Déu Pare, dame Gracia y pone en mí el deseo de buscarte, para que al buscarte pueda encontrarte, para que al encontrarte pueda amarte, y para que al amarte pueda odiar con todas mis fuerzas, con toda mi alma y todo mi corazón, todos los pecados de los que me has salvado...
En el Nombre de Jesús, amén!



lunes, 5 de marzo de 2012

De la Paz que Deviene tras la Guerra contra la Paz del Mundo...


4 !!Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
Santiago 4:4
Jesús no bendice la Paz sino los pacificadores, pues estos son cualquier cosa menos pacíficos.

La Paz que Jesús bendice es la que el mundo no puede dar, pues es Paz con el prójimo, uno mismo, y Dios, de ahí que estemos en guerra contra el mundo, uno mismo y el diablo.

Enséñame un cristiano infeliz, y yo te mostraré un indivíduo que no vive en guerra, sino en paz, un indivíduo en falsa paz con Dios, y en paz absoluta con el mundo, un indivíduo que rehúsa ser enemigo de los enemigos de la Paz de Dios.

Pero cómo puedo amar a Dios sino no odio el pecado en mí?
Y cómo puedo estar en Paz Dios si no estoy en guerra con mi pecado?
Y cómo puedo amar al mundo si estoy en Paz con Dios?
Y cómo puedo estar en Paz con mi prójimo, si no estoy en Paz conmigo mismo, sin estar en Paz con Dios?

Ah, pero no se trata de pacifismo sino de Paz.

En Paz, con P mayúscula, de ahí que el Señor bendiga a los pacificadores, pues uno solo puede firmar el tratado de Paz, tras vencer en la Guerra contra la paz del mundo...

domingo, 4 de marzo de 2012

De Pasividad -Fe- y Actividad -Amor- en la Vida Cristiana...

5 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia;
6 porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el Amor.

Gálatas 5:5-6
He aquí la pasividad y la actividad de la vida cristiana.

Dado que la naturaleza de la Fe que viene de lo alto es recibir, y la del Amor de Dios en nosotros dar, ninguno de nosotros será capaz de recibir nada Suyo sin (Su) Fe, ni dar sin (Su) Amor.

Ahora bien, cuando hablamos de naturaleza, queremos decir función, no finalidad, pues tanto la Fe como el Amor tienen una función mediadora -recibir, dar- pero esa no es su finalidad, pues la finalidad de todo don recibido es glorificar a Dios.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...

sábado, 3 de marzo de 2012

De Anunciamientos a Pastores del Nacimiento del Pastor cuyas Ovejas Somos Llamados a Pastorear...

8 Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.
9 Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la Gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.

Lucas 2:8-9

16 Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas.
Juan 21:16

No es casualidad Dios eligiera a unos pastores para anunciar el nacimiento del Pastor y Guardián de nuestras almas, pues el llamado de todo aquel que ama a su Pastor es el de pastorear a Sus ovejas...

De Cómo Refutar la Crítica Atea sobre la Ocultación de Dios mediante la Parábola de Lázaro y el Rico...


31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.
Lucas 16:31
Hace poco, un hermano me mostró un texto, con fines evangelísticos, en el que se exponían los beneficios que obtiene el ser humano por encontrarse con Dios.


Le comenté que a pesar de ser cierto todo lo que exponía, esa no era la mejor manera de presentar a Dios a los ateos, pues le presentamos como un medio de un fin Superior: El propio bienestar humano, la felicidad personal.

Cierto, el humanismo cree que el fin de la vida es la felicidad del ser humano, de ahí que acepte cualquier cosa que le permita alcanzar dicha finalidad.

Lo Bueno no es lo Verdadero, sino lo beneficioso.

Una vez sabemos esto comprendemos por qué si empleamos motivaciones mundanas, solo conseguimos atraer personas mundanas, si presentamos a Dios como un medio para obtener algún tipo de beneficio, solo se acercarán las personas Ego-céntricas, pero no necesariamente las arrepentidas, los pecadores quebrantados, aquellos por los que murió Jesús.

Esta es la razón por la que los ego-céntricos están entre nosotros un tiempo, pero tan pronto encuentran algo que les resulta más provechoso, abandonan a Dios en Jesús, pues su motivación es una barrera infranqueable entre Dios y el hombre.
24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.

Mateo 16:24-25
Oh, no me entiendas mal, es verdad que una vida en la Paz y el Amor de Dios hace que seamos felices, y consideremos cualquier cosa como pérdida?

Sí, pero si predicamos el efecto no necesariamente obtenemos la causa, mientras que si predicamos la causa -perdón de pecados por arrepentimiento y confianza en el sacrificio sustitutivo de Jesús por amor a nosotros- seguro que obtenemos el efecto, y es importante comprender la diferencia.

Ahora bien, qué tiene que ver esto con el tema de la entrada...?
Bastante, pues este es uno de los temas que toca la parábola de Lázaro y el rico.

En efecto, en dicha parábola, el rico ruega a Abraham que envíe a alguien a avisar a sus familiares sobre la existencia de un lugar de tormento.
27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre,
28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.

Lucas 16:27-28
Y aquí es donde quería llegar pues en este pasaje nos encontramos con una de las viejas acusaciones ateas contra el Amor de Dios: Su ocultación, Su imperceptibilidad manifiesta.

Ya sabes, Si Dios quiere que la gente se arrepienta, por qué no se manifiesta abiertamente?
Si la gente le viera
-dicen- todo el mundo dejaría de hacer el Mal, y el Infierno sería innecesario.
Te parece un Dios así un Dios de Amor?
, inquieren.

La respuesta correcta a esto es que Dios no se manifiesta abiertamente precisamente para evitar la condenación de toda la humanidad, y ahora veremos por qué.

En efecto, qué es aquello que haría que la gente no pecara si viera a Dios morando en un tabernáculo?
El miedo a ser castigado... nunca el odio al Mal por Mal en sí.

La presencia de Dios, el miedo a la condena estimularía la hipocresía, la propia supervivencia, el egoísmo, pero nunca el Amor a Dios, o el aborrecimiento del pecado.

Y esto es justo lo contrario de lo que nos dice Jesús,
35 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.
Marcos 8:35
El egoísmo es lo que mató a Adán, y es lo que mata al hombre cada vez que sigue los pasos de su padre.

Ahora bien, cómo responde Abraham a la súplica del rico?
29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.
Lucas 16:29
Apelando a las Escrituras.
Por qué?

Porque la Ley fue entregada no para Salvación, sino para manifestar el pecado en el hombre, para que el hombre se diera cuenta que nunca podría hacer lo suficiente como para poder agradar a Dios, o estar en Paz con Él por sus propios medios, para que se diera cuenta que está contínuamente en deuda con Él, para que así pudiera acercarse al Señor de la única manera que es posible: No apelando a los propios méritos sino a Su Misericordia.


En conclusión, en esta entrada refutamos de manera breve la noción atea que la ocultación de Dios es evidencia de Su falta de Amor, mientras al mismo tiempo argumentamos que presentar a Dios a los incrédulos de manera que no solo no derriba su ídolo -su egoísmo natural- sino que lo afirma, no es el mejor método evangelístico posible.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


viernes, 2 de marzo de 2012

De Alvin Plantinga y el Argumento Evolutivo como Refutación al Naturalismo...


y se fueron tras la vanidad, y se tornaron vanos.
Jeremías 2:5b
En esta entrada expondré -de manera comprensible- el argumento de Alvin Plantinga que demuestra que el Naturalismo se autorefuta, y no es objetivamente confiable.

Antes de nada, huelga decir que Plantinga desarrolla un argumento propuesto anteriormente por C.S.Lewis, en el libro titulado Milagros.

Veamos en qué consiste.
El Naturalismo es una línea de pensamiento que propone la naturaleza, lo natural, como el principio único de todo aquello que es real.

Es decir, rechaza la idea de lo transcendente, del ser humano como un ente compuesto de cuerpo y alma y por supuesto, rechaza la idea de Dios.

Para el naturalista el hombre es un objeto, un animal singular en sus características, pero animal al fin y al cabo, un animal cuya existencia no tiene un sentido objetivo, y cuyo destino es la Nada, el Olvido, al estar llamado a seguir los pasos de tantas especies extinguidas que han precedido y seguirán la humana.

Como idea es coherente para alguien que no ha recibido fe, pero las premisas de las que parte, nos lleva a unas consecuencias curiosas que conducen a su autorefutación, pues se invalida la confiabilidad de cualquier creencia, el Naturalismo inclusive.

En efecto, si el ser humano no es nada más que un animal maravillosamente adaptado a su medio, sus pensamientos y creencias son dependientes de la neurofisiología, pues una creencia no será nada más que una estructura neurofisiológica compleja.

Esta es la razón por la que al naturalista le gusta decir que el amor es producto de nuestro cerebro, pura química.

Si el ser humano evoluciona simple y llanamente para adaptarse a su medio, argumentan, la neurofisiología de la cual provienen nuestras creencias debe ser adaptativa, de ahí que a menudo defiendan que la creencia religiosa no es nada más que un autoengaño creado para superar el miedo a la muerte.

Es decir, la creencia nunca será el resultado del análisis objetivo de la realidad sino un mecanismo de adaptación causado por la fisiología humana, de ahí que no sea confiable.

Y este es el punto.

Desde el punto de vista teísta -en concreto cristiano- nuestras facultades cognitivas son confiables, pues creemos que podemos comprender enunciados verdaderos y profundizar en todo conocimiento.

Sin embargo, esto no es así bajo el punto de vista naturalista, pues desconfía de toda facultad cognitiva que surge de la mente humana.

La neurofisiología humana que genera todo pensamiento y creencia es puramente adaptativa, e independientes de la realidad.
El hombre creerá y pensará aquello que le ayuda a sobrevivir, no la Verdad, la cual puede ser un verdadero obstáculo en su camino evolutivo.

Cierto, si la premisa propuesta que el naturalismo y la evolución son ciertas, la probabilidad que nuestras facultades cognitivas sean confiables son bajas, pues la selección natural no favorece la creación de proposiciones ciertas y objetivas, sino aquellas que procuran por la pervivencia de la especie.

Esta convicción es lo que inquietó a Charles Darwin cuando en su carta a William Graham, escribió, lo que en ámbitos filosóficos se conoce como la Duda Darwiniana,
Pero entonces se levanta en mí la terrible duda sobre las convicciones de la mente humana -la cual se ha desarrollado a partir de animales inferiores- son de valor alguno o confiables.
Confiaría alguien en las convicciones de la mente de un mono, en caso de haber alguna?

Charles Darwin, to William Graham 3 July 1881
El naturalista se basa en la razón como método objetivo de alcanzar la Verdad, pero si es coherente con sus premisas, ésta -la razón- no es confiable para sostener la veracidad de creencia alguna.

Si ninguna creencia es objetivamente confiable, el naturalismo tampoco puede serlo, pues esta idea debe ser forzosamente el producto de una actividad neuronal que persigue una mejor adaptación al entorno, al igual que el resto de creencias.

Por tanto, si el naturalismo impide que podamos confiar en la veracidad de toda creencia, el naturalismo se autorefuta y debe ser puesto en cuarentena.

De que el Amor Nunca Puede Mantenerse en la Ausencia de Juicio, sino en Presencia de Él...


8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Romanos 5:8
Escucho en una prédica que a veces cuando queremos enamorar a alguien, procuramos presentarnos lo mejor posible, y dar una imagen maravillosa de nosotros mismos, una imagen de la que la persona amada no puede evitar enamorarse.

Pero eso es la raíz de los problemas, pues no es nuestro verdadero Yo.

El amor nunca puede mantenerse en la ausencia de juicio, sino en presencia de él, dice el predicador.

Cierto.
Esta es la razón, por la que los poderosos de la tierra, los ricos, y los famosos encuentran tan difícil encontrar a alguien que les ame de verdad, pues la gente adora una imagen, y no les interesa conocer la persona que se oculta tras ella.

Pero por muy famoso o bien visto que estés, si nadie conoce tus debilidades, tus carencias, tu verdadero Yo, entonces ten por seguro que serás una de los indivíduos más solos del mundo... a pesar de vivir rodeado de personas.

El amor nunca puede mantenerse en la ausencia de juicio, sino en presencia de él, pienso.

Y es verdad, porque si en cambio hay alguien que conoce tus debilidades, carencias, y no obstante te sigue queriendo, entonces, tienes con esa persona una de las relaciones afectivas más importantes que puedes llegar a tener, pues ha llegado a tu verdadero Yo.

Esta es la razón por la que las palabras Te quiero solo tienen sentido si quien las dice te conoce de verdad, y esta es otra de las razones por las que sabemos que el Amor de Dios es Verdadero, pues Él, y sólo Él conoce realmente quiénes somos.

Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...


jueves, 1 de marzo de 2012

De Por qué sólo el Dios Cristiano Es Verdaderamente Dios de Amor...


Muchas veces hemos oído decir a los miembros de otros credos monoteístas que YHWH o Alláh también son dioses de Amor, que ésta no es un atributo exclusivo del Dios que Cristo nos revela, pero en esta entrada veremos -desarrollando los argumentos de una prédica de Tim Keller- por qué esto no es así.

Empecemos.
Debido a la naturaleza del Amor, sabemos que la libertad de amar solo se alcanza como resultado de entregar, de manera voluntaria, toda libertad individual.

En efecto, esta es la razón del pavor de muchos solteros mujeriegos por casarse, pues saben que cuando uno se enamora, entrega -entre otras cosas- la libertad de flirtear con cualquier mujer que no sea la amada.

Pero la razón de este temor es el no haber conocido nunca el Amor pues la entrega de la propia libertad es absolutamente voluntaria.

Uno es fiel a la persona que ama no porque tema ser atrapado en el engaño, sino porque la ama, porque hay algo más fuerte que el deseo de satisfacer los propios deseos.

En otras palabras, cuanto más enamorado estás, cuanto más quieres a una persona, menos independiente de ella puedes ser, pues menos independiente de ella quieres ser.

Esta es la razón por la que todo ser humano que ama una Verdad, debe entregar su libertad para alcanzar una libertad más profunda.
Suena paradójico, cierto?

Ahora veremos por qué no.

Decíamos que toda relación de amor supone la pérdida de libertades personales, lo cual hace que cada vez que hablamos de un Dios de Amor a no creyentes, levantemos involuntariamente en algunos casos un obstáculo entre dichas personas y Dios.

En efecto, pues la mayoría de los enamoramientos no son feliz y debidamente correspondidos.

Muchas personas se han enamorado absolutamente por otra persona, han entregado su independencia, se han sacrificado voluntaria y contínuamente por persona amada, y no obstante, esta no ha co-respondido de la misma manera.

El resultado del Amor no correspondido es el sentirse explotado, utilizado, herido, deshumanizado, y la mayoría de las personas tienen miedo de volver a pasar por una relación así, ya sea con una persona como con una divinidad.
Cierto, quien ya no cree en el Amor, no puede sentirse atraído por un Dios de amor, pues lo relaciona con el dolor.

Ahora bien, la mentalidad moderna postmodernista, la cual no es nada más que un revival de viejas ideas, considera necesario refutar todo propósito existencial que no sea aquel forjado por el propio ser humano, es decir, necesita creer en el sinsentido objetivo de la vida para ser libre.

Sin embargo, en Juan 1:1 leemos,
1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
Juan 1:1
Fijaos, la palabra que en Juan 1:1 traducimos como Verbo es Logos, una palabra cargada de connotaciones filosóficas, pues dicha palabra no solo alude a la Lógica sino también a la razón, no en un sentido general, sino la razón de vivir, es decir, el sentido de la vida, una de las preguntas existenciales más importantes en la vida de todo ser humano.

Tanto el creyente como el incrédulo, llega a un momento de su vida en que se pregunta el por qué de su existencia, y dilucidar esto es fundamental, pues saber la respuesta, nos permitirá someternos a ella... y ser al fin libres.

De este modo el hombre moderno considera que su creencia en el sinsentido de la vida le liberará, a pesar de toda evidencia en sentido contrario.

Y decía que el postmodernismo no es nada más que un refrito de un cocido antiguo pues en la Grecia clásica, los sofistas debatieron largo y tendido durante siglos sobre cuál era el Logos, el sentido de la vida, y en su mar de dudas llegaron a la conclusión que no había una verdad absoluta a la que el hombre debiera ajustarse.
Justo igual que el hombre moderno.

No obstante, tanto a unos como a otros, Juan les dice lo siguiente: Hay un Logos, hay una Verdad absoluta, hay un sentido en esta vida, pero...

No es una verdad abstracta, no son una serie de reglas, no son mandamientos escritos en piedra, o una fría sabiduría heredada de los padres a los hijos, sino que es una persona.
14 Y aquel Logos fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos Su Gloria, Gloria como del unigénito del Padre), lleno de Gracia y Verdad.
Juan 1:14
La Verdad absoluta se ha hecho carne, dice Juan enloqueciendo a judíos y griegos, Dios ha entrado en Su Creación y se ha hecho uno de nosotros, el Logos se ha hecho carne y huesos.

El Logos, el sentido de la vida es un absoluto que no abstracto sino personal, lo cual explica por qué el Dios cristiano es el único que es un Dios de Amor, o es que habías olvidado que este es el tema de esta entrada?

En efecto, decíamos que cuando uno se enamora, entrega su libertad personal para profundizar en la relación amorosa, que cuando la persona amada responde con el mismo amor y entrega la relación es el paraíso en la tierra, pero que cuando una de las dos partes no corresponde a la pareja con el mismo amor, la persona que se entrega y sacrifica acaba sintiéndose explotada, utilizada y deshumanizada.

Esta es la razón por la que para Foucault, Nietzsche y el hombre moderno, toda relación con Dios es aterradora, pues les parece deshumanizadora en su desequilibrio.

Ven en Dios a un ser que ordena desde las alturas ser amado por encima de todas las cosas, un ser que entrega además una serie de mandamientos que coartan la libertad humana.

Ven que el hombre religioso debe limitar su libertad personal al someterse a dichos mandamientos, en una relación desgastadora de entrega unidireccional.
Ven que este tipo de relación desequilibrada hace que el hombre religioso se sienta explotado, utilizado, frustrado, de ahí que para evitar toda deshumanización, caiga en la hipocresía, la evidencia de la ausencia de Amor.

Y su rechazo a Dios es total pues interpretan que relacionarse con Él o explota o acaba en mentira.

Y al fin nos estamos acercando a donde queríamos llegar, pues esta es la razón por la que el YHWH de la Torah no es un Dios de Amor, pues a pesar de entregar mandamientos misericordiosos, no se relaciona con el objeto amado -el hombre-, y esta es igualmente la razón por la que Alláh no es un Dios de Amor, pues a pesar de entregar mandamientos misericordiosos (!?), no se relaciona con el objeto amado -el musulmán-.

Ah, pero el Logos se ha hecho uno de nosotros...
En efecto, esto no pasa con Dios en Jesús, donde el Logos no es una Verdad absoluta abstracta escrita en piedra, y a la que el hombre debe encadenarse, sino que es una persona con la que puedes relacionarte, a la que puedes amar y por la que puedes ser amada, pues Dios en Jesús nos ama verdaderamente al limitar Su propia Libertad personal.

Dios -el único ser que al ser Necesario es verdaderamente Libre- limita Su Libertad por nosotros, se sacrifica por nosotros, es explotado por nosotros.
5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Filipenses 2:5-8
Dios, la Palabra de Dios, Su Imagen hecha carne, fue sometida a servitud, se esclavizó por nosotros, y entregó su Libertad para que pudiéramos estar en comunión con él, para que pudiéramos experimentar una verdadera relación de Amor con él.

Por eso en la teología cristiana se relaciona el amar a los demás con su servicio, pues solo podemos amar de verdad cuando entregamos nuestra libertad por el bien del objeto amado.
27 y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro servidor;
28 como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Mateo 20:27-28
Y esta es la liberación, pues al conocer nuestro Logos, podemos entregarnos a él sin miedo, podemos amarle sacrificando nuestra libertad personal, del mismo modo que él limitó la suya.
14 Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron;
2 Corintios 5:14
Lo único que te constriñe sin oprimirte, lo único que te lleva a hacer lo que debes hacer, y dejar de hacer lo que no debes hacer es el conocimiento del Amor de Dios en Jesús, su pérdida de libertad en Amor, para hacernos libres y amados.
31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

Juan 8:31-32
El ser humano solo alcanza su verdadera Libertad cuando se somete voluntariamente a su Logos, su razón de vivir.

Esta es la razón por la que Juan dice que sus mandamientos no son gravosos, pues nos ajustamos a ellos por Amor, esta es la razón por la que Jesús nos dice que si le amamos guardemos sus mandamientos, pues una cosa comporta la otra, y esta es la razón por la que Dios nos entregó la Ley del esclavo, recuerdas?
5 Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre;
6 entonces su amo lo llevará ante los jueces, y le hará estar junto a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre.

Éxodo 21:5-6
Las alusiones a Jesús de este pasaje son evidentes, pues el Antiguo Testamento solo puede ser interpretado a la Luz del Nuevo.

Es el Amor del siervo a Su Señor lo que le hace renunciar su libertad, lo que le hace someterse al veredicto de la Justícia, lo que le hace ser perforado voluntariamente, lo que le hace ser siervo para siempre, pues que Dios sea Amor quiere decir que para que éste sea verdadero, debe ser eterno.

El Amor de Dios, la renúncia de Su Libertad y servicio por nosotros es lo que nos constriñe a amarle sobre todas las cosas, al prójimo como a nosotros mismos y a nuestros hermanos como Cristo nos amó a nosotros, y esto lo expresó muy bien John Newton cuando escribió,
Nuestro placer y nuestro deber,
aunque opuestos tiempo atrás,
Desde que vimos su belleza,
Nos unimos a él para no separarnos jamás,

Ver la Ley por Cristo cumplida,
Y escuchar su voz perdonadora,
Transforma al esclavo en un niño,
Y el deber en elección.
Mientras meditáis en todo esto, dad las gracias a Dios nuestro Padre por todo en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo...