, Pablo nos dice que Jesús son las primicias de Dios, el Primero de los que ha resucitado.
Pero si hay un Primero es porque se esperan muchos más, pues la muerte y resurrección del Mesías no es un hecho aislado, sino el anuncio y la garantía de la resurrección futura.

Esta es la razón por la que unos versículos más adelante Pablo afirma triunfante que Sorbida es la muerte en victoria, pues Egipto -el Señor de los Esclavos, es decir, el pecado- fue derrotado cuando Jesús atravesó el Mar Rojo que es la Muerte.

Los judíos creían en la resurrección, pero no la concebían como un hecho separado, sino como uno único.
Y eso es lo que señalaba Dios mediante las conmemoraciones festivales, que la resurrección sería en dos etapas.
20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; Primicias de los que durmieron es hecho.
23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.
1 Corintios 15:20,23
Primero las primicias: El Mesías.
Y luego el resto de la cosecha: Los redimidos mediante la muerte del Mesías, el Fruto que brotará porque la simiente de la Promesa murió.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...

lunes, 23 de abril de 2012

De Mateo 6:23, y el Significado del Ojo Maligno...


22 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;
23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?

Mateo 6:22-23
Lo que en un principio parece una reflexión inconexa en medio de dos pasajes que establecen oposición entre lo material y lo espiritual, un análisis más profundo del texto revela que no es tal.

Cierto, justo antes de dicha reflexión, Jesús nos advierte sobre la necesidad de anteponer la búsqueda de lo espiritual sobre la de lo material, e inmediatamente después, deja claro que el amor al dinero y a Dios son mútuamente excluyentes.

Por tanto, si no hay incoherencia, a qué alude Jesús cuando habla del ojo maligno...?
La clave se encuentra en un viejo aforismo que asegura que La Biblia se interpreta a sí misma.

Exacto, en la parábola de los obreros de la viña, Jesús nos habla de un padre de família que a primera hora de la mañana, contrata a unos trabajadores a denario la jornada.
A medida que pasan las horas, el padre va contratando paulatinamente más y más trabajadores y no obstante, al finalizar la jornada, el padre ordena que todos reciban lo mismo.

A grandes rasgos, la parábola enfatiza cuatro cosas, a saber.
Primero, la justicia del padre de família -figura de Dios- el cual paga a los trabajadores de la mañana justo lo que se había acordado.
Segundo, su generosidad y misericordia con el resto de los trabajadores, pues reciben el salario de un día, a pesar de haber trabajado menos horas.
Tercero, la soberanía del padre que distribuye sus bienes como cree conveniente.
Y cuarto -y aquí está la clave del tema que nos ocupa- la parábola pone su punto de mira en la reacción negativa de aquellos que -habiendo sido tratados con justicia, y no con misericordia- se sienten indignados por el modo en que el padre distribuye sus bienes.

Cierto, pues la Gracia es aberrante a quien busca ser retribuído de acuerdo a sus méritos.

Pero qué tiene que ver dicha parábola con el ojo maligno que menciona Jesús?
Tiene mucho que ver, pues tanto en Mateo 6:23 como en 20:15, encontramos -en el griego original- las mismas palabras: Ophthalmos sou ponëros.

Exacto, una traducción literal de Mateo 20:15 quedaría así,
15 ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú el ojo maligno porque yo soy bueno?
El ojo maligno es la mente de la persona -que de tan mundana y materialista- ve imposible relacionarse con Dios de modo distinto a como funcionan para él el resto de sus relaciones: de manera puramente comercial.

El ojo maligno es el ojo de la Salvación por méritos propios mediante buenas obras y sacrificios, es el ojo que negocia con Dios penitencias para obtener algo de Él mas no a Él, es el ojo que encuentra absurdo no sacar algún beneficio de cualquier sacrificio.

El ojo maligno es el ojo que que aborrece la Gracia de Dios sobre los demás, ya sea con los que están cerca -tal como vemos en pasajes tales como la parábola del hijo pródigo, donde el hermano mayor, en vez de alegrarse por la bondad del padre, lamenta la restauración de su hermano- como con los que están lejos -tal como vemos en la predicación de Jesús en la sinagoga de Nazaret, donde la mención de la Gracia de Dios en los gentiles causa convulsión entre sus paisanos- pues la Gracia habla una lengua que ese ojo no entiende.

Y he ahí la tragedia, pues el ojo maligno es ciego a la naturaleza de Dios, pues la única manera de obtener el perdón de Dios no es apelando a nuestros méritos sino a Su Misericordia, es ciego a la inmensidad de la deuda de sus pecados, pues cree que siempre podrá hacer o dejar de hacer algo a cambio para compensarlos, ciego al hecho de que lo espiritual no funciona como lo material, y ciego al hecho de que su única esperanza no reside en él, sino en la Gracia de Dios, que envió a Su Mesías para cumplir la Ley, viviendo la vida que tendríamos que haber vivido nosotros, y muriendo la muerte que merecíamos, haciendo él en nuestro lugar, lo que ni pudimos ni quisimos hacer nosotros.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...

domingo, 22 de abril de 2012

De que Si Algo Se Hace Presente Es Porque Antes Estaba Ausente...

18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.
20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.

Juan 14:18,23
Se me antoja tremendamente significativo que un dogma como el de la transubstanciación haya nacido en el seno del catolicismo, donde la separación entre lo sagrado y secular forma parte de su esencia.

Lo secular a un lado, lo sagrado al otro, y en la misa lo sagrado se hace presente en lo secular.
Cierto, la transubstanciación sostiene que en la misa el pan se transforma en el cuerpo de Cristo, el cual se hace entonces presente por el milagro...

Y decía significativo porque algo solo puede hacerse presente si antes no lo era, olvidando que la promesa de Dios es que el Jesús morará en el creyente, tal como Él moró en Jesús...

jueves, 19 de abril de 2012

De que la Desobediencia Muestra qué Es lo que Realmente Nos Importa...

21 Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas?
Romanos 2:21
En otras palabras, no desobedecemos porque ignoramos la Voluntad de Dios, sino porque nos importa menos que la nuestra.

sábado, 14 de abril de 2012

De las Connotaciones Mesiánicas de las Genealogías En Mateo 1...

La genealogía con la que Mateo abre su Evangelio y que a nosotros nos parece tan innecesaria, es no obstante, fundamental para el autor.

Cierto, la genealogía que pasa de Abraham a David, de éste hasta el exilio babilónico, y de éste hasta Jesús es muy significativa para Mateo pues tiene connotaciones mesiánicas.
17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce.
Mateo 1:17
Catorce, repite Mateo, catorce...
Pero, por qué?

Para entenderlo tenemos que irnos a Daniel 9, un pasaje en el que Daniel le pregunta a Dios si era tiempo de que se cumpliera la profecía de los setenta años de exilio de Jeremías.
10 Porque así dijo YHWH: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, Yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar.
Jeremías 29:10
En efecto, pero a la pregunta de Daniel, Dios envía a Gabriel que le responde lo siguiente:
24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.
Daniel 9:24
No setenta años, dice el ángel, setenta semanas de años, es decir, setenta veces siete.

Ahora bien, en todo esto hemos de tener en cuenta algo importante.
Aunque el exilio de manera oficial había acabado, aunque la mayoría de los judíos exiliados habían vuelto, aunque habían reconstruído el Templo, los judíos se sentían todavía bajo el exilio en su propia tierra a causa de la dominación extranjera.
36 He aquí que hoy somos siervos; henos aquí, siervos en la tierra que diste a nuestros padres para que comiesen su fruto y su bien.
37 Y se multiplica su fruto para los reyes que has puesto sobre nosotros por nuestros pecados, quienes se enseñorean sobre nuestros cuerpos, y sobre nuestros ganados, conforme a su voluntad, y estamos en grande angustia.

Nehemías 9:36-37
El exilio continuaba, la maldición de las setenta veces siete seguía pendiendo sobre la cabeza de Israel, y las profecías de restauración mesiánica de Isaías y Ezekiel seguían sin cumplirse.

Exacto, porque para una mentalidad judía, el fin de las angustias estaba en el setenta veces siete.

Fíjate, cada siete días había un Sabath.
Cada siete años un año sabático.
Y cada siete veces siete años un año jubilar.
8 Y contarás siete semanas de años, siete veces siete años, de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a serte cuarenta y nueve años.
10 Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores: este os será jubileo; y volveréis cada uno a su posesión, y cada cual volverá a su familia.

Levítico 25:8,10
En el año jubilar los esclavos eran liberados, la tierra vendida era devuelta a sus antiguos propietarios, los que estaban lejos volvían a su casa, y todo volvía a ser como había sido, Porque es jubileo; santo será a vosotros.

Ahora bien, el ángel no habló de siete veces siete años, sino de de setenta veces siete, es decir, un jubileo de jubileos...

Israel esperaba el tiempo de la visitación, el tiempo cuando se produciría la gran redención, cuando los que estaban lejos serían hechos cercanos, y todo sería como En el principio, cuando se reestablecería la comunión de Dios con el hombre rota por el pecado, es decir, la promesa de Dios a Daniel anunciaba la venida del Mesías redentor que traería la libertad verdadera, una Nueva Creación.

Pero Señor, nos parece escuchar a Daniel, setenta vees siete son casi quinientos años...
Cierto, casi quinientos años de espera, una espera que Mateo anuncia que ha llegado a su fin.

Sin embargo, en vez de años, Mateo nos habla de generaciones, de catorce veces tres, es decir, seis sietes, y con Jesús alcanzamos las siete veces siete.
La historia de Abraham al nacimiento de Jesús recorren un ciclo de seis semanas (3 x 14 = 6 x 7), un ciclo que es completado por la séptima semana que nos lleva a Jesucristo, momento que inaugura la era de Redención.

En otras palabras, para Mateo Jesús es el Jubileo en persona, la persona que redimirá a Israel de su mayor problema: sus pecados, aquello que les aleja de Dios y les hace ser malditos.
21 Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, (El Señor Salva) porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
Mateo 1:21
No podía ser de otro modo: acaba con la causa de nuestro exilio y volverás a Casa, elimina lo que nos aleja y habremos sido hechos cercanos, destruye lo que nos esclaviza y recibiremos Libertad, hiere en el calcañar a lo que nos hacer ser peregrinos y tendremos la Nueva Creación... como En el Principio
17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito:
18 El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;
19 A predicar el año agradable del Señor.
20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.
21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

Lucas 4:16-21
En Jesús se cumple el llamado de Israel -el medio a través del cual Dios cumplirá la promesa abrahámica de bendecir a todas las famílias de la tierra- y el juicio divino por los pecados que la rebelión de Israel había causado.

Jesús es el clímax de la historia de Israel, eso es lo que nos está diciendo Mateo, es decir, que las genealogías, que la historia de Israel importa porque Dios ha llamado y elegido a Israel como el medio a través del cual redimirá al mundo.
Exacto, el Mesías de Dios es el Mesías de Israel porque la Salvación a la humanidad vino de los judíos.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo, en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...

viernes, 13 de abril de 2012

De Mateo 10:25 y lo que le Basta al Discípulo...

24 El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.
25 Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?

Mateo 10:24-25
Y esta es la enseñanza, que por nuestro Bien y mediante el sufrimiento, Dios tiene que rompernos, hundirnos y levantarnos, con el fin de transformar nuestra vida rebelde, en la de un discípulo que no está por encima de su Maestro.

jueves, 12 de abril de 2012

De Ezekiel 36 en Mateo 6:9, o el Significado de Santificar el Nombre de Dios...

Dado que pocos hermanitos tienen claro el significado de la frase santificado sea Tu Nombre que encontramos en el Padrenuestro de Jesús, en esta entrada me propongo explicarlo.
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Mateo 6:9
La clave de las palabras de Jesús se encuentra en Ezekiel 36:16-32, un pasaje en el que Dios establece cómo santificará Su Nombre en Su pueblo.

Cierto, en dicho pasaje Dios explica que dado que Israel ha incumplido una y otra vez Su Pacto, Él ha tenido que ser fiel al mismo, enviando las maldiciones por desobediencia que leemos con pasmo en los versículos 15 al 68 del capítulo 28 de Deuteronomio.
17 Hijo de hombre, mientras la casa de Israel moraba en su tierra, la contaminó con sus caminos y con sus obras; como inmundicia de menstruosa fue su camino delante de Mí.
18 Y derramé mi ira sobre ellos por la sangre que derramaron sobre la tierra; porque con sus ídolos la contaminaron.
19 Les esparcí por las naciones, y fueron dispersados por las tierras; conforme a sus caminos y conforme a sus obras les juzgué.

Ezekiel 36:17-19
Sin embargo, la infidelidad de Israel no solo supuso un perjuicio propio, sino que resultó en deshonra para con Dios Su Señor.
20 Y cuando llegaron a las naciones adonde fueron, profanaron Mi Santo Nombre, diciéndose de ellos: Estos son pueblo de Yahvé, y de la tierra de Él han salido.
Ezekiel 36:20
Y es a partir de este momento donde el pasaje nos acerca al Evangelio de la Gracia de Dios, pues Dios debe hacer lo que el hombre no ha podido querido hacer: Santificar Su Nombre.
21 Pero he tenido dolor al ver Mi Santo Nombre profanado por la casa de Israel entre las naciones adonde fueron.
22 Por tanto, di a la casa de Israel: Así ha dicho Yahvé el Señor: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de Mi Santo Nombre, el cual profanasteis vosotros entre las naciones adonde habéis llegado.

Ezekiel 36:21-22
Y el modo en que lo hará será el siguiente: La Regeneración.
23 Y santificaré Mi grande Nombre, profanado entre las naciones, el cual profanasteis vosotros en medio de ellas; y sabrán las naciones que yo soy Yahvé, dice Yahvé el Señor, cuando sea santificado en vosotros delante de sus ojos.
24 Y yo os tomaré de las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país.
25 Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré.
26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.
27 Y pondré dentro de vosotros Mi Espíritu, y haré que andéis en Mis estatutos, y guardéis Mis preceptos, y los pongáis por obra.

Ezekiel 36:23-27
Exacto, pues Israel es el epítome del ser humano caído.
De este modo, antes de llevar a cabo Su extraña obra de dar Gracia a unos hombres caídos, El Señor quiere hacer evidente al ser humano nuestro estado, nuestro fracaso, para que todos tengamos presente que nada de lo que recibiremos será por algo meritorio por nuestra parte: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel.

La Ley no fue entregada para vivir por ella, sino para evidenciar dicha caída, y enseñar al hombre el camino de Abraham, es decir, que la única manera de acercare a Dios es apelando a Su Misericordia, tal como vemos en la parábola del Fariseo y el Publicano.

Cierto, por eso Dios pone sobre los hombros de Israel la exigencia más grande:
2 Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque Yo Soy santo Yahvé vuestro Dios.
Levítico 19:2

6 Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.
Éxodo 19:6
Una exigencia de imposible cumplimiento para un hombre caído, una exigencia que Dios mismo llevará a cabo mediante Aquel en quien son Sí todas las promesas.

Exacto, el Nombre de Dios es santificado cuando reflejamos quién es Dios, Su carácter, por eso Dios santifica Su Nombre tomando un pueblo caído e indigno y haciéndolo portador de Su imagen mediante el poder de Su Espíritu, de ahí que inmediatamente después de esta promesa, Dios nos hable de un Valle de Huesos secos que recibe Vida una vez Dios sopla Su Ruah en ellos.

Hemos de entender que el nombre es la esencia de la cosa, por eso Dios cambia el nombre a Abram y Jacob, por eso Moisés le pregunta Su Nombre, y por eso Jesús dice que ha manifestado el Nombre de Dios, y que quien le ha visto a él ha visto a Dios Padre, pues él es la imagen de Dios, Santo como Él es Santo.

Todo esto explica por qué Jesús abre el Padrenuestro con la petición de que se cumpla la promesa de Dios para con Su Nombre, pues es la base sobre la que reposan las restantes peticiones.

Es decir, porque Dios santificará Su Nombre, vendrá a nosotros Su Reino.
Porque Dios santificará Su Nombre, haremos Su Voluntad.
Porque Dios santificará Su Nombre, recibiremos el pan nuestro que es Jesús, etc...

Es ahora, en el poder de Su Espíritu, cuando Dios hará en nosotros lo que nosotros en nuestro estado natural no podíamos hacer,
15 sino, como Aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;
16 porque escrito está: Sed santos, porque Yo Soy santo.

1 Pedro 1:15-16

9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas a Su luz admirable;
1 Pedro 2:9
En conclusión, santificar el Nombre de Dios es la vindicación de Su Nombre, al hacernos reflejar Su carácter, siendo santos como Él es Santo, pues solo podemos hacer tal cosa en el poder de Su Espíritu.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...

Warning:
El hermano Humberto Pérez -autor de uno de mis blogs favoritos: Mis Libros y Pergaminos- ha escrito una entrada buenísima en relación al Padrenuestro.
Por favor, id a leerla...
Ya!